Para los que conocían de antemano el trabajo de Arc System Works, no es una sorpresa que Dragon Ball FighterZ se pueda coronar como uno de los mejores juegos de lucha del año. Aún quedan muchos meses por delante, pero tanto el público como los medios parecen situarse en la misma onda de opinión respecto a FighterZ: está destinado a convertirse en uno de los videojuegos de lucha más emblemáticos, no sólo en su respectiva saga, sino codeándose y superando a otras franquicias ya asentadas en el género.

¿Qué tiene FighterZ que lo hace destacar tanto? ¿Por qué se levantó tanta expectación alrededor de él?

A la primera pregunta trataremos de responder a lo largo del presente análisis, también sacando a colación sus evidentes errores. Sin embargo, es sencillo entender a qué se debe la expectación generada, el hype creado, desde su presentación hasta la fecha de salida e, incluso, hasta el día de hoy.

Estamos en una época convulsa en el género de lucha. No es la primera vez que lo hablamos. Recordamos lo turbulento de estos años en los análisis de Street Fighter V, Tekken 7, The King of Fighters XIV, etc. Dragon Ball FighterZ apareció como un rayo de esperanza, como el ocaso de una nebulosa que nos impedía ver el cosmos. El tráiler nos entró en seguida pues, aunque muchos no se consideran fanáticos de la saga Dragon Ball, sí que relacionaban a Goku y compañía con su más tierna infancia. Sin importar si decías Onda vital, Cor Petit o Gokú, era inevitable acordarse de todo lo relacionado con la serie y, en ese momento, establecer inmediatamente una conexión nostálgica con FighterZ.

ANÁLISIS

Arc System Works supo jugar esa carta. Durante meses, tras una cantidad insana de tráilers, de notas de prensa, de rumores, de bromas incluso (se llegó a decir que Bulma estaría planteada como personaje activo dentro del plantel), por fin pudimos experimentar la emoción de los combates en FighterZ.

¿Era tan espectacular como nos habían prometido? Sí. Tiene sus fallos, como todos… pero ha dejado el listón muy alto.

Veamos por qué.

Jugabilidad

Dragon Ball FighterZ es, principalmente y, ante todo, un videojuego de Arc System Works. ¿Esto qué significa? En términos generales, comparte muchas similitudes con la gran saga de ASW, Guilty Gear.

Si habéis jugado al último y más reciente Guilty Gear Xrd Rev 2 (e, incluso, a cualquiera de sus variantes, —SIGN—, —REVELATOR—), sabréis a qué ateneros con FighterZ. Si os gusto Xrd, demonios, ¿qué hacéis leyendo este análisis en lugar de estar adquiriendo FighterZ para juzgar por vosotros mismos?

Para los que no seais habituales de los títulos mencionados, Dragon Ball FighterZ regresa al género bidimensional de los títulos de lucha, con un 2D exquisito que, tal y como hicieran Street Fighter IV y el mentado Guilty Gear Xrd, mezcla un poco de 3D en el proceso de los combates.

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FighterZ reúne a tres luchadores por equipo, que se verán las caras con otros 3 luchadores (por lo general). Para plantar batalla, tendremos un ataque débil, un ataque medio, un ataque fuerte y un ataque especial (que utilizaremos para lanzar ondas débiles y otro tipo de movimientos especiales de bajo rango al rival). Los dos botones superiores izquierdos (L1-L2, LB-LT) nos permitirán tanto recibir ayuda de compañeros como intercambiarnos con ellos durante los combates e, incluso, lanzar movimientos especiales a la vez.

Combinando los cuatro botones de ataque básicos, tendremos acceso a las particularidades que hacen que FighterZ se diferencie de otros juegos de lucha. Combinando el ataque ligero y el medio (o, por defecto, pulsando el botón R1-RB) ejecutaremos un sprint dragón, un movimiento hacia delante que nos permitirá romper la guardia del adversario. Si, por el contrario, pulsamos el botón fuerte y el especial, nuestro personaje recurrirá a la acometida, lanzándose con fuerza contra el adversario desde cualquier parte del escenario. Del mismo modo, también podremos cargar nuestro ki, ejecutar una explosión chispeante (que nos dará más fuerza durante un cierto período de tiempo), usar el Movimiento Instantáneo para sorprender a nuestro rival… En definitiva, tenemos una buena cantidad de movimientos disponibles para tumbar a nuestro rival bajo el peso de nuestro cuerpo.

