El paso del tiempo y la fuerza que han ido perdiendo las principales figuras de los videojuegos han terminado de aplastar la fama que alcanzara, alguna vez, nuestro erizo azul favorito, Sonic. La remanente de una serie de juegos de bajo nivel para el fan medio, junto a la esperanza de que el próximo consiguiera la importancia requerida, han ido dejando mella en el universo que envolviera a Sonic, relegando a uno de los personajes más importantes de los 90 a una sombra de lo que, realmente, fue.

Algunos todavía conservamos en alta estima al bueno de Sonic, por todo lo que significó. Él representaba la rebeldía, la velocidad. Su actitud despreocupada e insolente para con sus enemigos cautivó a toda una generación, en contraste con la simpleza de la personalidad de Mario. Era confiado, seguro de sí mismo, aventurero, con la suficiente amabilidad y empatía como para ayudar a todo aquel que se encontrara en apuros. Ama sentirse en el corazón del peligro, y siempre guarda una burla irónica para sus enemigos, principalmente, el Doctor Eggman, a quien ya todos conocemos.

Con el paso del tiempo, y pese a que mantenía su personalidad chispeante y su velocidad sónica, los videojuegos que salieron en los que él era el protagonista no le hicieron justicia. Sonic Boom se coronó como uno de los batacazos más imponentes que nunca se dio el erizo, formando equipo con Sonic ’06 para terminar de sepultar a nuestro querido protagonista en medio de un montón de escombros. Ni siquiera Sonic fue lo suficientemente veloz como para no ver esa ola de horror que se cernía sobre él.

Afortunadamente, aún nos aguardaba una sorpresa con Sonic Generations, un título que, a pesar de algunas críticas desafortunadas, tenía la capacidad de contentar tanto a jugadores clásicos de Sonic como a los que se le habían unido cuando comenzó a correr hacia delante.

Y ese es el punto exacto donde Sonic Forces, el título que nos ocupa hoy, recoge el testigo.

En Sonic Forces nos enfrentamos a una situación que no habíamos conocido antes en el universo del erizo azul: el Dr. Eggman ha ganado, Sonic ha sido derrotado, y las fuerzas malignas del mundo ha conseguido hacerse con, prácticamente, la totalidad de la tierra. Se ha sembrado el caos y la destrucción allende el horizonte, traspasando ese punto de no-retorno en el que, difícilmente, se puede ver la luz de una nueva esperanza. Con Sonic fuera de juego y un pequeño grupo de rebeldes incapaz de enfrentar la nueva fuerza del Dr. Eggman, ¿cómo recuperará el mundo su antigua gloria?

Análisis Sonic Forces

¡Vamos a darle un repaso al último título de Sonic: The Hedgehog!

La creación del héroe

De primeras, hay que proporcionar una información simple: a lo largo del videojuego, podremos controlar a tres personajes diferentes. Por supuesto, Sonic es el principal protagonista, y que no nos queda dudas de que muchas de las fases las completaremos corriendo junto a nuestro héroe.

Sin embargo, una de las particularidades más importantes de Sonic Forces es que nos permite, por primera vez en toda la saga, crear nuestro propio héroe para ayudar en la guerra contra el Dr. Eggman. El argumento, además, nos acompañará en la inserción que haremos en el equipo rebelde, con un Miles que deposita toda su fe en nosotros y unos compañeros que nos consideran de segunda categoría hasta que los superamos en poder y hacemos frente al ejército del Dr. Eggman.

Pero, ¿en qué consiste la creación de nuestro personaje?

