Aunque hoy su repercusión este para muchos esté´casi olvidada, lo cierto es que en su momento y en los años posteriores a su lanzamiento StarCraft supuso una auténtica revolución. Blizzard lanzó en 1998 al mercado un juego de estrategia inspirado en otro de sus clásicos, WarCraft II: Tides of Darkness, pero en esta ocasión la acción se trasladaba al espacio y se añadía a la mezcla una tercera facción que entraba en liza.

Y aunque StarCraft pudo ser poco más que una versión espacial del mencionado WarCraft, lo cierto es que la compañía californiana se esforzó al máximo por publicar un juego diferente que llevase a la estrategia en tiempo en real un paso más allá. El resto como se suele decir, “es historia” y StarCraft consiguió superar todos los objetivos que desde la compañía se podían haber marcado transformándose inmediatamente en un fenómeno social que trascendió las barreras del videojuego.

Hoy en día los e-sports son una realidad asentada, pero en el momento en el que StarCraft se publicaba, si el deporte electrónico se encontraba en pañales era decir mucho. Y sin embargo, poco a poco y en torno a este título se fue configurando una forma completamente distinta de entender el videojuego. Sí, las competiciones habían estado ahí, pero StarCraft fue capaz de llevarlo a otro nivel gracias a estar perfectamente diseñado y equilibrado. Y es que este título es y sigue siéndolo máquina engranada y precisa como el mejor de los relojes.

Precisamente esta es una de las virtudes que cualquier juego digno de convertirse en un exponente competitivo quiere conseguir, y que lamentablemente pocos consiguen. StarCraft logra este objetivo a través de tres razas asimétricas que se juegan diferente, cada una de ellas con sus correspondientes estrategias y formas para hacerse con la victoria. Pese a que pueda parecer que exista algún desequilibrio, lo cierto es que esta triada está calculada al milímetro. Ya seamos los versátiles Terran, los abrumadores Zerg o los poderosos Protoss, aquello que marcará la diferencia en un enfrentamiento será nuestra habilidad.

Teniendo en cuenta este contexto no es de extrañar que Blizzard haya querido expandir esta pieza de su legado entre aquellos que se van incorporando al mundillo de los videojuegos. StarCraft Remastered es una carta abierta a los jugadores, un lavado de cara de un clásico atemporal que se ha convertido en toda una leyenda. Sí, StarCraft II es más actual, pero como se suele decir “los clásicos nunca mueren” y si algo ha demostrado StarCraft es que es un título incombustible.

Apartado técnico

Es cierto que estéticamente a StarCraft comenzaban a pesarle los años, aunque a nivel personal creemos que seguía manteniendo el tipo. Quizá los problemas más evidentes de este título se correspondían a jugarlo en resoluciones actuales y otros problemas derivados por jugar en equipos modernos. En este sentido, Blizzard ha realizado un excelente trabajo adaptando el clásico para solucionar este tipo de problemas permitiendo disfrutar a todo el mundo de este título gracias a StarCraft Remastered y llevando esta experiencia hasta los deseados 4K.

En lo que se refiere a la actualización gráfica, lo cierto es que no ha sido demasiado ambiciosa aunque sí suficiente. Con esto queremos decir que evidentemente no estamos ante un diseño como el de StarCraft II, pero sí ante uno que mantiene la esencia clásica suavizando los elementos más crudos como una excesiva pixelización. En cualquier caso, el cambio se nota y en líneas generales podemos asegurar que se ha realizado con bastante respeto respecto al juego original.

Ataque nuclear detectado

Respecto a la jugabilidad, StarCraft Remastered mantiene las bases que hicieron de este título un juego excelente a prueba de bombas. Es cierto que a día de hoy en algunas cuestiones puede resultar un tanto tosco, no podemos olvidarnos de que estamos hablando de un título lanzado hace casi 20 años, pero la verdad es que sigue resultando igual de divertido que entonces.