Para FighterZ, y bajo el conocimiento de todo lo comentado, podemos recurrir a dos tácticas. La más básica, sencilla y manejable de ellas es el auto-combo, secuencias de movimientos automatizados que terminarán con una técnica especial o con un movimiento fuerte. Esto podemos combinarlo con el resto de personajes de nuestro equipo para causar el máximo daño posible, también con las diferentes técnicas particulares de cada personaje. El Tutorial que tenemos disponible en el juego nos empujará en esta dirección.

Análisis

Es la manera más rápida de disfrutar del juego y de completar los principales modos. Es el camino más relajado y menos exigente. La IA casi siempre (salvo un par de excepciones que veremos más adelante) suele encajar este tipo de combos, por lo que son perfectos si, simplemente, se quiere jugar, sin más.

La segunda táctica, más compleja y menos accesible, es utilizar tanto las superacometidas, los sprints, la explosión chispeante, en comunión con los cuatro tipos de golpes y los super movimientos, para crear los combos más originales, largos y duros del universo de FighterZ. En el modo Desafío de Combo, se nos propondrán algunos de estos combos para que los practiquemos y realicemos.

Es importante, si se opta por esta vía, aprender a dominar al personaje en cuestión que se quiere utilizar, saber cómo son exactamente todos sus movimientos para saber cómo responder con la técnica precisa a continuación. Dragon Ball FighterZ permite hacer combos exageradamente largos y que pueden acabar con el rival en un momento, más aún en manos expertas. Podemos ver también como la vida de nuestro personaje baja irremediablemente a raíz de un combo, hasta vernos derrotados sin haber, siquiera, movido una pestaña.

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Por supuesto, dependiendo del personaje en cuestión, las posibilidades se abren o se cierran. Hay personajes más sencillos y cómodos de utilizar, como Vegeta (en sus dos transformaciones) o Goku, y otros que exigen de un mayor conocimiento del juego para hacerlos funcionar, como Célula o Trunks. En el nivel más sencillo, todos los personajes se vuelven muy cómodos de utilizar, intuitivos incluso.

A medida que queramos ir profesionalizando nuestra combología, deberemos escoger qué tipo de jugador queremos ser. ¿Preferimos técnicas a distancia, técnicas desde las alturas, ataques por la espalda? ¿Somos luchadores a melé o nos sentimos más seguro empleando agarres? FighterZ nos brinda la posibilidad de perfeccionar nuestro estilo de juego como queramos, y las posibilidades son enormes. La Androide 18 utiliza un especial que impacta desde el aire en línea recta hacia el suelo, mientras que Majin Buu puede utilizar su poder para inmovilizar al adversario desde la distancia con su Lanzamiento Voluminoso.

Piccolo puede cargar su Makankōsappō, y teletransportarse mientras lo carga; por otra parte, el Sokidan de Yamcha impactará sobre nosotros independientemente de si él está en el mismo plano que nosotros. Ten Shi Han puede disparar varias veces su Tri-Rayo (puede quitar hasta tres cuartos de la barra de vida del rival) e incluso cuenta con la ayuda de Chaoz, que se sacrificará para ayudar a su amigo con una técnica bastante característica. Krilin también puede lanzar su Disco Destructor varias veces, y cuenta con la particularidad de que, su Onda de Energía en Dispersión, ataca una segunda vez. Freezer también cuenta con su propio Disco Destructor, que incluso le puede golpear si no se agacha a tiempo (¿REFERENCIAS A LA SERIE ORIGINAL?), pero, a diferencia de otros personajes, Freezer tiene un movimiento que le permite atacar estando en el suelo, a traición.

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FighterZ nos ofrece 24 personajes, 21 si no contamos los tres personajes desbloqueables: Ten Shi Han, Yamcha, Gohan (adulto), Krilin, Goku (Super Saiyajin), Freezer, Androide 18 (junto a Androide 17), Pequeño Bu, Ginyu, Nappa, Trunks (Futuro Super Saiyajin), Vegeta (Super Saiyajin), Bills, Célula, Androide 16, Gotenks (Super Saiyajin 3), Piccolo, Gohan (Super Saiyajin 2), Monstruo Bu (Majin Bu Gordo), Hit y Goku Black (Super Saiyajin Rose junto a Zamasu). Además de este enorme elenco, podremos desbloquear a Goku (Super Saiyajin Blue) y a Vegeta (Super Saiyajin Blue), además de a la nueva Androide 21, que cuenta con un peso importante dentro de la historia.