Análisis Sonic Forces

De primeras, se nos ofrecerán seis razas diferentes a la que nuestro personaje se ajustará. Cada una cuenta con habilidades particulares que nos darán bonificaciones durante las fases. Podemos escoger entre:

  • Oso: nos permite empujar a los enemigos hacia los lados mientras ejecutamos una de las habilidades más particulares de la saga, el Homing Attack.
  • Pájaro: nos dará la habilidad de ejecutar un doble salto, algo útil en todos los niveles, pero especialmente en los últimos.
  • Gato: nos permitirá conservar un anillo cuando nos golpeen. Una habilidad útil si tenemos poca experiencia en videojuegos de Sonic.
  • Perro: Al igual que el Gato, nos permitirá conservar cinco anillos, pero esta vez los tendremos después de ”resucitar”.
  • Erizo: cuando nos golpeen, los anillos tardarán más tiempo en desaparecer, habilidad especialmente útil en los jefes finales.
  • Conejo: aumenta nuestra invulnerabilidad cuando nos golpeen y se nos caigan los anillos.
  • Lobo: nos permitirá atraer los objetos que tengamos a nuestro alrededor desde una mayor distancia

Una vez escojamos la raza, nos tocará seleccionar la ropa (equipo inferior, medio y superior), guantes, calzado, tamaño y color para los diferentes elementos del personaje (picos, patas, pelaje, ojos, etc.). Para desplazarnos por el escenario, además de contar con nuestras habilidades, tendremos un gancho de agarre que nos permitirá llegar a lugares inalcanzables y atacar a nuestros enemigos. Sin embargo, es importante destacar el uso del Wispon.

Los wispons son un grupo de objetos nuevos de Sonic Forces, una serie de artilugios diferentes que nos proporcionan habilidades especiales más allá de la que nos da la raza. Nos permitirán ejecutar ataques básicos (que difieren dependiendo del wispon utilizado) y acciones especiales (que, de nuevo, dependen del wispon).

Análisis Sonic Forces

Hay siete variedades diferentes de wispons: Burst, Lightning, Cube, Asteroid, Drill, Hover y Void. A medida que completemos las misiones secundarias y las fases secretas que encontremos, desbloquearemos diferentes niveles de cada uno de los wispons. Todos los nuevos wispons contienen las habilidades del nivel anterior, y pueden añadir alguna nueva, hasta un total de tres habilidades por wispon. Sumándolos todos, tenemos un total bastante increíble de 63 wispons disponibles a lo largo de toda la aventura.

Antes de cada fase, podremos cambiar la vestimenta de nuestro avatar, lo que incluye el wispon que queramos utilizar. Cada nivel cuenta con partes del escenario que sólo son accesibles empleando determinado wispon en determinado momento, por lo que hay una prestación bastante imponente a la rejugabilidad.

Nuestro Oso/Pájaro/Gato/Perro/Erizo/Conejo/Lobo, al que llamaremos en adelante Avatar, luchará codo a codo con Sonic en una aventura para la que, en principio y tal y como nos dejan ver los otros miembros de la Resistencia por radio, no está preparado. Pero es imposible superar la adversidad cuando lo das todo y cuando incluso el propio Sonic te apoya, así que es tarea nuestra recuperar el cauce del mundo.

Análisis Sonic Forces

Apartado técnico & Jugabilidad

Sonic Forces puede presumir de igualar la premisa que ya nos presentara aquel Sonic Generations, que tanto gustó y disgustó a partes iguales. Para los que se mantengan al tanto de cada videojuego de Sonic, probablemente encontraran cierto placer en la recreación de los niveles más emblemáticos de Sonic 1 & 2 durante Generations. ¿Qué tiene Forces que ofrecer, para quienes ya cruzaran ese arco nostálgico que supone el ver tus niveles favoritos hechos en tiempos modernos? Poco, pero aún tiene una carta que jugar.

Tened claro que Generations y Forces no están compitiendo en la misma categoría, no se ve uno mejor que otro ni viene a revitalizar la palabra remake. Al menos, en su aspecto técnico. Forces ha recogido el testigo de Generations, empleando, no obstante, su potencial en otros elementos que Generations olvidó, dándonos una nueva muestra de lo que supone el sabor más clásico de Sonic. Y esa es la clave.

