Los JRPG han vuelto y están más vivos que nunca. Tal vez la época de máximo esplendor pasó con los primeros Final Fantasy, Chronno Triger o Golden Sun, pero Tokyo RPG Factory nos trae Lost Sphear, un RPG cargado de nostalgia que nos transportará de lleno a esa época que quedó atrás.

De vuelta a los RPG

La historia nos presenta a Kanata, Lumina y Locke, los tres principales protagonistas de esta historia. Después de algunas cinemáticas iniciales y completar un par de misiones que básicamente nos enseñarán a movernos por este amplio mundo, descubriremos que, al volver a Elgarthe, nuestra ciudad natal, esta ha desaparecido y en su lugar encontramos una silueta blanca brillante. Es entonces cuando se nos presenta la trama del juego: el mundo está desapareciendo, o más bien, perdiéndose. Esto no pasa solo con ciudades, sino también con objetos e incluso personas. ¿La solución? Un poder único que tendrá Kanata: poder devolver los recuerdos a su lugar original, haciendo que así las cosas vuelvan a ser lo que eran.

Y sí, puede parecer un poco raro, pero en el juego se explica de la siguiente manera: todo está hecho de materia y recuerdos. La materia puede desaparecer, pero los recuerdos permanecen, así que tendremos que encontrar estos recuerdos para poder restaurar el mundo y evitar así que este desaparezca por completo.

Nuestra ciudad natal y parte del mundo se ha perdido. Nuestra misión será traerlos de vuelta.

Los recuerdos pueden encontrarse en varios lugares, ya sea hablando con gente y en medio de la conversación aparecerá una palabra de un color distinto (siendo esta un recuerdo), explorando o incluso derrotando a monstruos. Estos recuerdos no solo nos ayudarán a avanzar en la historia, sino que también podremos ponerlos en distintos lugares del mapa creando así artefactos. Estos objetos nos serán de gran ayuda a lo largo de nuestra aventura, pues cada uno de ellos nos dará ciertas bonificaciones como más ataque, velocidad o poder ver la salud del enemigo.

Jugabilidad

El combate es de lo más sencillo si ya has jugado a otros RPG anteriormente. Se te darán tres opciones: ataque, magia y usar objetos. Cada personaje tiene unos ataques mágicos diferentes y algunos serán más fuertes con los ataques físicos que con la magia, así que elige bien a quien equipar qué.

Utilizaremos a cuatro personajes, llegando a tener hasta ocho entre los que elegir, cada uno con un tipo de arma o habilidades distintas. Y esto es algo que me ha gustado mucho. Dependiendo del tipo de arma que posea cada personaje podremos atacar de una forma u otra. Me explico. Kanata porta una espada, por lo que su ataque solo será hacia un enemigo. Sin embargo, Locke tiene una ballesta y, si te posicionas bien y tienes a los enemigos en línea, puedes hacer daño a dos, tres, o a tantos como te encuentres en tu área de ataque. Porque sí, tampoco será un combate completamente estático, sino que podremos mover a nuestros personajes por todo el escenario. Esto es de gran ayuda ya sea para atacar a varios enemigos como acabo de explicar, o bien para evitar que el enemigo ataque a todos tus personajes en masa.

Los combates serán muy dinámicos, pudiendo desplazar a los personajes por todo el escenario.

Las batallas serán ATB (Active Time Battle). Cada personaje tendrá un contador de tiempo y, una vez se llene, será cuando podamos atacar. Hasta entonces, tendremos que esperar a que nos llegue el turno. Otras dos cosas a destacar son: el sistema Momentum, con el que cada vez que nos hagan daño o ataquemos se nos llenará un círculo azul. Al completarse un círculo podremos usarlo para hacer un ataque adicional, lo cual nunca viene mal. Por otro lado, tendremos los Vulcosuits, unas armaduras metálicas que desbloquearemos a lo largo del juego y que nos darán ciertas habilidades especiales, como hacernos más fuertes a ciertos ataques o atacar de forma conjunta entre varios personajes. Estos no solo se utilizarán durante la batalla, sino que en ciertos puntos de la historia será obligatorio llevarlo para poder avanzar y con ellos también podremos quitar obstáculos del camino, como grandes piedras que podremos romper.

