No hace demasiado tiempo, hablamos sobre las diferentes perspectivas que se tienen en relación a determinado acontecimiento, comparando tanto los individuos que crecían después de dicho acontecimiento como los que presenciaron su auge, su culminación y su caída. Siempre que un suceso ha tenido lugar, la generación posterior que analiza ese momento no lo hace desde una perspectiva amplia, que entienda y sopese el contexto en el que ese hecho se ha dado; del mismo modo, los contemporáneos modificarían su visión con el paso del tiempo y serán incapaces de proporcionar, a generaciones venideras, un matiz que se adecue a ese acontecimiento.

Entender lo que supuso Devil May Cry para los videojuegos es algo complicado una vez que el tiempo ha transcurrido y una vez que la saga ha quedado enterrada con el paso de los años por otros videojuegos del mismo género (y, además, por la propia compañía, que la ha ido echando a un lado). Muchos periodistas actuales y una buena parte del público cuestionaron la decisión de recoger y traer a los sistemas actuales un título que todavía se mantenía fresco y que no tenía la suficiente importancia, argumentando que otros videojuegos merecían ser recogidos del olvido y presentados a las nuevas generaciones.

Pero, de nuevo, Devil May Cry es una de las sagas más importantes dentro del catálogo de una de las consolas más vendidas de toda la historia. Buscar actualizarlo con una remasterización puntual, recogiendo los restos que quedaron en la misma remasterización para la generación anterior, es lógico, más aún cuando nos damos cuenta de que Devil May Cry 5 puede que se encuentre a la vuelta de la esquina, como quien dice.

Aquel primer Devil May Cry supuso un hito sin precedentes pues, en medio de una galería inmensa para decidir en qué juegos gastaríamos el poco dinero que pudiéramos tener (o que quisiéramos invertir), nos encontrábamos con la imagen de un personaje de pelo blanco y dos pistolas apuntando al jugador. Además, en aquel momento, sólo habíamos podido disfrutar en dos ocasiones de Devil May Cry tal cual era, en dos eventos diferentes celebrados en el año anterior al lanzamiento, y sólo en una de ellas pudimos disfrutar de su gameplay. Sony había apostado por una publicidad agresiva, llevando incluso a la televisión occidental dos anuncios, algo poco visto.

Devil May Cry

Posiblemente, la mayor baza que tenía Devil May Cry era su ambientación y su estilo de juego, dos elementos diferenciados que, hasta ese momento, desconocíamos que podían combinarse de una manera tan atractiva. Tomaba elementos de los videojuegos de horror y de su ambientación despiadada, pero nos proporcionaba dos pistolas y una espada con las que podíamos defendernos. Dante nos acompañaba, en un enorme, largo y difícil viaje, hasta Mundus, con todo lo que ello conllevaba. Pese a que hablaba poco, nos conquistó su personalidad, su manera de pelear y, por supuesto, su poder. Aprender a usarlo, imbuirse en su in crescendo de habilidades y dominar el juego era tan satisfactorio como lo pudiera ser dominar Dark Souls hoy en día.

Con una segunda entrega que casi hunde a la saga, y una tercera que le devolvió el espíritu perdido, Dante se coronó como una de las insignias de Playstation 2, junto a Jak & Dexter y Kratos. Con el tiempo, se le ha reducido a un segundo plano, hasta prácticamente dejar de ser la icónica imagen que fue, a pesar de seguir conservándose en la memoria colectiva como un elemento nostálgico de aquellos primeros años al principio de la pasada década.

Desde el lanzamiento del tercer título, transcurrieron seis años hasta su aparición en la siguiente generación, en un recopilatorio especial que aunaba los tres primeros videojuegos. En el mismo momento (en ese año y en los precedentes), se lanzaron recopilatorios de Metal Gear Solid, Silent Hill, Sengoku Basara, Zone of the Enders, God of War, Jak & Daxter, y Dragon Ball Z Budokai, entre otros. Por supuesto, Dante era el único que todavía no se había unido a la cita, y es en ese 2012 cuando apareció Devil May Cry HD Collection, que incluía la edición especial de Devil May Cry 3 como edición estándar.

