Horizon Zero Dawn ha convertido a Guerrilla en un estudio de primera fila. El juego ha vendido, ha cosechado buenas críticas y ha gustado a la comunidad. Algo que no llegaban a lograr con Killzone, pero Aloy les ha permitido avanzar posiciones y son sin duda uno de los estudios más punteros de Sony en la actualidad.

Un juego de éxito que tendrá su secuela en unos años, pero mientras esperamos la vuelta de la pelirroja, The Frozen Wilds, expansión de Horizon Zero Dawn, nos puede entretener durante muchas horas. Una expansión de calidad para poner el broche de oro a un juego espectacular.

Horizon Zero Dawn, el juego base

Recuerdo perfectamente las buenas sensaciones que nos dejó la presentación de Horizon en E3. Había rumores sobre la posible orientación del nuevo juego de Guerrilla, incluso se filtraron unos artworks que acercaban el producto en lo artístico a Destiny, pero la puesta en escena fue mucho mejor de lo que se podía presagiar.

Marzo de 2017 fue la fecha elegida por Sony para sacar a la venta el producto –después del típico retraso que siempre toca en la casa de PlayStation- y la aventura era sin duda de sobresaliente. El juego recogía elementos de The Witcher 3 en la confección de sus secundarias y en dotar al contenido de mayor peso de una expansibilidad alargada.

El mundo de Horizon era rico, variado y diferente por la presencia de las máquinas. Seres que reclamaban su sitio en la naturaleza del mundo de Aloy. Estas máquinas permitían al juego lucir en un aspecto perfectamente gestionado: el combate. Aunque tiene que mejorar en el combate cuerpo a cuerpo para ganar en fluidez y opciones, a larga distancia es perfecto. Las criaturas mecánicas poseen puntos débiles que podemos atacar para privarles del uso de ciertas armas o para exponer puntos críticos en su armazón. Cada tipo de bestia posee una construcción determinada y por ende, unos puntos calientes diferentes a los que atacar. Nos encontramos por tanto con combates llenos de estrategia y mucho dinamismo porque debemos actuar con velocidad y las armas con las que contamos despliegan opciones más profundas de lo que podría parecer a simple vista. El arco y sus variaciones son una opción todoterreno, pero puede ocurrir que un animal mecánico posea un refuerzo que sea más sensible a los explosivos o puede poseer ciertas piezas que al atacar con un arma eléctrica este agente le afecta en gran medida.

Un mundo de variedad y de asimetría, porque no se comparten estrategias entre los diferentes tipos de criaturas. Podemos intentar derrotarlos a todos haciendo uso del arco y los diferentes tipos de flechas, pero aprender a utilizar el armamento de Horizon es una gran virtud del propio diseño del producto.

El mundo de Horizon no es tan vasto como el que nos encontramos en otros productos de mundo abierto, pero está bien dibujado con zonas muy variadas y con una exploración muy disfrutable. No incluye una cantidad agresiva de contenido a realizar, pero lo incluido es divertido de afrontar y no extiende su experiencia con material superfluo, salvo por la existencia de ciertos coleccionables que es algo que puede pasarse por alto perfectamente.

Un gran juego que se redondea con ideas muy interesantes en el apartado jugable y con una trama con momentos muy floridos.

The Frozen Wilds, la expansión

En el lejano y gélido norte del mapa de Horizon se encuentra la tierra de los Banuk, una tribu que vive aislada del resto en un entorno de perpetuo bajo cero. Los Banuk viven con miedo por la presencia de un demonio que posee y corrompe las máquinas de su tierra. Aloy llega a este territorio en busca de respuestas y nuevos desafíos.

Argumentalmente, The Frozen Wilds, ofrece someras respuestas de uno de los personajes más importantes de Horizon que no voy a desvelar para evitar spoilers. Su trama se construye principalmente con las vivencias de los Banuk e indaga en el mundo de los antiguos sin establecer una autovía directa hacia la trama principal. Contenido que enriquece y engrandece el mundo tan vistoso que ha creado Guerrilla con nuevos elementos que bien pueden recuperarse de diferentes maneras en una futura secuela.

Para acceder a The Frozen Wilds simplemente os tendréis que dirigir a la nueva zona del norte y llevar a Aloy al menos en nivel 30. Las misiones se sitúan en una horquilla entre nivel 30 para la primera y 50 para la últimas. No temáis por la diferencia de niveles, porque en Horizon se sube rápido al completar misiones y derrotar a criaturas de gran poder. Y precisamente, esa diferencia de niveles es un gran recurso porque nos invita a completar misiones secundarias hasta que alcanzamos el nivel necesario para acceder a las nuevas misiones. No es una imposición, porque podemos afrontar cualquier misión, pero será más accesible –y disfrutable- si lo hacéis en un nivel cercano al requerido.

Las misiones sobre las que vertebra el eje de The Frozen Wilds están bien diseñadas y son muy divertidas. Destacaría la escalada del Tallneck incluido en este mapa y momentos de acción brutal en las últimas misiones. Hay variedad de elementos y acción bien medida. Las misiones secundarias pueden incluso robar protagonismo a algunas de las misiones principales y presentan un diseño expansivo que no requieren simplemente de realizar una acción sencilla. Al igual que en el juego principal, las secundarias tienen un desarrollo alargado de calidad. Recomiendo realizarlas porque no solo son entretenidas, también es un contenido trabajado al que merece dedicar un tiempo.

Jugablemente no se introduce ninguna novedad. La base se mantiene y se expande con dos armas nuevas, un nuevo tipo de recurso que podréis intercambiar por nuevas variaciones del armamento ya conocido y nuevas piezas de equipo. Lo más importante, a mi entender, es el Frostclaw, una nueva criatura que mora en este terreno glacial que es brutal en sus ataques y parámetros de combate. Os esperan combates muy dinámicos contra estas criaturas. Técnicamente, posiblemente estamos ante uno de los techos tecnológicos de hoy en día. El mundo de The Frozen Wilds exprime nuestra PS4 con efectos climatológicos de increíble factura y una puesta en escena perfecta.

The Frozen Wilds incluye unas diez horas de juego si os ceñís a completar las misiones principales y unas 20 si incluís el contenido secundario que os recomiendo hacer. Una expansión que vale su precio sin duda alguna y que ensancha la experiencia de Horizon Zero Dawn a través de material de calidad.

Gameplays de The Frozen Wilds

Primeros minutos de juego:

Combate contra dos Frostclaw, la nueva bestia mecanizada de The Frozen Wilds:

Combate contra un Frostclaw, en un modo más reposado:

Conclusiones desde el permafrost

The Frozen Wilds mantiene la base jugable ya vista en Horizon Zero Dawn, pero expande sus intenciones con un nuevo mapa lleno de contenido muy agradecido de completar. Las misiones principales se presentan con una realización de nivel y el contenido secundario envuelve perfectamente ese contenido principal con material diverso y variado.

En The Frozen Wilds os esperan combates que deben resolverse con un alto ritmo de acción y material que os dará para mínimo diez horas de juego, aunque os recomiendo perderos durante más horas para completar todo lo que puede dar se sí esta expansión porque vale la pena. Argumentalmente no esperéis respuesta a quimeras principales del producto, pero se ahonda en su mundo.

The Frozen Wilds ya a la venta en PlayStation Store (19,99€) e incluido en la edición completa de Horizon Zero Dawn.