El género zombi puede estar algo sobreexplotado en la actualidad. Si echamos la vista atrás, vemos que no solo contamos con series y películas que tratan este tema (The Walking Dead, 28 días después), sino que el mundo de los videojuegos está plagado de esta temática tan popular (The Last of Us, Days Gone, Plantas vs Zombis, Dead Rising, Dead Island…) e incluso esto ha llegado a la realidad virtual hace poco de la mano de Resident Evil VII. ¿Por qué darle una oportunidad a Arizona Sunshine si es un juego más de zombis? Bien, pues porque no es un juego más de zombis.

Jugabilidad

Antes de empezar el juego se nos presentan dos elecciones: el mando con el que queremos jugar y el tipo de movimiento.

Empezando por el mando, podremos utilizar cualquiera de los tres disponibles para PlayStation 4 (Dualshock 4, mandos Move y Aim Controller). La gran diferencia entre estos dos últimos es que con los Move utilizaremos armas de mano mientras que con el Aim Controller llevaremos armas a dos manos, algo bastante cómodo teniendo en cuenta la estructura de este mando. No he tenido la oportunidad de jugar con Aim Controller, pero debo admitir que con los Move la experiencia de juego es muy divertida y los controles son muy sencillos de manejar.

Por otra parte, tenemos el movimiento. Como en la mayoría de los juegos de VR tendremos tanto desplazamiento libre como por teletransporte. Mi consejo es que, si te mareas con mucha facilidad, elijas el teletransporte. Si tienes la suerte de poder jugar sin sufrir dichos mareos, utilices el desplazamiento libre para tener una experiencia aún más inmersiva.

Empezando por la historia, es algo que pasa sin pena ni gloria. Empezaremos nuestra aventura perdidos en medio de Arizona, una zona desértica que parece estar atestada de zombis. Después de coger nuestra arma y un cinturón en el que guardar tanto la munición como las distintas armas que vayamos encontrando, escucharemos un mensaje en la radio que nos dará ciertas indicaciones de los sitios a los que ir. En eso se resume la historia, seguir las instrucciones de una voz misteriosa que captamos por la radio y continuar por escenarios pasillo plagados de zombis.

Nuestra misión será recorrer Arizona siguiendo una voz misteriosa que escucharemos a través de la radio.

Arizona Sunshine, como la mayoría de los videojuegos para VR, no destaca en su apartado técnico, sino en la jugabilidad. Como ya he dicho, nuestro personaje tendrá que recorrer el desierto de Arizona matando zombis, y creedme cuando os digo que es de lo más divertido. Es un juego que te invita a rejugarlo una vez lo terminas porque te sientes como un verdadero superviviente de un apocalipsis zombi. Eso sí, no esperes saltar del susto cuando los zombis corran hacia ti porque tampoco dan verdadero miedo.

Porque sí, el juego viene con un tono totalmente desenfadado. Se ha dejado de lado el tono oscuro que suelen tener todos los juegos y películas anteriormente mencionados y se le ha dado un aire más divertido, que sea capaz de mantenernos entretenidos sin tener que pasarlo mal cada vez que vayamos a girar una esquina o abrir una puerta.

Además, matar a los zombis será de lo más sencillo. Todas nuestras armas contarán con una mira con la que nos resultará muy fácil apuntar a la cabeza y deshacernos de estos de un solo disparo, ahorrando así munición, que lo creáis o no es escasa y valiosa.

Contaremos con dos tipos de zombis: los lentos que se dedicarán a pasearse por los escenarios, deambulando mientras ven la vida pasar, y los rápidos que, en cuanto se percaten de tu presencia, irán corriendo a intentar matarte. Estos últimos son bastante difíciles de matar con un solo disparo, pues se mueven realmente rápido y lo más probable es que termines vaciando el cargador en ellos hasta que consigas derribarlos.

Por último, y no menos importante, decir que el juego cuenta con un pequeño punto de búsqueda e investigación. Por ejemplo, en cierto momento encuentras un coche cerrado que quieres abrir o una puerta por la que quieres pasar, y no puedes avanzar hasta que encuentres su respectiva llave. En ese momento es cuando tienes que explorar un escenario y encontrar dicha llave. Eso sí, no te olvides de mirar bien cada rincón, pues la munición es muy valiosa, las diferentes armas siempre vienen bien, la comida hará que recuperemos vida y los gorros… Bueno, nosotros no vemos como nos quedan, pero siempre es divertido ponerse uno.

Los zombis pueden ser lentos, de los que ni se giran a mirarte, o de los que se te abalanzan en cuanto notan tu presencia.