En cuanto a la duración del juego, si vamos del tirón con la historia sin preocuparnos por subir de nivel a nuestros personajes (algo que será muy necesario), con la dificultad más fácil posible y sin entretenernos en recuperar lugares perdidos, consiguiendo artefactos y demás, el juego se extendería en torno a las 30 horas, pudiendo ser más si se quiere completar todo al 100%. No se hará para nada pesado, la dificultad es bastante gradual, salvo en ciertos momentos puntuales en los que llegas pensando que vas bien de nivel y de repente te pegan la paliza de tu vida. Pero no hay nada que no se solucione matando enemigos y subiendo de nivel como en cualquier RPG.

Apartado técnico

Gráficamente, y sobra decirlo, es muy superior a los RPG que he nombrado anteriormente. Sigue manteniendo la misma estética de vista cenital, personajes con un estilo chibi bastante pintoresco pero muy mejorado. Para empezar, todo en cada uno de los escenarios está en completo 3D, tanto los personajes como los objetos e incluso las casas y edificios. Los diferentes escenarios son de lo más coloridos y dependiendo del lugar se le dará una gama cromática u otra. Por ejemplo, hay una ciudad muy industrializada en la que predominarán los colores oscuros. La ambientación, gracias a detalles como estos, está muy conseguida.

Me ha gustado mucho también la parte de las conversaciones, pues te dan la opción de retroceder al diálogo anterior por si lo has pasado sin querer y no te ha dado tiempo a leerlo, o mantener pulsado un botón para que los diálogos pasen lo más rápido posible. Esto viene bien cuando vas a enfrentarte a un jefe y, justo antes, alguien te suelta una charla de tres horas. Eso sí, pasarla lo más rápido posible no es lo mismo que omitirla, cosa que habría estado mucho mejor.

Todo estará completamente en 3D y los personajes tendrán una apariencia chibi.

Apartado sonoro

Algo que tal vez no guste a todos es que el juego no ha llegado en castellano, sino que tendremos la opción de jugarlo en inglés, francés, alemán o japonés, contando con las voces en este último idioma (aunque los personajes únicamente tienen voz durante los combates, así que tampoco pasa nada). Así que, si no sabes muy bien alguno de estos idiomas, tal vez tengas dificultad para entender el juego por completo.

La banda sonora está compuesta por Tomoki Miyoshi, y solo puedo decir que se adapta a cada momento de la historia. Sí que es verdad que hay ocasiones en las que se puede volver algo repetitiva, pues cuando estás en una ciudad o un combate la música está en un bucle continuo hasta que cambiamos de escenario. Sin embargo, cada canción es idónea para cada momento, ya sea dentro de una mazmorra, una ciudad tranquila o una batalla decisiva. El piano, principal protagonista de la música de Lost Sphear, cumple con creces su función y nos regala desde melodías tristes hasta las más amenas y entretenidas de la historia.

Conclusión

En conclusión, Lost Sphear es un claro homenaje a los RPG clásicos, con vistas cenitales y personajes con un estilo chibi bastante pintoresco. Las batallas en ATB y la gran variedad de armas dependiendo del personaje hará que nos recuerdes a los juegos clásicos del género, pero siempre contando con novedades como, en este caso, la posibilidad de moverte o la inclusión de los Vulcosuits para hacer las batallas más dinámicas. Si te gustaron juegos como los primeros Final Fantasy o Golden Sun, este será un imprescindible para tu colección.

Lost Sphear ya disponible para Playstation 4, Nintendo Switch y PC.