Algunos elementos como la gestión de unidades puede resulta un poco pesado ya que no podemos “amasar” un gran número de unidades, lo que implica una mayor microgestión por parte del jugador. Algo similar ocurre con el trazado de las rutas que recorren nuestras tropas si las enviamos lejos a través del mapa. Estas pueden quedarse atascadas por lo que tendremos que estar muy pendientes de ellas. Pero como decíamos, esto es parte del encanto del original y StarCraft Remastered es fiel a ese legado.

Pero obviando estas cuestiones, uno de los principales motivos para dejarse tentar por StarCraft Remastered es su sublime campaña. Una historia llena de giros argumentales inesperados que en su momento nos hicieron vivir una epopeya inolvidable cuyo cierre hemos podido conocer hace muy poco gracias a la última expansión de StarCraft II. En este sentido, Blizzard ha sido una compañía con una gran maestría a la hora de contar historias a través de un género aparentemente tan poco proclive a ello como el de la estrategia.

Sin embargo, StarCraft Remastered cautiva al jugador desde el primer momento ofreciendo al jugador una historia que se entremezcla con las misiones que se nos plantea. Sin entrar en detalle, jugabilidad y narrativa se articulan de forma ejemplar y uno de los ejemplos lo podemos encontrar en la misión Terran de New Gettysburg. Quienes la jugaron en su momento no habrán olvidado su trascendencia y la forma en que Blizzard consiguió sorprendernos y dejarnos sin aliento con un giro de guión totalmente inesperado.

Pese a que StarCraft Remastered permite la posibilidad de jugar las campañas en cualquier orden, lo cierto es que lo más recomendable es hacerlo en el formato en el que se plantearon originalmente. Puede resultar un poco pesado, pero de esta forma la experiencia se vive de forma más plena se disfruta plenamente del clímax de la historia.

En este sentido, las cinemáticas tienen una gran importancia aunque hay que señalar que aquí el tiempo si ha pasado factura. Se han mantenido las originales, y aunque puedan parecer algo chocantes, tienen cierto encanto vintage. Además, algunas de ellas siguen siendo emocionantes y contribuyen a contextualizar de forma efectiva la narrativa del juego.

Por último, StarCraft Remastered incorpora algunas actualizaciones propias de nuestros días destinadas a mejorar la interfaz de usuario e integrar el juego con las nuevas herramientas del ya extinto y renombrado Battle.net. El sistema de chat también ha sido recalibrado y la interfaz multijugador también, lo que facilita y evita todos los problemas que teníamos en aquel entonces cuando queríamos jugar por internet.

Apartado sonoro

Al igual que ocurre con el apartado visual, StarCraft Remastered pone al día su sonido para ofrecer una experiencia propia de nuestros días. La calidad de los elementos sonoros ha mejorado y permite revivir algunas melodías clásicas como nunca. En lo que se refiere a las voces, el juego ha sido doblado de nuevo para adaptarlas a las de StarCraft II. Una decisión que nos parece bastante acertada, sobre todo porque unifica StarCraft y su expansión Brood War que por algún motivo algunos personajes tenían dobladores distintos. Por último, las cinemáticas están en inglés únicamente, perdiéndose la posibilidad de esucharlas en español.

Conclusión

StarCraft Remastered es la puesta al día de un clásico realizado de forma respetuosa y sin cambios que transgredan al original. En este sentido, Blizzard ha sido muy escrupulosa a la hora de recrear este título y que como ya hemos dicho, es todo un tributo a toda una generación de jugadores. Eso sí, el atractivo para los veteranos es escaso, ya que más allá de las mejoras “estéticas” y la posibilidad de jugar en condiciones a StarCraft en equipos actuales, no existen muchos atractivos para ellos.

Sin embargo, para los recién llegados StarCraft Remastered es la oportunidad de vivir el comienzo de una historia. Es adentrarse en los orígenes de un legado que revolucionó la industria del videojuego en muchos sentidos. Vivir la campaña del StarCraft original por primera vez es toda una experiencia y aunque a día de hoy estemos muy resabiados, este perro viejo todavía sabe unos cuantos trucos con los que sorprender a aquellos que se aventuren en él por primera vez.

StarCraft Remastered ya disponible para PC.