Combinar al elenco es importante para la realización de determinadas técnicas, hasta el punto de que algunas se modifican ligeramente dependiendo del equipo con el que estemos combatiendo (Androide 18 y Son Gohan (adulto), como ejemplos, variarán sus técnicas si en el equipo están Krilin y Goku/Gotenks, respectivamente). Al encarar FighterZ, probadlos a todos y en todas las combinaciones posibles, porque todos resultan sorprendentes y, jugablemente, son una delicia, del primero al último.

Al final, lo único que importa es la preferencia personal que tengamos, y nada más.

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Apartado Técnico

Dragon Ball FighterZ nos propone sumergirnos en su universo a través de un título que está divido entre los modos offline y online, con este último como preferencia, pero lo veremos en su respectivo apartado.

En lo que respecta al contenido que podemos disfrutar para un jugador, tenemos lo que consideramos básico dentro de un videojuego de lucha (y que merece la pena mencionar, teniendo en cuenta que otros videojuegos recientes han decidido prescindir de ello): modo Historia, modo Arcade, modo Práctica (que incluye Tutoriales y los Desafíos de Combo) y los Combates Locales.

Empecemos por lo más básico. El primer lugar que debemos visitar dentro del título es el modo Práctica y, específicamente, el Tutorial (aunque, posteriormente, nos repetirán todo el Tutorial a lo largo del modo Historia), donde nos enseñarán todo lo que tenemos que saber para comenzar a dar nuestros primeros golpes. El modo Desafío de Combo, por otra parte, nos permitirá especializarnos en un personaje en cuestión. Hay muchos más combos que los que nos enseñan en los Desafíos, así que no olvidéis visitar de vez en cuando el modo Práctica para pulir las habilidades. Os harán falta.

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Por último, terminando con los modos más sencillos, los Combates Locales son sencillas peleas contra otro jugador en la misma consola o contra la propia CPU. Podemos ajustar el combate bajo nuestro criterio (dificultad, duración…) y proceder a la lucha.

Donde sí tendremos que utilizar toda nuestra habilidad para darle caña a la IA es en el modo Arcade. A diferencia de otros juegos de lucha, donde simplemente enfrentamos una torre de cierto número de enemigos, en FighterZ el sistema cambia.

En este modo Arcade, nos enfrentaremos a diferentes equipos de personajes, y el objetivo es, por supuesto, alcanzar el rango S. Hay tres vías disponibles a escoger: Vía de Serpiente, Nave de Gravedad Extrema y Cámara de Tiempo Hiperbólico (más referencias), y cada una de ellas tiene modo normal (desbloqueado por defecto) y modo difícil (desbloqueable una vez hemos completado el modo normal una vez). Cada circuito nos propondrá una serie de enemigos diferentes. En cada ruta, al menos los dos primeros combates serán siempre fijos y medirán nuestra habilidad de batalla.

La ruta a tomar dentro de cada vía la fijará nuestro nivel de pelea en la batalla anterior. Si hemos obtenido rango S, seguiremos una ruta; si hemos obtenido rango B, seguiremos otra, así, hasta llegar al último combate. Tras cada combate, se ejerce una media de la puntuación, algo que hay que tener en cuenta si queremos llegar con el máximo nivel a la última pelea. No nos servirá de nada ganar tres combates con rango S y dos con rango A si los siguientes los superamos con rango C.

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Y, es en este punto donde tropezamos con uno de los mayores problemas dentro de FighterZ: la dificultad dentro del modo Arcade.

Todos los que hayan jugado a FighterZ (y, con este todos, incluyo también a expertos y a novatos) han reparado en lo mismo: el modo Arcade, tanto en normal como en difícil, es demasiado fácil… exceptuando los dos últimos combates.

Es fácil notar como la dificultad, de repente, se gira por completo. En las tres vías, en normal, es muy sencillo sacar el rango S o el rango A, pues la CPU responderá apenas con intensidad a cualquiera de nuestros errores o movimientos en general. No importa si lanzamos un ataque especial combinado, un auto-combo o, si, simplemente, nos dedicamos a intercambiar personajes consecutivamente. La IA permanecerá inmóvil, sin apenas hacer el menor intento por contraatacar. Es sencillo de pasar, muy disfrutable por todos, aunque puede terminar sacando de quicio a los más expertos.

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Sin embargo, llegado el último combate, la IA pasará de ser un vegetal a ser una enorme bestia enjaulada a la que hemos pinchado desde el exterior durante semanas y semanas. No sólo nos atacarán con combos imbloqueables, sino que además de eso se cubrirán de cuantos golpes lancemos. El más mínimo error lo castigarán con una combinación de los especiales de los tres personajes y, probablemente, terminemos sacando una B o menos.