Análisis Sonic Forces

Generations basó sus mecánicas, su historia, su jugabilidad, en darnos la posibilidad de captar las dos esencias maravillosas que componen la saga de Sonic. Podríamos experimentar el 2D y el 3D a partes iguales, dividiendo a la audiencia entre quién prefiriera al clásico Sonic y entre quién escogiera al moderno Sonic.

Forces, el título que hoy nos ocupa, juega su carta de manera diferente. Es el juego el que nos va intercambiando las zonas en 3D y en 2D, añadiendo enormes transiciones cinemáticas con eventos quick-time que nos permitirán, además de contemplar todo el escenario (que, recordemos, pertenecen a una zona en guerra), conseguir objetos y anillos.

Como ya hemos disfrutado en otros juegos, las fases en 3D son vertiginosas, con enemigos frontales a los que podemos derribar (o ignorar), obstáculos que se nos interpondrán y que sólo podremos evitar moviéndonos lateralmente o saltando, largas tuberías deslizantes. No faltarán las secuencias en las que nuestro personaje ejecutará un acelerón, un salto, una cabriola o cualquier cosa que acompañe a dicha secuencia, que presumen de ser poco jugables (o nada) pero que les da otro ritmo a los niveles y, sobre todo, que se ven espectaculares.

Las fases en 2D son el remanente perfecto de la jugabilidad clásica, pero renovada de una manera que, particularmente, me ha encandilado. En este caso, sí notamos una mejora con respecto a Generations, y esa es la aplicación de la velocidad sobre el escenario.

Análisis Sonic Forces

Si de algo presumía la anterior entrega era de velocidad. Las fases se sentían verdaderamente rápidas hasta el punto de que algunos de los elementos del escenario se perdían, y no ya en cuanto a decorado, sino en cuanto a enemigos, anillos u otros objetos. Era difícil seguir con la mirada el resto de elementos en pantalla, tal y como uno esperaría de una aventura de Sonic.

Forces pretende que lo que tengamos en pantalla sea completamente visible ante nuestros ojos, que se pierda un pelín de velocidad en detrimento de la comprensión sobre qué está pasando, qué nos ha hecho frenar, qué tenemos alrededor, qué dejamos atrás y qué nos queda por delante. Nos permite ver los diferentes caminos que podemos escoger, si hay impulsores o anillos cerca o si una piraña desafortunada nos aguarda al final de la carrera. No nos engañemos, sigue siendo un juego mortalmente rápido, pero ahora es entendible, logrando una balanza media entre los títulos clásicos y Generations.

Sí, también se han mejorado los efectos de las partículas, las luces, los modelados, los fondos y los enemigos. A la velocidad a la que nos movemos, ninguno de esos elementos resulta tan visible o tan interesante (y más tratándose del título que es este).

A lo largo de los 30 escenarios que incluye el título, iremos combinando tanto las fases de plataformas en 2D como la acción en 3D, tanto con Sonic como con Avatar. Aunque los dos se distingan en lo obvio (Avatar tiene un gancho, Sonic es un poco más rápido, etc.), su manejo es bastante similar, hasta el punto de que, en algunas fases, podremos manejarlos a todos a la vez.

Análisis Sonic Forces

Y sí, habéis leído bien: 30 escenarios. Junto a 12 escenarios secretos y tres episodios que corresponden al personaje de Shadow (opcionales, pues vienen en un simpático DLC), corresponden el 95% del juego. Completar la historia principal nos llevará alrededor de 4-5 horas, incluso 3 si somos ágiles en juegos de Sonic. Si optamos por completarlo al 100%, es cierto que podemos ascender la duración hasta las 8-9 horas, pero, aún así, sería cosa de repetir los niveles que ya hemos hecho una, y otra vez. Realmente, nos encontramos ante 30 escenarios anodinos, correctamente diseñados, con secretos y mil recovecos, tal y como nos han ido dando los otros videojuegos de la saga. Pese a la corta duración, su peor aspecto, el título se esfuerza por ser bueno. Y lo consigue.

