Dragon’s Dogma fue la apuesta de Capcom por los juegos de rol en la pasada generación. La Capsule Computer podía haber creado un clon de los Souls de From Software, pero eligieron otro camino. Una vía de ejecución diferente que resultó en un producto tan apasionante como complicado.

Dark Arisen incluía el juego base original y una expansión que añadía una cantidad agradecida de metraje al juego ya lanzado. Dicha expansión contaba con una nueva zona que disparaba el nivel de dificultad, pero era perfecta para todos aquellos que buscaban un desafío a la altura de los juegos de Miyazaki. No copiaba la fórmula de juego, pero la exigencia era muy pareja.

Aprovechando la disponibilidad de nuevas máquinas y con ello de un público “nuevo”, Capcom ha remasterizado Dragon’s Dogma: Dark Arisen para PS4 y Xbox One. Aunque la remasterización es muy llana, el juego sigue valiendo la pena.

La experiencia Dragon’s Dogma

En su momento analizamos Dragon’s Dogma: Dark Arisen y os invito a leer el texto publicado en su momento. En esta sección me limitaré a perfilar el juego dando una descripción rápida de la propuesta.

Dragon’s Dogma –incluyendo Dark Arisen en la acepción- es un juego de rol en mundo abierto que bebe de muchos productos occidentales. El título se sustenta en dos pilares: el combate y la exploración. El combate tiene un perfil complejo por la presencia de los peones, personajes aliados que nos acompañarán en nuestro viaje y que lucharán con nosotros. Estos personajes evolucionarán al mismo ritmo que nuestro héroe y suponen un añadido muy interesante a la jugabilidad. Pueden complementar la clase de nuestro personaje y añadir un abanico más amplio de opciones de combate contra los enemigos de mayor poder.

Gestionar con habilidad a estos personajes y sacar partido a sus bondades será prioritario para salir airoso en el mundo de Dragon’s Dogma, un título de elevada dificultad. La exploración ofrece numerosas recompensas, por lo que exprimir los niveles es cuasi necesario. No solo debe explorarse para obtener recursos, también para mejorar a vuestros personajes como todo juego de rol que se precie.

Las opciones jugables se inspiran en títulos como los Souls en algunos aspectos, en productos de rol occidentales en otros tratamientos y por extraño que parezca también coge prestadas ideas de Shadow of the Colossus, incluso de los míticos Dungeons and Dragons de recreativa de Capcom.

Dark Arisen añade la isla de Bitterblack, un entorno al que podréis acceder a partir de nivel 50, aunque recomiendo dedicar más tiempo al resto de contenido para ir con un nivel superior y un equipo más competente, porque el nivel de dificultad es insano. Avisados estáis.

Un juego con un desarrollo lleno de variables, extenso en contenido y con una dificultad que aleja la experiencia de un paseo.

La remasterización

Las novedades de esta remasterización se limitan al plano técnico y nada más. El contenido es exactamente igual al que disfrutamos en Dark Arisen. Técnicamente, el juego original en sobremesa corría al límite y teníamos caídas en el frame rate, aparición excesiva de popping, texturas para revisar y un tearing que era algo molesto. Con esta revisión el producto ha ganado en empaque y aunque no es perfecto, soluciona el tearing, el frame rate es más estable y el popping también aparece reducido. Algo que permite que el juego se disfrute más.

Conclusión

Dragon’s Dogma: Dark Arisen en PS4 y Xbox One sigue manteniendo el listón alto en cuestión de jugabilidad, pero sabed que estamos ante una remasterización que únicamente toca el apartado técnico del producto aumentando la estabilidad de diferentes apartados (frame rate y tearing principalmente), el resto es exactamente lo mismo que nos encontramos hace tiempo.

Esta mayor solidez en el plano técnico permite a Dragon’s Dogma disfrutarse sin las limitaciones del hardware de la anterior generación (aunque en PC luce mejor). El contenido incluido es de primera siempre que disfrutéis de la alta exigencia del producto, sin embargo la jugabilidad acompaña y eso siempre es un incentivo. Además se puede conseguir por unos 25€.

Dragon’s Dogma: Dark Arisen ya a la venta en PS4 y Xbox One.