Monster Hunter es una de esas sagas que prácticamente constituyen un género en sí misma. A lo largo de los años los jugadores hemos podido disfrutar de multitud de entregas en los que la jugabilidad se ha mantenido prácticamente inalterada y con un objetivo muy claro: cazar grandes monstruos. Sin embargo, con Monster Hunter Stories se ha querido explorar un nuevo horizonte sin dejar de lado la esencia primigenia de la saga.

¿Qué pasaría si los humanos y los monstruos fuesen aliados? Esta es la pregunta que se formula Monster Hunter Stories y a la que da respuesta a lo largo del juego. Más allá de establecer a los humanos como el cazador supremo, esta entrega pone el foco en el vínculo entre la fauna y las personas, en la relación simbiótica que puede existir entre ambos mundos. Toda una filosofía que se contrapone a la que hasta ahora habíamos visto de forma general en la saga Monster Hunter.

De “Monsties y hombres”

Precisamente, es la relación entre los hombres y los monstruos la que se convierte en el eje vertebrador de esta entrega de Monster Hunter. Puede que no resulte especialmente “canónica” pero lo cierto es que explora el potencial que puede tener la relación de los seres humanos con los animales monstruosos que los rodean. En Monster Hunter Stories los monstruos son nuestros aliados gracias a un vínculo mágico y ancestral que une a unas aldeas con estos seres.

Un concepto que como ya hemos dicho es totalmente opuesto al planteado por otras entregas de la saga en el que los monstruos son únicamente una actividad “deportiva” o una amenaza a la que hacer frente. En Monster Hunter Stories también, pero la caza ya no es la protagonista y ha sido transmutada en algo superior: un vínculo. Quizá por esto esta entrega haya optado por un formato de juego mucho más cercano al JRPG dejando la acción en un segundo plano.

Esto hace que también que nos encontremos ante una entrega muy accesible para los nuevos jugadores que se acerquen a la saga Monster Hunter. Precisamente esto es un acierto, ya que Capcom no ha sido especialmente amable con los recién llegados a Monster Hunter y con Stories se tiende un puente interesante de cara a que todos puedan disfrutar de la misma. En cualquier caso, estamos ante conceptos muy diferentes y puede que el concepto de Monster Hunter Stories no guste a los más veteranos, quizá también por su enfoque más “infantil”.

Esta apariencia queda patente en el estilo artístico utilizado en Monster Hunter Stories, cercano al anime. De hecho, hay una serie animada, lo que explica muchos de estas decisiones creativas. Esto ocurre especialmente en el diseño de los algunos personajes y monstruos, en concreto en estos últimos ya que muchos parecen cachorros. Evidentemente esto no es siempre así, y algunos de estos animales tienen una apariencia feroz, e incluso alienígena en algunos casos, pero no es la tendencia de esta entrega.

Monster Hunter Stories ofrece al jugador un entorno 3D rico y vistoso, con un nivel elevado de detalle, especialmente en algunas localizaciones. Hay que destacar la gran labor realizada en el modelado de personajes y de los propios monstruos, que siguen una estética marcada por otras entregas de la saga. Estamos ante una entrega muy colorida, lo que quizá contribuye a crear esa sensación de que el tono adulto queda difuminado y se acerca más a lo infantil.

Desgraciadamente, Monster Hunter Stories es un juego con problemas a nivel técnico. Quizá el hardware de Nintendo 3DS no de más de sí, pero lo cierto es que en la versión clásica de esta consola hemos encontrado algunos problemas como “popping” y ralentizaciones puntuales. Ninguno de estos dos elementos son demasiado graves ni impiden disfrutar de este título, pero lo cierto es que resultan evidentes y algo molestas. Como señalamos, desconocemos si el rendimiento es mejor en New 3DS, pero en la consola clásica existen estos problemas.

En lo que se refiere a la jugabilidad, nos encontramos con un juego planteado como un JRPG. Esto se traduce en que tendremos que desarrollar una historia vertebrada a lo largo de distintas misiones. La trama no dice mucho ni es especialmente ambiciosa, pero sí que cumple su función y nos anima a seguir jugando. Hay que señalar que algunas misiones rompen un poco el ritmo de juego, pero por norma general Monster Hunter Stories es un título ágil.