¿Cómo se porta su jugabilidad? Si dura cuatro o cinco horas, ¿es tan buena la jugabilidad como para gastar dinero en algo que nos de sólo ese lapso de tiempo? Depende.

Depende de las ganas que tengamos en probar el sabor de lo clásico, porque eso es lo que mejor nos da este Sonic. Es, sin más ni menos, sin pretensiones, un título que se juega exactamente igual que los videojuegos más antiguos de la saga. Al menos, los escenarios en 2D.

Sonic y Avatar responden de manera correcta a los movimientos, tanto en el uso de los movimientos clásicos como en el uso de las nuevas habilidades que poseemos. Ninguna sorpresa especialmente buena o mala, salvo algún problema menor con la inercia de los personajes. Si hemos jugado a los primeros Sonic, entenderemos esto perfectamente. Las únicas habilidades diferentes y destacables son las que nos dan los wispons.

Análisis Sonic Forces

Pero, y aquí regresamos de nuevo, junto a su corta duración, se une el segundo elemento que nos abofetea en la cara sin compasión: el videojuego peca de ser demasiado fácil. En ningún momento de la partida (tal vez, el jefe final) sentiremos que la jugabilidad nos desafía, que estamos aprendiendo, que la dificultad va in crescendo o que los enemigos nos están complicando la carrera. El título entero, sus 30 fases, sus cuatro o cinco horas, son horriblemente sencillas. Perderemos más vidas por caídas debido a la inercia que por enemigos. Y, en el grueso del título, tampoco tenemos ocasión de perder tantas.

Conclusión

Sonic Forces es un título sencillo y corto. Si la duración y la dificultad de un videojuego son tu reclamo para hacerte con él, definitivamente, no vas a encontrar nada en Forces que resulte de tu interés, más aún si no eres seguidor de la saga.

Para los que han ido jugando a todas las aventuras del erizo azul desde que salieran sus primeros títulos, probablemente encuentren en Sonic Forces un título anodinamente modesto. No les va a sorprender nada, ni tampoco dejará huella en su memoria. A pesar de tener una historia con una fuerte base y presentar a tantos personajes, lo que busca el fan de Sonic es la vertiginosidad por encima del argumento, la jugabilidad y la diversión sobre la coherencia narrativa. En un título donde hay tantas cinemáticas y donde pasamos tan poco tiempo jugando, un fan clásico, al que Sega tanto intenta aspirar, no se va a detener. Al ser un juego más de Sonic, los fans más viejos jugarán, se entretendrán durante cuatro o cinco horas, y dejarán el título en su caja para continuar ampliando la colección.

Análisis Sonic Forces

Ahora, dejando de lado los viejos fans, ¿es divertido para todo aquel no familiarizado con las aventuras de Sonic? De nuevo, depende del afán que se tenga por la duración y la dificultad. Sonic Forces, en sus pocas horas, nos promete una historia, un desarrollo y una conclusión que, pese a no ser una gran revelación narrativa, sí entretiene lo suficiente y está bien planteada. Sin embargo, lo que conlleva el plataformeo de las fases jugables deja bastante que desear. No porque esté mal construido, sino porque, al parecer, este título de Sonic se ha desarrollado con miedo.

Este no es el enorme videojuego que el erizo azul se merece. Tampoco está al nivel de Sonic ’06 o Sonic Boom. Sencillamente, es mediocre, en su sentido más profundo. No es un desastre de juego, pero tampoco formará parte de ningún Top 10.

Si no te gusta Sonic, pero quieres plataformas sencillas, échale un ojo. Si buscas dificultad, pasa de largo. Pero si te gusta Sonic, tienes que probarlo. No te dirá mucho, pero te contará una historia más del erizo y te dará entretenimiento durante sus escasas horas. Eso es más de lo que pueden decir otros videojuegos de la saga.

Análisis Sonic Forces

Sonic Forces está disponible para Nintendo Switch, Playstation 4, Xbox One y PC.