Si el problema fuera únicamente que la IA despierta en el último combate, no sucedería nada más allá. Tendríamos un modo arcade fácil y un jefe final difícil. El problema lo tenemos en que la dificultad a la que nos enfrentamos es una falsa dificultad, porque todo ese esperpento de ataque en que resulta la IA se camufla bajo el poder súbito con el que se imbuye al equipo rival en la última pelea: nuestros golpes les harán menos daño, ellos nos harán tres veces el daño normal. Un golpe especial de nivel 3 reducirá nuestra vida hasta el mínimo posible. En nivel normal es superable, pero en difícil se convierte en un verdadero infierno.

Antes hemos comentado que se pueden desbloquear tres personajes a lo largo de FighterZ. En esta ocasión, para desbloquear a Goku (Super Saiyajin Blue) y a Vegeta (Super Saiyajin Blue) rápidamente, tendremos que conseguir rangos S en la Nave de Gravedad Extrema y en la Cámara de Tiempo Hiperbólico, en modo difícil. Sería algo posible, exigente, pero dentro de lo pensable, si la dificultad no se sintiera tan artificial.

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El último modo offline que tenemos disponible es el modo Historia, en el que podremos conocer la historia que envuelve a la Androide 21 y que la relaciona con el resto de personajes del título. El modo Historia es, de lejos, el más largo dentro de FighterZ. Completarlo nos llevará alrededor de 10 horas, divididas en tres segmentos: Súper Guerreros, Guerreros Enemigos y Androide 21. Cada segmento nos mostrará la misma historia desde diferentes perspectivas, con diferentes sucesos y, por supuesto, con diferentes personajes controlables.

¿Alguno ha jugado a los Final Fantasy Dissidia de PSP? Desplazábamos a nuestro personaje por un tablero, podíamos subir de nivel, utilizar equipaciones… Lo mismo sucede en FighterZ.

Independientemente del segmento escogido, tendremos que desplazar nuestra ficha por cada escenario planteado. En él, encontraremos enemigos, y aliados que tendremos que rescatar para unirlos a nuestro equipo. Nuestros personajes irán subiendo de nivel a medida que vayan participando en combates, lo que hará que sus estadísticas aumenten. Tendremos la opción de equiparlos con cápsulas que nos otorgarán diferentes beneficios (más dinero, más fuerza, más potencia de ataque, más experiencia al ganar nivel…). Es importante ir cambiando entre personajes a medida que avancemos por los tableros, pues los personajes que pierdan mayor vitalidad deberán ser reemplazados por los otros, y tendremos un equipo enormemente descompensado si no tienen un nivel equiparable.

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Como dato extra: potenciad que Goku y Vegeta alcancen el nivel 30-40 en vuestras primeras partidas, y utilizad a un tercer personaje como apoyo para que vaya subiendo niveles. Una vez lleguéis al final del modo historia, sabréis por qué os aconsejo esto.

Algo importante a tener en cuenta es que una correcta combinación de personajes dará lugar a una secuencia de conversación antes del combate que deleitará a todo aquel fan de Dragon Ball, y que, en más de una ocasión, nos ha arrancado una risa. Piccolo increpando a Yamcha, Gotenks confuso ante la imposibilidad de llamar ‘Padre’ a Goku o Vegeta y ambos respondiendo a su duda, Son Gohan y Androide 18 hablando sobre sus respectivas familias…

Las personalidades de cada personaje están muy bien representadas en estas cinemáticas, le dan algo más de curiosidad al modo Historia y, además, son necesarias para el 100%. Arc System Works se permite un poco de fanservice y un poco de humor a partes iguales… y se agradecen.

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Pero el modo historia, a pesar de ofrecernos una partida larga, con contenido desbloqueable y demás, tiene un problema y, de nuevo, es su dificultad. El modo historia tiene dos modalidades: normal y difícil. La primera vuelta que damos siempre es en modo normal, y no es hasta la segunda vuelta que podemos desbloquear el modo difícil. Sin embargo, dado que nuestro nivel va escalando con el del enemigo (más o menos, y sin pararnos a entrenar ni mucho menos, estaremos siempre al mismo nivel).