Apartado técnico

Unas líneas más arriba lo he dejado escrito y lo vuelvo a repetir: los juegos de VR destacan por su jugabilidad y no por su apartado técnico.

El juego es muy entretenido, sencillo y nos enganchará de tal manera que una vez se acabe no dudaremos en volver a jugarlo una y otra vez, pero no nos ofrece una experiencia tan inmersiva como fue la del anterior juego que analicé, Superhot. Si en este dije que era impresionante cómo podías prácticamente sentir la bala chocando contra tu cara al alcanzarte, Arizona Sunshine no nos ofrece este nivel de inmersión, sino que al abalanzarse un zombi contra nosotros le apuntaremos lo más rápido posible y vaciaremos el cargador sobre él, pero en ningún momento sentiremos la angustia o el miedo que podríamos sentir si esto se diera algún día en la vida real.

Tal vez el hecho de que el juego sea un conjunto de escenarios pasillo con paisajes muy pintorescos y coloridos tengan algo que ver con esto, pues, aunque en ciertos niveles tenemos escenarios que nos harán entrar en cierta tensión (atravesar una cueva con una linterna como único medio para iluminarnos y sabiendo que un zombi puede salir en cualquier momento crea cierta tensión en cualquiera), no se equipara con Resident Evil VII o cualquier otro juego de terror, pero el objetivo de Arizona Sunshine no es asustar, sino entretener reventando zombis y eso lo consigue con creces.

Gráficamente hablando se puede decir que tiene un aprobado raspado. Las texturas y detalles tanto de los niveles como de los zombis son bastante simples, la primera vez que abrí un coche para coger algo de munición me sorprendió lo poco detallado que estaba por dentro y las texturas tan simples que se habían utilizado. Y es que lo que más cuidado está desde mi punto de vista son las armas. Tal vez porque estos son los objetos que veremos siempre en primer plano, pero es curioso cómo se ha cuidado más la textura y el realismo de un arma al de los zombis que nos acompañarán a lo largo de todo el juego.

Por último, me gustaría abordar el tema de la duración. Como todos los juegos de VR, esta no será muy extensa y no pasará de las 5 horas. Eso sí, como ya he dicho con anterioridad, el juego invita a rejugarlo una y otra vez, porque nunca nos cansaremos de pegarle tiros en la cabeza a un montón de zombis.

La duración es de aproximadamente 5 horas, pero invita a rejugarlo una y otra vez.

Apartado sonoro

Tal vez este apartado ha sido el que más ha perjudicado el juego, y es que, si has oído hablar de Arizona Sunshine, seguro que ha sido por su doblaje, y no porque fuera bueno precisamente.

Vale que el juego venga con un tono desenfadado, que se note a leguas que no va a seguir una línea tan oscura como otros títulos, pero tanto el doblaje como los comentarios forzados intentando hacer chistes cada vez que nuestro protagonista abre la boca… Eran realmente excesivos.

Por suerte, lo primero se arregló y ahora el juego cuenta con un doblaje diferente al original (menos mal), aunque esto no hace maravillas y sigue siendo bastante mejorable. Eso sí, los chistes malos nos acompañarán toda la historia queramos o no.

La banda sonora no tiene una gran presencia. Sí es cierto que en ciertos momentos ayuda a acompañar la tensión que crea una situación o escenarios concretos, pero me ha faltado música épica cuando te enfrentabas a grandes hordas de zombis o alguna canción de fondo que encaje con el tono burlón del protagonista.

Para acabar, los efectos de sonido son los más trabajados de este apartado. Aunque los gruñidos de los zombis son casi idénticos unos de los otros, los sonidos que emiten nuestras armas al dispararlas son totalmente diferentes dependiendo del arma que disparemos: no es lo mismo disparar una pistola, una escopeta o un francotirador, y esto me ha gustado bastante.

El apartado sonoro es el punto débil de este juego.

Conclusión

Arizona Sunshine es un muy buen juego con el que pasar el rato, con el que te divertirás y querrás volver a jugar una y otra vez. No es el típico juego de zombis, sino que tiene un tono más bien tirando hacia el humor que hará del juego algo totalmente distinto a lo ya visto hasta ahora.

Con la posibilidad de jugar con cualquiera de los mandos disponibles hasta el momento para PlayStation 4, esto es un gran plus a la hora de comprarlo, ya que así no tendrás que hacer ningún desembolso extra, únicamente iniciar el juego y empezar a jugar.

Aunque su apartado sonoro deja mucho que desear, el hecho de poder matar zombis a diestro y siniestro es algo que gustará a muchos y nos olvidaremos de este pequeño defecto en un instante.

Arizona Sunshine ya disponible para Playstation 4 y PC.