Se habló mucho de Devil May Cry HD Collection. Obviamente, nos gustó poder disfrutar de los tres juegos en un único pack en nuestras Playstation 3 y, por primera vez, en Xbox 360 (abandonando así la exclusividad en consolas de la que Sony había hecho gala hasta el momento de esas tres entregas). Sin embargo, determinados errores a la hora de actualizar la resolución, la tasa de frames y demás, fueron criticados por los medios. Sin embargo, debido a la enorme avalancha de recopilaciones HD del momento (y con algunas de ellas nefastas), se optó por dejar pasar los errores de esta.

Devil May Cry

Han pasado doce años desde que Devil May Cry 3 aterrizara en Playstation 2 y en PC, y seis años desde que pudiéramos probar ese recopilatorio tan especial. Playstation 4, Xbox One y PC tienen otras capacidades y, a diferencia de la ocasión anterior, Devil May Cry HD Collection aterriza para abrirle la puerta a ese posible anuncio de Devil May Cry 5, compartiendo época con otras remasterizaciones y remakes de enorme nivel (N. Sane Trilogy o Shadow of the Colossus). No hay excusa posible para que este recopilatorio no esté a la altura de lo esperado, y sería una decepción que no se hubieran mejorado esos errores que tuviera el recopilatorio anterior.

Nadie esperaba que este HD Collection fuera rehecho de cero como los juegos citados, pero, al menos, sí que guardábamos el deseo de que se ajustaran esos pequeños elementos que tanto molestaban.

¿Capcom habrá hecho los deberes?

It’s Show Time!

Como hemos comentado, Devil May Cry HD Collection incluye los tres primeros videojuegos de la franquicia: Devil May Cry, Devil May Cry 2, y la edición especial de Devil May Cry 3: Dante’s Awakening, renombrada en occidente como Devil May Cry 3: Special Edition.

Capcom intenta hacer relucir una remasterización que, en resumidas cuentas, es exactamente la misma que vimos en Playstation 3 y en Xbox 360 hace seis años. Y no nos referimos solamente a que cumpla las mismas condiciones que en esa generación, sino que, literalmente, es la misma.

Repiten en primera línea y para los tres juegos, unos sólidos 60fps y una resolución a 1080 in-game, sin caídas durante todo el proceso del juego. Personajes mejor definidos y efectos tanto de técnicas como de otros elementos (orbes, gemas, útiles, etc.) con una mejor calidad.

Devil May Cry

Salen mejor parados los personajes de Devil May Cry y Devil May Cry 3, dejando a Devil May Cry 2 con un extraño efecto que hace parecer, en ocasiones, que Dante y compañía están bajo efectos cell-shading (vestigios del lanzamiento original). La transformación en demonio de Dante es la que recoge mejor el testigo de la mejora de resolución, pues se puede ver mejor cómo es la forma del hijo de Sparda.

Todo lo demás que tiene el videojuego resulta exactamente igual que en los originales y que en, por supuesto, la remasterización original.

Todo héroe tiene su debilidad

Lástimosamente, Devil May Cry HD Collection tiene más puntos negativos que positivos, al margen de la posibilidad de disfrutar de una colección en sistemas actuales.

Por un lado, el tema de la resolución es tal vez, el asunto más grave. In-game, por supuesto, hemos dicho que la resolución estándar es 1080.

Pero, según vayamos atravesando secuencias de vídeo, menús, escenas con los modelados del juego y momentos in-game, veremos como la resolución varía de un modo terrible, dándonos enormes bandas negras por encima y debajo en algunos casos, reduciendo el tamaño de la pantalla principal a un cuadrado menor, alterando la proporción de la imagen. En definitiva, es un caos que el jugador tiene que sufrir, con especial horror en los dos primeros juegos.