A diferencia del modo Arcade, donde la dificultad se volvía loca y rompía cualquier escala posible, en el modo historia no hay apenas diferencia entre jugarlo en normal o en difícil. En cualquiera de las dos modalidades es un completo y anodino paseo. Si el modo historia fuese más corto, daría igual, pero no olvidemos que cada segmento nos llevará sus buenas horas (por las numerosas cinemáticas y demás), lo que hace que combatir batalla tras batalla, llegados a cierto punto, termine agotando. La historia, además, con su simpleza y mediocridad, no engancha lo suficiente para que los combates no terminen resultando mentalmente agotadores (de nuevo, por aburridos, no por intensos).

En otro artículo hablaremos sobre el modo historia como tal, porque tiene miga.

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En general, FighterZ tiene suficientes horas, suficiente entretenimiento, en su modo offline como para resultar interesante incluso si no se pisa el multijugador bajo ningún concepto.

Modo online

El modo online de FighterZ ocupa el lugar central del título, hasta el punto de que todo el menú principal (a modo de un pequeño micromundo en el que nos podemos desplazar para escoger el área/sección a la que queramos jugar) está enfocado a la participación con otros jugadores.

Cualquier jugador que se inicie en FighterZ puede verse confundido ante la avalancha de conceptos que llegan cuando iniciamos partida. No os preocupéis.

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Caminando por el micromundo veremos cómo está todo repartido. Si pulsamos el L2-LT, tendremos acceso a un menú que nos señalará donde se sitúa cada elemento para poder desplazarnos por él: al fondo, tenemos la Partida Mundial, donde podremos participar en clasificatorias y en no-clasificatorias con jugadores de todo el mundo. Siempre tendrán preferencia los jugadores de la región que hayamos escogido, de cualquier manera, por motivos evidentes de conexión. En el centro de la plaza encontramos las Partidas en Equipo y las Partidas de Arena, habituales en juegos online. Delante de la entrada, encontraremos las Repeticiones (nuestras y de otros jugadores), mientras que a ambos lados de la Partida Mundial tenemos las Clasificaciones y la Tienda (donde podemos invertir el dinero ganado a lo largo del título para desbloquear avatares, tarjetas de jugador y demás… todo enfocado al online).

En general, el online tiene una buena conexión in-game, con partidas sólidas sin demasiado lag. Cada día que pasa se distancia más el tiempo en el que nos puede encontrar una partida. Actualmente, con sus altibajos, está en torno a los quince-veinte minutos entre encuentro y encuentro, refiriéndonos a las partidas clasificatorias y no-clasificatorias.

En detrimento de FighterZ, por desgracia, apuntamos que abundan las desconexiones durante los combates y, por el momento, no existe penalización de ningún tipo en este ámbito, algo muy negativo (supondréis el por qué).

También podremos crear nuestra propia partida privada o, incluso, reunirnos con jugadores de la sala para jugar junto a ellos.

Conclusión

Vamos a ser claros y concisos: si te gusta Dragon Ball, juega a FighterZ. Si te gusta el estilo de lucha de Guilty Gear y, en general, de Arc System Works, juega a FighterZ. Si te gusta el género de la lucha en 2D, juega a FighterZ.

Esta nueva apuesta de Arc System Works es, posiblemente, uno de los grandes lanzamientos del año, y es de sorpresa que pertenezca a una franquicia ajena a los videojuegos. Todos los que han podido disfrutar del título a lo largo de estas semanas coinciden en que la espectacularidad de los combates, las enormes secuencias de técnicas especiales, el fanservice… todo está perfectamente medido bajo las hábiles manos de Arc System Works.

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Este es el camino que otras empresas de videojuegos de lucha (de corte similar, obviamente) deberían aplicar en sus productos. Es inevitable, a medida que consumimos las horas, dejarse llevar por la imaginación y pensar qué obra magnánima haría ASW con franquicias como Naruto, Street Fighter o, realmente, cualquiera que incluya combates. FighterZ es una delicia, un juego que apetece disfrutar.

Tiene fallos, por supuesto. La dificultad de la IA es pésima y las desconexiones en el online abundan muchísimo. Sin embargo, aún con eso, merece mucho la pena meterse de lleno en su universo. Ya sea aporreando a la consola en el modo historia o arcade, o disfrutando junto a otros jugadores en el online, FighterZ es una parada obligatoria para todos los que gusten mínimamente del género. Han mejorado la fórmula, y han creado un producto prácticamente perfecto. Mi apuesta está en que será uno de los cinco (o diez) mejores juegos del año.

¡Disfrutadlo! Podéis adquirirlo tanto en Playstation 4 como en Xbox One y en PC, a través de Steam.

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¡Nos vemos en el competitivo, compañeros!