Muchos ya conoceréis Superhot y lo frenéticas que pueden llegar a ser sus pantallas. Sin embargo, se ha alcanzado otro nivel y el juego ha aterrizado en los dispositivos de realidad virtual para convertirse en uno de los imprescindibles de esta nueva tecnología.

Muchos hemos sonñado con ser los protagonistas de una película en la que pudiéramos esquivar balas, detener el tiempo y matar a diestro y siniestro. En Superhot tendremos la oportunidad de hacer todo esto y mucho más.

Jugabilidad

La mecánica es muy simple: estaremos dentro de unos niveles en los que tendremos que matar a los enemigos que se nos presenten. Para ello, utilizaremos distintos objetos y armas, como pueden ser botellas, ceniceros, pistolas, metralletas, escopetas o incluso surikens.

La jugabilidad no tendrá mayor dificultad que ser un juego complétamente estático, es decir, nuestro personaje no se desplazará del sitio en el que se encuentra, así que para esquivar balas no podremos esquivarlas rodando por el suelo o saltando, sino que tendremos que tener buenos reflejos y movernos nosotros mismos para evitar los ataques enemigos. Esto está muy conseguido, pues el personaje seguirá a la perfección nuestros movimientos y no nos será para nada complicado conseguir salir vivos.

Para jugar a Superhot únicamente podremos hacerlo mediante los mandos Move, y no solo hará de la experiencia algo muy inmersivo, sino que hará que el juego sea de lo más sencillo al tener que utilizar únicamente dos botones: los gatillos traseros para agarrar armas y objetos con las manos y el botón Move para soltarlos o lanzárselos a tus enemigos. Nada más. Las armas cuentan con balas limitadas, por lo que sí, dispara a diestro y siniestro, pero siempre con cabeza. Los objetos son todo lo contrario, pues no es tan sencillo acertar al enemigo y al principio te costará bastante pillarle el truco hasta que consigas lanzarlo justo a donde estabas apuntando. Únicamente tendrás que hacer el gesto con la mano de lanzar el objeto y, en el último momento, pulsar el botón para arrojarlo y rezar por tener suerte y acertar en la cabeza de tu enemigo más cercano.

La historia de Superhot no tiene mayor trascendencia que el ir superando los diferentes niveles, por lo que todo el juego se centra en su jugabilidad, estrategia y lo más importante, tus reflejos.

Contaremos con distintas armas y objetos con los que abatir a nuestros enemigos.

El tiempo no pasará si no te mueves, es decir, si evitas hacer un solo movimiento los enemigos permanecerán inmóviles frente a ti. Sin embargo, en el momento que te mueves para esquivar un golpe o disparas un arma, el tiempo pasará en proporción a dichos movimientos (al disparar el arma pasará algo más rápido) haciendo que la cosa se dificulte.

La estrategia, aunque pueda parecer una tontería tratándose de un juego de pegar tiros y esquivarlos, es algo primordial si quieres superar todos y cada uno de los niveles. Tendrás que decidir a qué enemigo atacar primero, si al que viene por la derecha o por la izquierda, si presenta más peligro alguien que va corriendo hacia ti u otro que te apunta con un arma, si es más efectivo lanzar una botella a la cabeza de alguien o disparar el arma que tengas más a mano… Esas pequeñas decisiones pueden ser cruciales a la hora de la verdad, permitiéndote salir victorioso o morir en apenas un instante.

En cuanto a la duración, algo que me ha dolido en exceso, es que, al igual que todos los juegos de VR, peca de tener una duración algo corta (entre dos y tres horas), aunque esto puede compensarse con que, según vas avanzando por los distintos niveles, la partida se vuelve más complicada y llegas a frustrarte de tal manera que lo mejor es dejar el juego un rato, relajarte y mentalizarte hasta la siguiente partida. Por lo que, a pesar de ser bastante corto, si dosificas las horas de juego te durará bastante. Eso sí, como recomendación personal creo que un plus es jugar con amigos e ir probándolo por turnos.

La estrategia será más importante de lo que parece si quieres completar el juego.

Apartado técnico

Del apartado técnico hay poco que decir. Es un juego bastante sencillo que se basa en su jugabilidad. No destaca por ser un juego con unos gráficos ultra realistas, sino que nos encontraremos con escenarios sencillos, sin más detalles de los necesarios y con el blanco y negro como colores predominantes. Nuestros enemigos, unas siluetas con forma humana que solo vivirán para vernos morir, están hechas con tonos naranjas y rojos, tal vez simbolizando el peligro que representan hacia el jugador.

El rendimiento del juego en VR no tiene nada que envidiar a su versión normal. En todo lo que me ha durado el juego no he experimentado bajada de frames, ni he sufrido ningún tipo de bug como que los enemigos se queden paralizados, las armas no aparezcan o nuestras manos hagan cosas raras como me ha pasado en otros juegos de VR y ha dificultado enormemente no solo el hecho de jugar, sino también la propia experiencia de juego. Creo que, a día de hoy, muchos juegos normales dan más problemas a la hora de jugarlos que Superhot, algo que sorprende siendo la realidad virtual una tecnología tan novedosa y todavía con muchos detalles por pulir. Eso sí, nada de mareos gracias a que no hay nada de movimiento. Eso se agradece enormemente.

Por último, decir que la inmersión en Superhot es increíble. Desde el primer momento que te pones las VR te sientes como si estuvieras dentro del juego, y algo que me ha parecido realmente impresionante es que, cuando te disparan una bala y te da en la cara, llegas incluso a asustarte o a dar un pequeño salto hacia atrás porque realmente sientes como si esa bala fuera a alcanzarte. Además la fluidez del movimiento, lo bien que capta el juego cuando nos agachamos, esquivamos o movemos las manos de un lado para otro, hace que la experiencia sea todavía mejor.

En cuanto al apartado sonoro, como ya he dicho en el anterior, poco hay que decir. El juego no cuenta con banda sonora, únicamente con efectos de sonido que estarán muy bien conseguidos ya que se tiene que jugar con la ralentización del tiempo. Los sonidos que más abundan son los de las armas al disparar, las balas volando cerca de tu cabeza y un sonido de cristal rompiéndose al matar a tus enemigos, pues estos, como ya he comentado anteriormente, se presentan como siluetas sin rostro ni apariencia que se hacen trizas al acabar con ellas.

Conclusión

Superhot es un buen juego con una dificultad lineal que te hará pensar mucho en tu estrategia y no entrar a pegar tiros a diestro y siniestro.

Con una jugabilidad sencilla y brillante que predomina sobre la historia, gráficos o apartado sonoro, el juego cautivará y ofrecerá una experiencia de lo más inmersiva.

Con escenarios sencillos y sin banda sonora que los acompañe, el juego es entretenido y, a pesar de su corta duración, invita a jugarlo una y otra vez. Como he dicho al principio, creo que, si tienes un dispositivo de realidad virtual, este juego debería de ser uno de los imprescindibles en tu biblioteca.

Superhot VR ya disponible para Playstation 4 y PC.