Kickstarter ha supuesto la vía para que multitud de pequeños estudios hayan podido dar luz verde a sus creaciones. Esta fuente de financiación ha permitido que distintos géneros florezcan o permitir que otros lleguen a nuevas plataformas. En este sentido, una de las más beneficiadas ha sido el PC, en el que estos títulos han florecido permitiendo que los usuarios tengamos a nuestra disposición una variedad de videojuegos nunca vista.

En este contexto es en el que se desarrolla Legrand Legacy: Tale of the Fatebounds, un JRPG de corte más o menos clásico creado por el estudio Semisoft. Un título interesante en el que a pesar de las carencias técnicas es capaz de ofrecer una experiencia de juego interesante. Y es que en bastantes ocasiones estos pequeños equipos son capaces de solventar la potencia técnica con ilusión, buenas ideas y esfuerzo. Unas cuestiones sobre las que profundizaremos a lo largo del presente análisis.

Apartado técnico

Como dejábamos entrever en la introducción, el acabado técnico de Legrand Legacy es un tanto pobre. Sin embargo, visualmente no es un juego feo, al menos en dos de los tres estilos que nos ofrece este título. El peor parado de todos ellos se corresponde a los entornos 3D. Los modelos en los que encontramos esta faceta resultan un tanto simples que evidencian un uso del motor gráfico Unity bastante limitado, o al menos esa es la impresión que proyecta cuando lo jugamos. Evidentemente, esto no siempre es así, pero es la sensación general.

Por otro lado, Legrand Legacy ofrece un entorno visual en 2D isométrico híbrido en el que personajes en 3D se mueven por un escenario en 2D. Aquí el resultado es mucho mejor y notablemente más atractivo a la vista, aunque también presenta sus carencias. La última de estas tres facetas es la que corresponde a los diálogos, en la que unas imágenes fijas encarnan a los distintos personajes del juego. Su estilo artístico cercano al manga es muy interesante, y podemos afirmar que cuentan con una gran personalidad y una excelente ejecución.

En lo que se refiere a otras cuestiones puramente técnicas, el rendimiento de Legrand Legacy es bastante bueno y durante nuestra partida no hemos experimentado ningún problema reseñable o que fuese digno de mención. Las opciones gráficas son bastante limitadas y están en consonancia con lo que hemos mencionado a lo largo de esta sección.

Jugabilidad

Legrand Legacy vertebra su jugabilidad, como viene siendo habitual en los JRPG, a través de sus combates. Sin embargo, la ejecución de los mismos resulta un tanto insólita ya que se limita a hacernos pulsar un botón en un momento determinado para realizar una acción. Salvo las distancias, nos ha recordado a la primera entrega de The Witcher cuyo sistema de combate se fundamentaba en una premisa bastante similar en la que la ejecución del ataque en el momento justo es la clave.

Como señalamos, es un formato que resulta un tanto chocante y que al principio puede provocar rechazo en el jugador. Sin embargo, poco a poco uno se adapta a ello y no resulta tan extraño, aunque sí falto de profundidad. Los combates además se basan en una serie de habilidades que se contrarrestan las unas a las otras en función de su tipología. Esto añade un componente de estrategia a la fórmula, aunque tampoco es nada del otro mundo.

Sin embargo, resulta sencillo y nos permite que rápidamente tomemos el control y podamos ponernos “manos a la obra” con Legrand Legady. Todo esto se estructura mediante una historia que aprovecha ciertos clichés del género para meternos en materia. Lo cierto es que no resulta demasiado original, e incluso podemos encontrar ciertos guiños o referencias a otros juegos, pero a medida que jugamos, la obra de Semisoft va calando en nosotros.

Y es precisamente cuando progresamos cuando este título desvela todo un potencial que parecía oculto en un principio. A medida que avanzamos accedemos a otras modalidades de juego como las batallas tácticas en las que intervienen más personajes y transforman este título en algo cercano a la más pura estrategia. O un sin fin de pequeños minijuegos que explotan facetas clásicas de los JRPG y que también hacen su particular acto de presencia en Legrand Legacy.

Otro aspecto positivo de Legrand Legacy es que a diferencia de otros títulos de inspiración clásica, los combates aleatorios no existen como tales. Esto significa que tenemos cierta libertad para explorar los escenarios en busca de nuestra misión sin temor a ser interrumpidos constantemente. Los enemigos se presentan en los mapas como orbes que podemos evitar con mayor o menor acierto, lo que nos permite de alguna forma distribuir el flujo de los combates y tener las riendas de nuestra experiencia de juego.

Apartado sonoro

Legrand Legacy cuenta con una interesante banda sonora con una variedad de pistas musicales variada. No podemos esperar encontrar piezas de música que sean recordadas por los tiempos de los tiempos, pero lo cierto es que cumple sobradamente con su cometido. Quizá los efectos sonoros estén un poco por debajo de lo esperado, pero en líneas generales están bien.

Conclusión

Tal y como señalábamos, Legrand Legacy es uno de esos juegos que transmite sensaciones contrapuestas. Por un lado tenemos esa sensación de juego amateur que transmite su interfaz gráfica. Una pésima carta de presentación tras las que se oculta un juego con un potencial muy grande. Es precisamente cuando superamos ese primer umbral cuando recordamos que hay que mirar más allá de las apariencias. Y en este caso, dicha afirmación es verdad, ya que Legrand Legacy es original y atrevido, algo que por desgracia es una característica menos frecuente en el mundo de los videojuegos.

Con todo, hay aspectos que no terminan de gustarnos. El sistema de combate es demasiado simple lo que puede hacer que se pierda el interés por el juego, sobre todo durante los primeros compases de Legrand Legacy. Su apartado artístico tampoco es para todo el mundo, pero lo cierto es que sus ilustraciones son muy buenas y suplen con creces la fealdad general del juego. Estamos, en definitiva, ante un título especial de esos con materia prima para ser un juego de culto, con todo lo bueno y malo que eso supone.

Legrand Legacy ya disponible para PC.