Capcom vuelve a ser la que era después de un comienzo de generación titubeante con remasterizaciones, algún juego que parece que nunca saldrá y productos a medio acabar como Street Fighter V, juego que se recomienda encarecidamente después de las actualizaciones recibidas a lo largo del tiempo. El fenómeno Monster Hunter World es el pináculo de esta corriente positiva.

A mitad de ese camino se puede encontrar Resident Evil 7, una entrega diferente que apostaba por la primera persona como catalizador de la jugabilidad, la vuelta de elementos jugables de los títulos clásicos y por abrir un nuevo horizonte en la trillada historia de Resident Evil 7.

Esta historia se amplía con Not a Hero, el DLC gratuito del juego que se anunció inicialmente para abril de 2017 y que posteriormente Capcom retrasó hasta diciembre del pasado año. Un material que se centra en la figura de un renovado Chris Redfield.

No soy un Héroe

Chris Redfield es el arquetipo perfecto de protagonista para una gran producción. El héroe de acción que sirve para salvar al mundo de su destrucción. Esta figura hacía aparición en el momento menos esperado de Resident Evil 7 y lo hizo generando dudas sobre su verdadera identidad. Algunas teorías le hermanaban con Hunk, ese personaje de las fuerzas de asalto de Umbrella que emergía como extra jugable para los más capaces en Resident Evil 2. Tanta conspiración para confirmarse como el Chris Redfield original, previo paso por el cirujano plástico debido a su cambio de semblante.

Chris protagoniza este contenido y lo hace a su manera. El mayor de los Redfield vuelve a los dominios de los Baker para enfrentarse al terror contenido en esta plantación situada al sur de Estados Unidos.

El esquema de juego es interesante. Sobre la base del mapa jugable de Resident Evil 7, Chris amplía el abanico de movimientos de Ethan añadiendo una mayor movilidad, nuevos ataques y la posibilidad de realizar un contraataque desde el bloqueo de un ataque. También estrenamos nuevas armas, y un nuevo tipo de munición que tendremos que utilizar contra una variante de enemigos ya conocidos de Resident Evil 7.

Visitaremos una construcción subterránea en la que se encuentra nuestro objetivo: Lucas Baker. El desequilibrado integrante de los Baker volverá a ofrecernos momentos de gran intensidad gracias a su descontrolada pasión por los explosivos. El esquema de juego es sencillo: nos encontraremos en una zona central que da acceso a diferentes bifurcaciones de la mina y para poder entrar en cada una de las zonas necesitaremos un ítem que encontraremos en otra localización. Ese artículo destapa una novedad en el plano jugable, no de gran calado, pero un añadido al fin y al cabo.

Tendremos combates prácticamente constantes contra los enemigos que deberemos solucionar a través de las armas de fuego o incluso podremos sortearlos en otros segmentos. Entre tiro y tiro os encontraréis con algún puzle de sencilla ejecución y el recurrente uso de determinados objetos en un lugar concreto. No inventa la rueda, porque esta ya giraba desde hace mucho, pero nos encontramos con secuencias muy bien planteadas. De hecho, destacaría el diseño de cierta sala y el enfrentamiento contra el enemigo final.

Not a Hero puede completarse en unas dos horas
en el nivel más alto accesible de inicio. Al terminarse se desbloquea un nuevo nivel de dificultad y diversos juguetes para entretenerse en una segunda vuelta. Argumentalmente, se deja atrás un arco centrado en los Baker y se deja abierto un posible enlace para un futuro Resident Evil 8. No se desvela demasiado y como podéis imaginar es algo que se deja sostenido con un halo de misterio deliberado.

Not a Hero es divertido y valorando que es gratuito es muy recomendable jugarlo.

Gameplays

Durante mi partida a Not a Hero, grabé determinados segmentos del mismo.

Primeros minutos. Inicio de Chris en Not a Hero:

Desarrollo intermedio y acción. Parte central del DLC:

Parte final. El arco final de este Not a Hero. No incluye el enfrentamiento final, eso es algo que debéis descubrir vosotros.

Conclusión

Not a Hero es un buen DLC, sin entrar en su precio, ofrece nuevas mecánicas jugables, un planteamiento de juego entretenido y un arco argumental sencillo que hace su función a la perfección como hilo conductor entre Resident Evil 7 y lo que vendrá después. No de forma iluminada, pero se intuye por donde van a ir los tiros en un futuro RE8.

Es corto y no da margen para hacer grandes florituras a nivel argumental y en cuestiones jugables se ha adaptado bien el estilo de Chris a las mecánicas de Resident Evil 7. El margen operativo es corto y no se ha pretendido ir más lejos, una pena porque este protagonista siempre da para algo más de guion, pero suponemos que ya llegará su momento.

Not a Hero ya disponible de forma gratuita en PS4, One y PC. Requiere Resident Evil 7 para ejecutarse.