Puede que Journey no fuese el primer título en ofrecer un juego de corte “minimalista” centrado en la experiencia sensorial más que en la propia jugabilidad, pero sin duda se ha convertido en un título icónico y todo un referente. Con una filosofía similar encontramos lo último que nos trae Daedalic Entartainment: AER Memories of Old. Un título de aventura y puzzles sencillos en el que el viaje y la sensación de descubrimiento son los grandes protagonistas del mismo.

Forgotten Key, creadores de este título, nos adentran en un mundo etéreo en el que debemos dejarnos llevar por los vientos y surcar los cielos en pos de una particular peregrinación. Un título sencillo articulado con una jugabilidad un tanto descafeinada que enturbia un poco el resultado final. Y es que a pesar de que la propuesta resulta prometedora la ejecución resulta un tanto pobre. Todos estos detalles los desgranaremos a lo largo del presente análisis de AER Memories of Old.

Apartado técnico

AER Memories of Old cuenta con un apartado gráfico muy sencillo en el que los colores planos son los grandes protagonistas. En este sentido, todo resulta muy discreto visualmente aunque eso no significa que estemos ante un juego poco atractivo. De hecho, el mundo creado por Forgotten Key es vibrante y goza de una gran belleza a pesar de que sus colores son planos. El resultado es similar al de otros creadores que ha optado por este estilo, aunque no por ello resulta menos sorprendente.

Fruto de estos entornos sencillos nos encontramos ante un juego con un rendimiento bueno, Desplazarse por el mundo abierto de AER Memories of Old es una experiencia fluida, aunque no es menos cierto que de Forgotten Key ha recurrido a algunas triquiñuelas para mejorar la estabilidad de este título. Por ejemplo, las distancias que tendremos que recorrer de una isla a otra son muy grandes y entremedias no hay nada, salvo nubes que bloquean y tapan casi todos los elementos en pantalla.

A pesar de todo, no se le pueden reprochar muchas cosas a AER Memories of Old en este sentido más allá de que nos guste o no el diseño artístico utilizado para recrear este particular mundo aéreo. En cualquier caso, lo que sí se logra de forma efectiva es la capacidad de crear un entorno relajado que invita a la exploración contemplativa.

El desafío de las águilas

Como viene siendo habitual en los juegos de aventura, en AER Memories of Old tendremos que resolver un misterio envuelto en una peregrinación mística que nuestro avatar debe realizar. Sobre el papel no resulta nada sorprendente y su ejecución en el juego tampoco, aunque sí, es cierto que la manera de llevarnos a nuestro objetivo es original. En este título encarnamos a una mujer con la capacidad de transformarse en una especie de águila, lo que le permite desplazarse por un mundo formado por islas flotantes.

Esta habilidad constituye el eje principal de AER Memories of Old ya que la gracia de este título está precisamente en el viaje aéreo de una isla a otra. Lamentablemente, la experiencia de vuelo no resulta demasiado gratificante, ya que está bastante encorsetada y no podremos volar con toda la libertad que desairamos. En la mayor parte del juego, nos limitaremos a planear y a dejarnos llevar por las corrientes de aire, pero no podremos hacer mucho más.

Más allá de esta cuestión, AER Memories of Old mezcla puzles y exploración en un mundo abierto compuesto por pequeños archipiélagos de islas que flotan en el aire. Las mecánicas son muy sencillas y se limitan a explorar y resolver ciertos acertijos explorando pequeñas mazmorras y otros lugares diseminados por el mundo combinados con pequeñas fases de plataformas. Un combinado un tanto singular que se disfruta más como experiencia sensorial que por su jugabilidad.

En lo que se refiere a la duración, nos encontramos ante un título bastante corto en el que la rejugabilidad y la dificultad es algo baja. Más allá de resolver la historia principal y localizar curiosidades diseminadas por las islas, AER Memories of Old tiene poco más que ofrecer al jugador.

Apartado sonoro

AER Memories of Old está acompañado con una banda sonora relajante y discreta que combina a la perfección con las sensaciones que el juego quiere evocar. En este sentido no se le puede reprochar nada a este título, salvo que quizá hubiese sido interesante introducir melodías que no fueran únicamente música ambiental que rompiesen en momentos clave esa monotonía sonora. En cuanto a los efectos sonoros, cumplen su cometido sin mayores pretensiones.

Conclusión

Nos encontramos ante un título de esos que a pesar de dejar una buena sensación es imposible no pensar que podía haber ofrecido mucho más. AER Memories of Old funciona como título contemplativo y sensorial, pero dichos elementos están enturbiados por una jugabilidad que no termina de encajar. La idea de surcar los cielos es interesante, pero está coartada de forma que no pueda explotar todo el potencial que se esperaría de una facultad así.

En este sentido, los puzles son meramente testimoniales, una forma de hilar una historia entretenida pero sin ningún componente que haga que sea memorable. Lo mismo ocurre con las fases de plataformas, que se encuentran como una forma de introducir un “desafío” para el jugador y obligarle a hacer alguna tarea por el camino. Algo innecesario si lo que se quería conseguir era trasladar a los jugadores una historia o un conjunto de sensaciones.

A pesar de todo, AER Memories of Old tiene su aquel y resulta entretenido más allá de sus posibles defectos. Si sois aficionados a este tipo de juegos, puede ser un título interesante al que darle una oportunidad.