Devil May Cry HD Collection

Esto denota la pereza y la poca dedicación que Capcom le ha dedicado a esta remasterización, no sólo en Playstation 4, Xbox One y PC, en donde se han limitado a tomar la remasterización original y adaptarla para estos sistemas, sino en esa misma remasterización original, en la que ya se debieran de haber corregido esas deficiencias resolutivas.

Con una resolución mayor, se hace aún más notoria la diferencia entre los modelados de los personajes y los escenarios, que pasan a ser un difuminado donde nada tiene ningún tipo de detalle, salvo las estatuas divinas y algún que otro elemento diseminado por ahí.

Por supuesto, hemos dicho que los 3 Devil May Cry regresan tal y como fueron, y eso incluye los menús que, a todas luces, siguen resultando desastrosos. Entendemos que remodelarlos, visto el percal, no era una opción, pero al menos esperábamos que la resolución de estos y el tamaño respecto a la pantalla fuera la misma que el juego in-game… y no es así.

Ninguno de esos elementos molesta o perjudican el gameplay, pero demuestran lo perezosa que ha sido Capcom. Y, por si no fuera poco, los tres títulos los reúnen en el mismo menú básico, con unas características de opciones (donde podemos escoger idioma, resolución general y tal…) que funcionan exactamente igual para los tres juegos. Por ejemplo, no podemos escoger Devil May Cry 1 y Devil May Cry 3 con diferentes resoluciones, porque todo ello ha sido englobado bajo el mismo menú. Pero, por supuesto y por si no quedaba duda: no podemos pasar de un juego al otro. Para ir de DMC1 a DMC2, tendremos que cerrar el juego por completo y pasar, de nuevo, por el menú contextual de escoger videojuego y, una vez ahí, pasar al propio menú del juego en cuestión.

Devil May Cry

Uno se pregunta si tan complicado era eliminar los menús de los propios videojuegos y hacer uno conjunto, algo que se habría agradecido enormemente y que, pese a no suponer una diferencia enorme, haría esta recopilación mucho más cómoda.

Devils Never Cry

Esta remasterización no debería haber tenido lugar tal cual ha sido. Teniendo en cuenta los lanzamientos que hemos tenido y que tendremos a lo largo del presente año, con viejas sagas continuadas en niveles que no creíamos posible o remakes que dan la sensación de ser juegos nuevos, Devil May Cry HD Collection es un producto de otro tiempo, de otro año, de ese final de la anterior generación.

La justificación para hacerse con Devil May Cry HD Collection la encontramos, únicamente, en ponernos al día de nuevo para ese futuro Devil May Cry 5, y para que, junto a Devil May Cry 4 Special Edition, tengamos la colección completa en la misma consola. Si nuestro afán coleccionista nos pide hacernos con esta colección, quedará fantástica junto a los otros videojuegos de la saga. Además, es una ocasión para rejugar a aquellos clásicos lanzamientos una vez más, mientras esperamos.

Devil May Cry

Pero estas dos justificaciones son secundarias y, teniendo en cuenta únicamente su aspecto como remasterización, decepciona. Lo hizo ya en 2012, pero perdonamos sus fallos por ser menores; es 2018, y hay cosas que no podemos dejar pasar, más aún cuando tenemos que pasar por caja para adquirir otra vez un juego que, probablemente, los que somos fans de Dante ya tengamos en Playstation 3.

Sigue siendo Devil May Cry, con toda la diversión y dificultad que ello conlleva. Mentiría, pues, si dijera que no he disfrutado con ellos en Playstation 4; sin embargo, la pereza de Capcom es lo que más molesta.

Si estáis pensando en adquirirla, tened presente si sois coleccionistas o si queréis tenerlo todo junto en un mismo sistema. Todos los juegos de Devil May Cry pueden adquirirse en PS4, Xbox One y PC.

Devil May Cry

Sin embargo, si buscáis algo mínimamente diferente respecto a la versión de 2012, no lo vais a encontrar.