Hoy me ha tocado analizar un juego que, en lo personal, me ha sorprendido bastante, y para bien. Se trata ni más ni menos que de Murderous Pursuits, un juego en el que o cazas, o te cazan. Algo tan simple como esto puede resultar enormemente divertido, y te explico porque a continuación.

Jugabilidad

Murderous Pursuits nos propondrá una historia bastante sencilla: nos encontramos en un barco volador en el que nos encontraremos con un montón de gente de la alta sociedad. Nuestro objetivo es tan simple como acabar con nuestro objetivo antes de que este acabe con nosotros. El juego es tan sencillo como eso: entras en una partida, buscas a tu objetivo y acabas con él para que automáticamente se te asigne otro, ir a por él, matarle y así continuamente.

Tendremos tres modos de juego: practicar contra la IA (si es la primera vez que juegas, te lo recomiendo para que vayas cogiendo los controles y habilidades), partida privada (podrás crear una partida a la que invitar a tus amigos y así jugar todos juntos) y partida rápida, la partida normal contra gente aleatoria de toda la vida.

En Murderous Pursuits tendremos que localizar a nuestro objetivo y acabar con él antes de que este acabe con nostoros.

En cada partida seremos ocho jugadores mezclados con decenas de IA. Tendremos que recorrer el escenario que se nos asigne en cada partida buscando a nuestro objetivo. ¿Cómo hacemos esto? Muy sencillo: en la parte superior de la pantalla tendremos una barra que se irá llenando dependiendo de lo lejos o cerca que estemos de nuestro objetivo, e incluso nos indicará si este se encuentra en el mismo piso que nosotros o en el inferior/superior.

Saber la ubicación del objetivo ya vemos que es fácil, lo complicado es encontrarle. Y es que esta barra solo nos dirá en qué habitación se encuentra nuestro objetivo. Lo mismo tenemos suerte y es una habitación muy pequeña en la que solo nos encontramos tres personas, pero también podemos llegar a una sala atestada de personajes y no saber a quién tenemos que dar caza. Aquí viene la parte difícil: saber quién de todos esos es la persona con la que tienes que acabar. Y es que realmente no es tan complicado, pues únicamente tendrás que estar atento a tu alrededor hasta adivinar a quien tienes que dar caza. Por ejemplo, yo uno de los trucos que usaba era estar pendiente de los personajes que iban saliendo de la sala y, en el momento en el que la ubicación de mi objetivo cambiaba, iba persiguiendo a estos personajes hasta dar con el mío. Puede volverse una tarea algo pesada y tediosa, pero cuando le pillas el truco es bastante divertido.

Tendremos que intentar pasar inadvertidos para huir de nuestros cazadores.

También tendremos ayuda de ciertas habilidades que nos pueden ayudar a la hora tanto de encontrar a nuestros objetivos como de escabullirnos. Por ejemplo, podremos cegar a nuestros rivales lanzando una luz blanca que cubrirá toda la pantalla permitiéndonos así escapar si nos vemos acorralados, usar un disfraz para convertirnos en otro personaje si creemos que nuestro cazador ha descubierto nuestra apariencia o incluso un pequeño localizador que nos dirá si la gente que tenemos a nuestro alrededor es nuestro objetivo o son solo IA.

Tendremos también un pequeño inconveniente en cada escenario: los guardias. Estos serán los encargados de preservar el orden en cada uno de los mapas y, si das caza a tu objetivo delante de alguno de ellos, ya sabes lo que te espera: este irá enseguida a por ti y te impedirá cumplir con tu misión, haciendo que falles y tengas que esperar hasta que se te asigne otro objetivo. A la defensiva también puede ser una buena táctica el mantenerse cerca de ellos para evitar ser abatido.

Apartado técnico

Técnicamente el juego no está mal, aunque podría mejorar bastante.

Empezando a hablar de los personajes, está muy bien que haya gran variedad de avatares que elegir, pues tendremos hasta ocho personajes jugables entre los que se encuentran algunos tan pintorescos como el Almirante, la Duquesa o Perillan. El nivel de detalle de cada uno es bastante bueno, y es que el juego únicamente tiene estos ocho personajes repetidos una y otra vez hasta llenar escenarios completos.

Las partidas, de diez minutos de duración, se pueden llegar a hacer bastante cortas en muchas ocasiones, ya que puede que solo te haya dado tiempo a perseguir a tres o cuatro objetivos distintos, o incluso puede pasar todo lo contrario, que se hagan excesivamente largas porque te han puesto con gente que tenga un nivel muy superior al tuyo y no hagan más que matarte una y otra vez, volviéndose algo desesperante.

Aunque hay varios escenarios diferentes, todos son muy similares entre sí.

Por otra parte, los escenarios tampoco están nada mal, cada uno con una ambientación distinta, aunque al final pueden parecer todos bastante similares al contar con la misma gama cromática, objetos de decoración repetidos y la iluminación, que flojea bastante aun para ser un juego indie.

Otra cosa que está bastante bien es que el juego no pide muchos requisitos al PC para poder jugarse, por lo que prácticamente todo el mundo que tenga un ordenador medianamente bueno podrá hacerse con este juego y disfrutarlo tanto solo como con amigos.

Por último, el apartado sonoro está bien, sin más. No voy a hacer un apartado entero de esto porque no hay mucho más que decir. Los efectos de sonido son muy realistas, el sonido ambiente está bastante bien conseguido y la música acompaña las partidas.

Conclusión

Murderous Pursuits es un muy buen juego de matar o morir en el que caer derrotado no te hace perder la partida ni mucho menos.

Con diferentes escenarios, variedad de personajes jugables e incluso habilidades que utilizar para hacer el juego más ameno y sencillo, algo tan simple como encontrar a un objetivo en un barco volador puede volverse una tarea ardua y complicada si todos los invitados a la fiesta son exactamente iguales.

El apartado sonoro, aceptable y con música que acompaña las partidas, nos hará los diez minutos de duración de cada una mucho más llevadera.

Y recuerda, nunca ejecutes a un enemigo cerca de un guardia.