Cuando iba al instituto, al lado de él teníamos unos recreativos a los que íbamos en los recreos – o cuando la clase de física no nos apetecía – a echar unas partidas. Una mañana, llegamos para pegarnos en el King Of Figthers 96, pero toda la gente estaba jugando a otra cosa: la nueva máquina de Capcom, que mezclaba beat´em up con el rol de toda la vida. Goblins saltarines, magos tirando rayos e invocando tornados , diferentes caminos, espadones, dragones y todas las cosas que se te ocurriesen que podían salir de un libro de Dungeons & Dragons estaban ahí zurrándose en el juego del la susodicha saga. Obviamente, Dungeons & Dragons: Shadow Over Mystara fue un éxito de narices, y Capcom, en aquella época reina de los arcades, no perdió el tiempo, y sacó la continuación del mismo Dungeons & Dragons: Tower Of Doom, juego donde George Kamitani andaba ya presente.

En un país multicolor

Kamitani viene a cuento porque él es el creador de Dragon´s Crown, un juego que, tras otros como Guardian Heroes, siguen la directrices marcadas por el juego de Capcom en aquella época. Y no sólo por ser el director de juego, sino que también es quien está tras el apartado artístico del mismo. Como tal, y si habéis jugado, o visto, sus juegos anteriores, ya sabéis a lo que venís, así que no quiero quejas.

Los juegos de Vanillaware son siempre como un cuento, nórdico en el caso de Odin Sphere, japonés en el de Oboro Muramasa, o de Tolkien, en el caso del que tenemos entre manos. Visitaremos catacumbas cochambrosas, castillos malditos, ciudades imperiales, bosques tenebrosos o dimensiones demoniacas paralelas, todos ellos salidos del ABC de la mitología del rolero de pro.

Y como no, habitados por una multitud de bichos dispuestos a morderte el culamen – o pectoral – sabrosón de turno. Empezando por los sempiternos goblins y sus empleadores orcos – piensa en Bezos y los currantes de Amazon – zombis purulentos que explotan dejando gusanos, avispones gigantes, y demás criaturas de mal vivir que rondan por los niveles del juego. Pero claro, estos mindundis no van a ser mucho problema para nuestro equipo de héroes y heroínas, de los que hablaré más tarde. Lo gordo, y esto es literal, son los monstrencos a los que tendrás que zurrar al final de cada nivel, piensa en cualquier criatura que pase de tres metros en el mundo de la tierra media o similares, y aquí tendrás a su familia más próxima dispuesta a darte la misma brasa que la tuya en la cena de navidad. No os los voy a destripar, pero por supuesto que salen dragones, el juego tiene a uno en el título, no iba a salir una musaraña, o si…….

Espadones y jamonorras

Vale, el reino Hydeland está lleno de chusma, así que alguien tendrá que impartir la ley. Como Robocop y el Juez Dredd quedaban un poco fuera de lugar por estas tierras, hemos tenido que conformarnos con los sospechosos habituales, conozcámoslos. Por un lado tenemos el equipo de los machos, con su alineación estrella, caballero, mago y enano.

El primero, es usuario de una espada con la que ajusticiar a las huestes del mal, y un escudo con el que defender del mal aliento de estas, el caballero. Si buscáis un personaje equilibrado, capaz de desenvolverse en cualquier tipo de situación, él es el hombre.

Doctorado en la universidad calambre en el trasero ajeno y con un máster en fritura de razas enemigas nos encontramos con el mago. ¿Quieres invocar tornados? ¿meteoritos? o directamente piensas que pelear con las manos es cosa del populacho, vuestra elección es esta.

Por último, con más anchura que altura, tenemos al enano, especialista en dar tortas como panes, lanzar cosas – enemigos incluidos – , y en definitiva, todo un ubermacho al cual no le hace falta ni armadura, ya sus pectorales paran todo. Este es la opción para quien quiera ser el tipo duro del grupo.

Si tanta testosterona os asusta, estáis de suerte, porque tenemos a tres féminas dispuestas a hacer honor al hit de Coz.

Llegada del bosque élfico, la arquera cumplirá con el manual de Legolas. Arco en mano, podréis perforar los traseros enemigos con una lluvia de flechas, mientras os movéis como las ardillas de los árboles de delante de casa, con rapidez y precisión. Ella es perfecta para los fans del te pego y me voy.

Con un cabreo a nivel de su hacha, la amazona es el equivalente femenino del enano. La armadura es de cobardes, y su furia es del nivel de Hulk. Mientras más tortas da, más poderosa se vuelve. Como su compañero de metro y medio, es la alternativa para los que piensan que una buena torta a tiempo es la mejor solución a muchos problemas.

Y por último, con la capacidad de crear su propia merienda, tenemos a la hechicera. Como el mago, pasa de mancharse el sombrero con sangre de lagartija. La diferencia entre ellos es que ella se dedica más a la magia de defensa, normal, el vestido que lleva debe de ser de la última colección de Ñiu Ñiu. Si sois de los que quieren ayudar a los demás, aquí esta vuestro personaje.

Obviamente, esto es un resumen muy por encima de sus habilidades. Cada uno tiene dos árboles de habilidades, uno común, en el cual se encuentran las típicas de más vida, capacidad de esquivar, etc. Y por la otra parte, el propio, donde ya encontramos las únicas de cada personaje, que no son pocas, dándonos la posibilidad de configurarlos según nuestros gustos y preferencias.

Cuenta con mi arco, ¡y mi hacha!, ¡y mi mando!