Como no podía ser de otra forma, los combates son uno de los ejes principales del juego. A diferencia de otras entregas de la saga, en Monster Hunter Stories nos enfrentamos a los monstruos y otros enemigos en luchas por turnos. Salvo alguna excepción, la dinámica de los combates la compone el equipo del jugador, encarnando al “raider” y un “monstie”, una bestia vinculada a nosotros. Hay que señalar que únicamente tendremos control sobre nuestras acciones, ya que nuestro aliado animal combatirá según su criterio.

Esto se traduce en que en los combates tendremos que intentar compenetrarnos con las acciones de nuestro monstruo particular para intentar potenciar los ataques frente a los enemigos. De todas formas, el sistema no es especialmente complejo, ya que únicamente hay tres tipos de ataque “poderoso, ágil y técnico” que se contrarrestan entre ellos. La clave del éxito está en conocer al enemigo e intuir qué modalidad utilizará y anticiparnos a sus acciones.

Mientras se desarrolla el combate, nuestra sintonía con el monstruo que nos acompaña va creciendo. Una vez llegado al máximo nos uniremos a él para realizar ataques conjuntos y cuando el contador de afinidad llegue al máximo, desencadenar un golpe final sobre nuestro oponente. Es un sistema sencillo pero funciona y de algún modo nos ayuda a establecer un vínculo entre el pequeño monstruo y nuestro avatar.

Los combates no son muy difíciles, pero sí es cierto que en ocasiones pueden complicarse. Por ello contamos con la posibilidad de preparar diversos objetos de nuestro inventario para curarnos o tener cierta ventaja en los enfrentamientos. Además, vencer en estos combates nos otorgará experiencia con la que poder subir de nivel y mejorar nuestro desempeño en el combate. A modo de guiño, estos mismos objetos son los que podemos encontrar en los otros juegos de Monster Hunter, lo que contribuye a una mayor inmersión dentro del juego, sobre todo para los seguidores de la misma.

Llegados a este punto, quizá muchos se pegunten ¿cómo se capturan los monstruos? Pues bien, a medida que exploramos el mundo que nos presenta Monster Hunter Stories podemos encontrar una serie de cuevas en las que se encuentran los nidos de estas criaturas. Adentrándonos en ellos podremos encontrar huevos que podemos coger y llevarnos con nosotros para criarlos. El tipo de monstruo dependerá de la guarida en la que nos encontremos, y en ocasiones, antes tendremos que derrotar a los afligidos padres de estas criaturas para poder hacernos con los huevos.

Por lo demás, Monster Hunter Stories nos permite explorar esta faceta de la crianza buscando huevos que contengan ejemplares más poderosos. También podemos fabricar objetos, mejorar nuestras armas y armaduras y sumirnos en misiones secundarias que nos proporcionarán más objetos y recetas. En definitiva, una faceta muy “Monster Hunter” que alarga la vida del juego y evoca en cierto modo la esencia clásica de la saga.

En cuanto al acompañamiento musical, la banda sonora sin ser memorable es adecuada y resulta interesante. Además, muchos efectos sonoros son los mismos con los que nos hemos criado a lo largo de los años con esta saga, lo que hace que los veteranos se sientan cómodos con esta entrega en lo musical. Más allá de esta cuestión, podemos afirmar que las pistas musicales cumplen con su cometido.

Déjame que te cuente una historia de caza

A diferencia de otras entregas de la saga, Monster Hunter Stories nos permite a los jugadores vivir la emoción de la caza desde otro punto de vista. Ya no somos cazadores, ahora somos “Riders” y nuestro vínculo con los monstruos y animales es completamente distinto. De la relación entre iguales surge esta entretenida aventura que convierte a esta entrega de la saga en la más accesible hasta la fecha.

Si bien es cierto que no estamos ante un Monster Hunter puro, sí mantiene la esencia clásica. Los combates no son tan emocionantes y se vuelven mecánicos, pero el concepto de criar a estas criaturas es interesante. Quizá en cierto sentido Monster Hunter Stories evoque a Pokemon, y no sería descabellado pensarlo ya que el concepto es similar, aunque lamentablemente el videojuego que aquí nos ocupa es bastante más sencillo en su planteamiento.

Por otro lado, es una pena que a nivel técnico Monster Hunter Stories presente los problemas mencionados, ya que aunque no son determinantes, sí enturbian la experiencia de juego. En cualquier caso, estamos ante un título interesante para recién llegados o para aquellos que quieran vivir un Monster Hunter desde un punto de vista diferente. Contenido no le falta y si lo que se busca es un JRPG ligero, Stories tiene mucho que contar y ofrecer.

Monster Hunter Stories ya disponible para Nintendo 3DS (39,99 euros)