El ferrocarril es un medio de transporte que tiene algo especial. De alguna forma, las vías férreas y los trenes han cautivado al ser humano desde el momento de su implantación. Un hecho del que también se han aprovechado los creadores de videojuegos para ofrecernos distintos títulos en los que el tren es el protagonista. Quizá uno de los más famosos, puede que el que más, sea Sid Meier’s Railroad Tycoon.

Este juego de estrategia y gestión de recursos que sentó muchas de las bases para los videojuegos venideros, entre los que se encuentra el que en este análisis nos ocupa: Railway Empire. Un título de sabor clásico con reminiscencias a los pioneros de este particular subgénero pero con las características propias de los juegos de hoy en día. Gaming Minds Studios nos traslada hasta los orígenes del ferrocarril en Estados Unidos junto a la naciente Union Pacific en su esfuerzo por crear una línea ferroviaria que uniese las dos costas de este país.

Apartado técnico

A pesar de que estamos ante un título modesto, visualmente Railway Empire es un juego muy atractivo. Los escenarios cuentan con un buen nivel de detalle que se aprecia cuando hacemos “zoom” al máximo y visibilizamos los distintos elementos que los componen: ciudades, bosques, montañas… Pero la guinda del pastel la ponen las distintas máquinas de vapor que podemos crear. En este sentido, el rigor y detalle con el que han sido recreadas es muy bueno, lo que añade un extra de credibilidad y realismo a este título.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, lo cierto es que el enfoque de Railway Empire no es del todo realista, ya que cuenta con un desenfadado estilo cartoon para algunos menús o los avatares que podemos elegir como personajes. Esta decisión no nos parece desacertada, ya que rebaja un poco la seriedad de esta temática, algo que viene reforzado por otras cuestiones del juego como los cuadros de diálogo o las ilustraciones. Y es que aunque el desarrollo del ferrocarril fue, y sigue siendo, un asunto muy serio, un juego sobre él no tiene por qué serlo.

En lo que se refiere a otras cuestiones de índole más técnico, lo cierto es que Railway Empire no presenta problemas reseñables en esta materia. El rendimiento es bueno y no hay bugs o problemas que puedan entorpecer la experiencia de juego. En este sentido, estamos ante un juego sólido y con pocas fisuras que se puede disfrutar sin preocupaciones.

Viajeros al tren

Railway Empire es un videojuego complejo en el que hay que tener en cuenta multitud de variables para poder desarrollar de forma satisfactoria nuestra industria ferroviaria. El primer capítulo del juego hace las veces de tutorial, y aunque es bastante detallado, en algunas cuestiones es poco claro. Esto no significa que no sirva para aprender nociones básicas, pero sí es cierto que queda un poco cojo en lo referido a elementos importantes como los desdobles de vías.

Precisamente, la gestión de estas “arterias de hierro” es el elemento más importante y trascendental en Railway Empire. De hecho, si no planificamos bien la red ferroviaria lo más probable es que según avance la partida tengamos más y más problemas que se derivan de esta cuestión. Y es que por las vías únicamente puede ir un tren, por lo que lidiar con esta cuestión puede ser un auténtico quebradero de cabeza cuando tengamos multitud de trenes en circulación y conexiones con varias ciudades.

Para solucionar estos problemas tenemos dos opciones. La primera es jugar en un modo de dificultad sin realismo en el que los trenes pueden circular sin chocarse los unos con los otros por la misma vía. La opción realista requiere una mayor planificación y gestión, y supone que tenemos que realizar desdobles, vías paralelas y una correcta señalización para que nuestros trenes circulen sin problemas y sin interferirse.

También es muy importante realizar un buen trazado de las vías. Muchas veces el camino más corto implica grandes obras, lo que se traduce en grandes inversiones monetarias, que por si alguno lo dudaba, es el otro pilar de Railway Empire. Como decíamos, la construcción de la infraestructura viaria puede llegar a suponer un coste realmente oneroso para nuestros bolsillos. Por ejemplo, la construcción de túneles dispara los costes, por lo que antes de construir uno, debemos estudiar si dar un pequeño rodeo no resulta más económico.