Estupendo, ya tenemos a nuestro personaje favorito, hemos hecho el tutorial, paseado por las diferentes localizaciones del la ciudad, ¿y ahora qué?. Bien, Dragon´s Crown es bastante sencillo a nivel de juego, tanto como su argumento. Básicamente tenemos que ir en busca de una cosa que alguien malo ha robado, y devolvérsela al regente de turno para impedir el fin del mundo, así, sin más, porque aquí a lo que hemos venido es a dar galletas, y no a leer un ensayo.

La Vieja Capital es nuestro hub, en ella podremos visitar tiendas para comprar, arreglar y vender equipo. Ir a rezar a la catedral para que nos den bonificaciones en la siguiente misión, y resucitar, o enterrar, los restos de otros aventureros – claramente más torpes que nosotros – que iremos encontrando en nuestras incursiones. En el caso de resucitar a los muertos, esta es la forma de reclutar compañeros para tu grupo de aventureros si jugáis solos, si por otra parte, preferimos enterrarlos, en este caso a lo mejor ganaremos algún item.

Dentro de la capital también podréis visitar el gremio de guerreros, donde podréis subir de nivel a vuestros personajes y hacer misiones secundarias, las cuales, aparte de hacerte ganar dinero y experiencia, desbloquearan diferentes piezas de arte del juego y una parte de la historia detrás de ellas.

No quiero seguir de paseo y cháchara, ¿dónde están esos leñazos prometidos hace mil palabras? Pues eso es lo que os espera en las próximas horas, pero por un tubo, espero que estéis preparados. Porque eso es todo lo que váis a hacer durante horas, y por suerte, está al nivel de su abuelo, o hasta mejor. Si habéis jugado a los títulos de Vanillaware antes mencionadas, ya sabéis lo que os traéis entre manos, un sistema de combate simple, pero con posibilidades – tampoco es Devil May Cry, no nos pasemos – y sobre todo, bastante espectacular. Junto a Dragons Dogma – al cual se parece en muchos aspectos – este es el juego en el que ser un mago realmente te hace sentir como el hijo de el Dr. Extraño, invocando tornados que ocupan media pantalla y destrozan enemigos a su paso, o escupiendo fuego a lomos de un lagarto con la amazona, como si fueses Tyris de Golden Axe, y este no es el único homenaje al dicho juego. La pantalla se llenará de enemigos, flechas, items o magias, hasta tal punto que en más de una ocasión no sabréis dónde estáis, porque no veréis más allá del nombre de vuestro personaje, uno de los pocos peros que se le pueden poner al juego, pero oye, en el campo de batalla es lo que hay.

Cuando limpiéis el susodicho, podréis recolectar el equipo que habéis encontrado por el nivel, y que vuestro compañero, el ladrón Rannie, ha ido sacando de cofres mientras vosotros os peleabais con el mostrenco de turno. Con ese equipo tendréis dos opciones, pagar para saber qué es, o venderlo directamente, y así conseguir dinero para comprar items más adelante.

Tras unas cuantas horas repartiendo justicia, y cuando parece que ya no queda mucho que hacer, como juego de quien es, tendremos que visitar de nuevo todos los niveles, pero esta vez por otras rutas, con diferentes escenarios, y sobre todo, nuevos jefes finales, lo cual hace que no sea un tedio, como pasaba en Odin Sphere, por ejemplo. Junto a la posibilidad de visitar nuevas tierras, también se desbloqueara la posibilidad de jugar online, sí, tendréis que pasar las primeras siete u ocho horas vagando con bots – que hacen su trabajo más o menos bien, todo sea dicho – o amigos físicos ya que se puede jugar en cooperativo local, antes de poder jugar con vuestra lista de amigos del internet.

¿Todo esto os parece poco? “Quince horas de toñinas no es nada, para mi, me he visto las de “Conan” , “El Señor de las bestias”, “Krull” y los clones italianos en bucle durante años, ¡necesito más espada y brujería!”. Vale colega, pues cuando te lo termines, tienes el modo difícil, con nuevas misiones opcionales, y los enemigos, tras su humillante derrota, han vuelto tras una sesión de gimnasio con chuache, para desfogues unas cuantas horas. Y además se han desbloqueado un nuevo escenario, el Labyrinth Of Chaos, que con ese nombre, ya te puedes imaginar lo que te espera, pisos y pisos llenos de enemigos dispuestos a darte para el pelo.

¿Te sigue pareciendo una minucia?, ajá, entonces el modo infierno está aquí para separar a los harcore gamers de verdad. Es lo mismo que el anterior, pero más extremo, hasta el laberinto cambia de nombre y ahora es Tower Of Mirages, con más enemigos, más puñeteros, y lo más divertido, es infinito, o eso parece. Te vas a hartar de grindear.

Y si piensas que pegarle a las hordas controladas por la máquina es de cobardes, después de terminarlo la primera vez, tendrás disponible el coliseo, para darte tortas contra humanos, o tus propios compañeros virtuales.

¿A qué dioses rezas?

Dragon´s Crown no pretende inventar nada nuevo, sólo continuar el legado de un tiempo en el que los juegos de pegarse contra lo que fuese por escenarios variopintos dominaban la tierra, como los dinosaurios, y que casi como estos, fueron desapareciendo poco a poco hasta casi la extinción. Por suerte, como en Parque Jurásico, los avances tecnológicos nos los han devuelto, parecidos, pero con cosas diferentes, y este es uno de los mejores exponentes del género.

Ya sabéis lo que dijo el sabio, lo mejor de la vida es aplastar enemigos, verles destrozados, y oir el lamento de sus compañeros, sí compañeros, porque ahora, ellas también tienen el poder.

Dragon’s Crown Pro ya está disponible para PS4.