Parece que el maridaje entre la saga Dynasty Warriors y las franquicias de Nintendo han encontrado una excelente armonía. Si los de Koei Tecmo y Omega Force nos sorprendieron con Hyrule Warriors, ahora intentan repetir la fórmula con el clásico título de estrategia por turnos de las consolas de Nintendo Fire Emblem. Una entrega aprovecha todos los elementos de esta última saga para ofrecer un musou muy táctico y trepidante en el que las mecánicas clásicas de Fire Emblem logran destacar con fuerza.

Precisamente esto último hace que Fire Emblem: Warriors resulte más interesante, ya que añade algo más de complejidad a la fórmula típica del musou de enfrentamientos entre ejércitos innumerables. En este sentido, es digno de elogio ver como las compañías se esfuerzan por traer este género a occidente donde nunca ha sido especialmente popular, pero que parece que cada vez goza de más adeptos gracias a las grandes sagas que están encarnando títulos de este tipo.

Apartado técnico

A pesar de que Fire Emblem: Warriors no es un portento gráfico sí podemos afirmar que cumple con lo que se espera de un título de estas características. En este sentido, el juego es capaz de poner en pantalla multitud de enemigos y animaciones sin que la experiencia de juego se resienta, algo que sin duda es de agradecer cuando se recrean batallas multitudinarias. Hay que señalar que el nivel de detalle de las tropas básicas y de los escenarios es bastante simple, pero aún así todo luce muy bien.

Por otro lado, los personajes principales cuentan con un gran nivel de detalle que aporta una mayor vistosidad en conjunto. A esto hay que añadir unas animaciones cuidadas y espectaculares en algunos casos que contribuyen a crear todo un espectáculo a nivel visual que hace que todo resulte mucho más atractivo. Todo ello sin causar ralentizaciones o problemas como habíamos mencionado anteriormente, al menos en la versión de Nintendo Switch.

Pese a todo, existen algunos problemas de nivel técnico en Fire Emblem: Warriors cuando este se ejecuta en la modalidad multijugador. Sin ser especialmente graves, lo cierto es que la tasa de imágenes por segundo se resiente, así como la fluidez general del juego que enturbia esta modalidad y puede llegar a resultar poco interesante y atractiva para los jugadores más exigentes en este apartado.

Jugabilidad

Pese a que el núcleo duro de Fire Emblem: Warriors son las batallas multitudinarias que cualquier musou ofrece, este título propone una serie de elementos propios que resultan muy interesantes. Para empezar, podremos durante la batalla elegir diversos héroes, de forma que tendremos la facilidad de atender a las necesidades de cada frente de forma personalizada. También es posible detallar la estrategia de nuestros avatares antes de cada contienda al más puro estilo Fire Emblem.

Todas estas particularidades hacen que estemos ante un título muy táctico aunque a la vez cargado de acción y dinamismo. Sin embargo, que nadie se lleve a engaño porque el tuétano de Fire Emblem: Warriors sigue siendo esas luchas abrumadoras con infinidad de soldados que debemos derrotar para cumplir los objetivos de la misión correspondiente.

Eso sí, Omega Force se ha esforzado para que estas batallas sean interesantes y nos obliguen a tomar decisiones y a movernos por los escenarios en busca de objetos secundarios y otras recompensas. Por ejemplo, la mercader Anna de Fire Emblem aparecerá fugazmente en las misiones y tendremos que darnos prisa por llegar hasta ella para obtener sus objetos. Son pequeños detalles que puede que no alteren de forma significativa la jugabilidad, pero que sí le aportan un toque diferente.

Otra de las particularidades de Fire Emblem: Warriors es que determinadas armas actúan de forma muy efectiva contra unos tipos de tropa concretos. Una mecánica directamente heredada de Fire Emblem y que añade un plus de estrategia más a la hora de tomar decisiones y coordinar nuestros ataques por los mapas. De hecho, estos últimos también se convierten en grandes protagonistas ya que están perfectamente ideados para que supongan un reto y tengamos que tomar decisiones difíciles en algunas ocasiones.

Sin embargo, Fire Emblem: Warriors no es un título especialmente complicado, de hecho es bastante asequible incluso en la modalidad difícil. A pesar de todo, eso no se traduce en que acabar las misiones sea un paseo, ya que en ocasiones los descuidos se pagan caros y es necesario volver a empezar la batalla para afrontarla correctamente. Por tanto, si esperabais un reto al nivel de Fire Emblen quizá os decepcione, aunque eso no significa que el juego no ponga ante nosotros situaciones desafiantes.

A pesar de todo, estamos ante un título que ofrece un buen puñado de horas de diversión. El modo historia de Fire Emblem: Warrios nos sirve como una introducción excelente a este título pese a que la trama es bastante insulsa. De hecho, no es nada que no hayamos visto antes y en ocasiones resulta poco inspirada, pero es algo que mitiga la presencia de los personajes de la saga Fire Emblem. De hecho, los romances están presentes, aunque quizá no tan bien llevados como en otras ocasiones.

En cuanto a los otros formatos disponibles en Fire Emblem: Warrios destaca el Modo Crónicas en el que podremos elegir una serie de misiones clásicas de la saga. A través de estas batallas podremos conseguir equipo para nuestros héroes, imprescindible para mejorarlos y poder desarrollarlos al máximo. El principal atractivo de esta modalidad, más allá de las recompensas, son sus misiones, que resultan muy variadas y llenas de nuevos desafíos que cumplir.

En cuanto a las pegas más destacadas encontramos la falta de elementos diferenciadores entre los distintos héroes que nos ofrece Fire Emblem: Warrios. Más allá del tipo de tropa en concreto que representen, las diferencias son mínimas entre ellos, lo que hace que resulte poco atractivo encarnar según que avatares más allá de nuestra afinidad o predilección por ese personaje en cuestión.

Apartado sonoro

Fire Emblem: Warrios cuenta con una excelente banda sonora llena de melodías épicas que acompañan a la perfección las batallas de este musou. También cuenta con otras tonadillas más calmadas, propias para las escenas tácticas o en las que la acción trepidante queda en un segundo plano. En este sentido, la música se ha ejecutado con bastante maestría, lo que siempre es un aliciente a la hora de jugar. Lo mismo ocurre con los elementos sonoros, muy bien ejecutados. En cuanto a las voces, podemos disfrutar de ellas

tanto en inglés como en japonés, aunque el juego cuenta con subtítulos en español.

Conclusión

No sería muy aventurado afirmar Fire Emblem: Warrios es uno de los musou más diferentes de los últimos años. Su apuesta por el componente estratégico es directa y para ello ha contado con algunos de los elementos más característicos de la saga Fire Emblem. A pesar de todo, como se suele decir “aunque la mona se vista de seda, mona se queda” y esta aseveración también es cierta en este caso ya que el núcleo de la jugabilidad son las batallas masivas.

Esto no es algo malo, pero sí es un enorme condicionante de cara a los jugadores de este título, ya que es un musou en toda regla con todo lo que eso significa. En cualquier caso, Fire Emblem: Warrios es un juego muy dinámico y lleno de acción lo que hace que resulte bastante atractivo para los seguidores del género. Como señalábamos, los elementos de Fire Emblem están muy bien integrados y eso es un plus, aunque lamentablemente la historia no esté a la altura de las expectativas.

Fire Emblem: Warriors ya disponible para Nintendo Switch y 3DS