En cualquier caso, nuestra aventura construyendo estaciones de tren y vías de ferrocarril tiene un coste y ganar dinero será la otra meta del juego. De hecho, Railway Empire es una especie de oda paródica al capitalismo, pero que transmite bien ese sentimiento de los grandes inversores que se lanzaron a financiar la construcción del ferrocarril. Para ganar dinero, tendremos que conectar ciudades para fomentar el transporte de viajeros, pero también el comercio y con ello el desarrollo de industrias.

En este sentido el transporte de mercancías es un elemento fundamental y para ello tendremos que conectar las distintas fuentes de materias primas con las ciudades. De esta forma, los centros de producción prosperarán y las urbes crecerán, aumentando los beneficios que obtendremos por realizar todos estos servicios. Esta faceta es menos compleja, pero también tiene su miga, aunque si no hemos realizado correctamente la infraestructura de las vías, nuestra industria terminará por colapsarse y caer como un castillo de naipes.

Otro elemento que hemos dejado un poco de lado son las locomotoras. Railway Empire pone a nuestra disposición multitud de estas máquinas que se corresponden con los años en los que el juego se desarrolla. Los aficionados al ferrocarril disfrutarán de esta faceta del juego, ya que su recreación es buena. Las locomotoras son las que nos permitirán llevar los vagones a su destino y cada una de ellas tiene una serie de características que las hace únicas y especiales para cada caso, así una tipología nos facilitará el transporte de viajeros y otras el de mercancías. Elegir cual usamos será una decisión importante, sobre todo en las partidas más avanzadas.

Por último, Railway Empire cuenta con un sistema de gestión de ciudades algo limitado que nos permite edificar ciertas industrias u otras construcciones civiles como universidades o museos. Cada una de estas proporciona una serie de ventajas como la posibilidad de desbloquear mejoras para nuestros trenes. De igual modo, en determinadas ocasiones podremos adquirir industrias o parcelas con las que aumentar nuestro emporio económico.

Además de un modo libre, Railway Empire presenta un modo campaña que se estructura a través de distintos capítulos en los que recorremos la historia ferroviaria de Estados Unidos. Cada uno de estos escenarios presenta una serie de desafíos que debemos de cumplir antes de una fecha determinada. Pese a que pueda parecer lo contrario, son bastante complejos de realizar y el hecho de tener que cumplir con unos plazos incrementa la sensación de presión y pone de manifiesto que no podemos cometer prácticamente errores si queremos vencer.

Apartado Sonoro

Railway Empire cuenta con una amena pero discreta banda sonora que sin muchos alardes cumple con su cometido. Los efectos sonoros están bien conseguidos y logran evocar en nuestra mente los sonidos de las máquinas de vapor y el “chacacha” del tren. Por otro lado, el juego está íntegramente doblado y traducido al español, y aunque la elección de las voces es un tanto peculiar, sin duda es un gesto digno de agradecer y que facilitará mucho las cosas a aquellos que no se manejen bien con el inglés.

Conclusión

Con sus más y sus menos, lo cierto es que Railway Empire es un título excelente dentro de su género. Es desafiante y complejo, y al mismo tiempo bastante accesible una vez se entiende el funcionamiento de los elementos más básicos. Además, su enfoque realista hace que tenga un plus didáctico que siempre es interesante en juegos de este tipo.

Al mismo tiempo, su complejidad es su mayor inconveniente, ya que para algunos jugadores puede resultar un tanto inaccesible. Por ejemplo, la gestión de las vías en ocasiones resulta un poco confusa y los empalmes y cruces dan problemas, lo que obliga a tener que revisar dichas líneas férreas. También los requisitos de tiempo pueden resultar muy exigentes, sobre todo a medida que avanzamos en el juego, lo que puede terminar a llegar a crear situaciones algo frustrantes.

Pero más allá de estas cuestiones, Railway Empire es un juego sólido en su propuesta, bien presentado y ejecutado. Dado que este género no cuenta con demasiados exponentes, su llegada es bien recibida y aunque su precio puede resultar algo elevado, lo cierto es que todo el conjunto lo merece.

Railway Empire está disponible para PC.