Parece ser que PlayStation VR se está decantando por el tipo de juegos que más le pegan y, para gusto de unos y poco agrado de otros, este es ni más ni menos que el género del terror. Si jugar con mando o teclado y ratón mirando directamente a la pantalla ya nos hacía llevarnos algún que otro susto, el hecho de vivir la experiencia directamente en primera persona puede que llegue a provocar un pequeño infarto a más de uno. Y es que The Persistence es un juego de terror que sigue los pasos de predecesores como Resident Evil VII o The Inpatient, y nos sumergen en otra aventura de terror para realidad virtual.

Una historia de película

Nos encontramos en el año 2521 a bordo de la nave Persistence, una nave colonial que sufre un fallo y queda a la deriva en un agujero negro. Por algún motivo desconocido, todos los tripulantes se han convertido en horripilantes criaturas cuyo único objetivo es matar al último superviviente: tú.

Tanto la ambientación como la historia nos pueden recordar a otros títulos espaciales y de terror como son Alien Isolation o Dead Space. Nos encontramos solos, sin nadie que nos ayude, en una nave llena de seres aterradores que solo buscan vernos muertos.

El juego está ambientado en el espacio, al igual que otros del mismo género, como Alien Isolation o Dead Space.

No son solo juegos, sino que muchas películas de ciencia ficción comparten la misma trama que este juego, pero ninguno en VR y siempre dicen que hay que probarlo todo, así que esto no iba a ser menos.

Aunque la historia es algo corta y flojea bastante (como he dicho, la trama es muy simple y está sobreexplotada a más no poder), el género de terror y la realidad virtual siempre son buenos compañeros para hacer de una experiencia repetitiva algo innovador.

Jugabilidad

El juego se trata de un roguelike, pues cada vez que muramos, no solo nuestro personaje pasará su conciencia, recuerdos y demás a una persona totalmente distinta, sino que perderemos todas nuestras armas y la distribución de la nave, enemigos y demás cambiará por completo. Esto puede resultar algo tedioso para la gente a la que le gusta ir a lo fácil, pero he de admitir que este modo de juego, totalmente nuevo para mí, ha supuesto un reto enorme y te hace intentar con más ahínco no morir para no tener que aprenderte la distribución de la nave de nuevo.

El título no es especialmente largo, al igual que ocurre con todos los juegos hechos para realidad virtual hasta la fecha. Solo cinco misiones son las que tendrás que completar para acabar la historia, aunque al principio puede volverse una tarea tediosa hasta que te haces con los controles y le pillas el punto al juego.

Contaremos con muchas armas diferentes (desde pistolas, granadas hasta un escudo que podremos activar pulsando L2 para defendernos de nuestros enemigos), sin embargo, yo recomiendo no ir a saco, sino más bien utilizar el sigilo. Si nos encontramos de frente con tres o cuatro enemigos, ya podemos darnos por muertos, por lo que será mucho más sencillo atacarles por la espalda e ir matándoles de uno en uno.

Para jugar a este juego únicamente se puede usar el Dualshock 4. Nada de Move y nada de Aim Controller. En lo personal me parece un gran fallo porque los juegos de VR con los mandos Move siempre te dan más libertad y una sensación de inmersión más realista. Sin embargo, el control con el Dualshock 4 era bastante sencillo y llevadero, por lo que no pondré ninguna pega al respecto. De hecho, hay momentos en los que estás tan tenso que se te olvida incluso que tienes el mando en la mano.

Contaremos con un escudo que nos permitirá protegernos de nuestros enemigos.

En cuanto al movimiento, tendremos dos formas de desplazarnos: movimiento libre (ese que, a la mayoría de las personas, yo incluida, nos marea tanto) y teletransporte. Este último es la salvación para todos aquellos que sentimos mareo excesivo al tratar de jugar con el movimiento libre. Yo, en lo personal, lo sufro mucho y siempre que me dan la opción juego con teletransporte, que, aunque es verdad que le resta algo de realismo, llega a evitar por completo el mareo, y siempre es mejor disfrutar de una buena experiencia a sufrirla de esta forma.

Apartado técnico

Gráficamente el juego no está nada mal. Resaltar especialmente la iluminación, ya que hay lugares donde está todo muy oscuro y apenas ves nada, teniendo que investigar toda la habitación puede resultar un problema, y más si es en VR, pues es como si tú realmente estuvieras dentro de esa habitación oscura. Los parpadeos de ciertas pantallas que hacen que se iluminen algunas zonas de la habitación también están muy bien recreados, y la nave en general te da la sensación de que realmente estás volando por el espacio, lo que hace que se te pongan los pelos de punta al pensar que estás allí, completamente solo.

Algo que me gustaría mencionar por lo curioso del tema, es el multijugador. Este juego dispone de una app para móviles y tablets desde la que un amigo puede ver todo el plano de la nave e ir ayudándote mientras tú te adentras en las diferentes habitaciones, ya sea bloqueando enemigos, encendiendo luces… o incluso haciéndote la vida imposible. La función del multijugador puede ser hacernos nuestra tarea más llevadera, pero si lo que quieres es pasártelo bien y liberar un poco de tensiones, siempre puedes invitar a jugar a un buen amigo que, en lugar de ayudarte, lo que quiera es llevar a todos los tripulantes de la nave a tu ubicación para que te sea imposible salir de allí con vida.

La ambientación está muy lograda, destacando especialmente la iluminación.

Por último, la duración. Repetiré hasta la saciedad en todos mis análisis que los juegos de VR no resaltan por su duración, y es que no podemos esperarnos aventuras de veinte o treinta horas de duración (aunque con Skyrim, por ejemplo, tenemos la gran excepción). Completar a la historia yendo a buen ritmo y sin morir un número desproporcionado de veces puede llevarte en torno a las 6 o 7 horas aproximadamente. Si se te hace un poco cuesta arriba al principio y no le pillas bien el punto al juego, es cierto que morirás más, tendrás que buscar armas de nuevo y te retrasará, por lo que podría irse hasta las 10 horas fácilmente.

Apartado sonoro

En cuanto al apartado sonoro, he de admitir que no solo este juego, sino el 90% de las experiencias creadas para VR se viven más si se usan cascos, y siendo este un juego de terror, excusa de más para hacerlo.

Para empezar, los sonidos que hace nuestro personaje están muy conseguidos, llegando a ser incluso muy realistas. Esto ocurre por ejemplo al accionar una puerta, tocar una pantalla y que empiecen a sonar distintos pitidos… Pero lo realmente bueno viene del sonido ambiente. En este juego apenas habrá música, aunque la poca que hay puede hacer que te pongas más al borde de la silla si es que es posible, pero en todo momento (y como ya he dicho, con los cascos se vive mejor) podremos escuchar chirridos, crujidos y ruidos raros que habrá en la nave de fondo. Esto no solo nos pondrá más nerviosos y nos dará otra dosis de realismo, sino que nos mantendrá alerta haciéndonos pensar que un tripulante de la nave puede aparecer en cualquier momento tras nosotros para acabar con nuestro personaje de turno.

Si usas cascos, los sonidos que emiten nuestros enemigos pueden dar auténtico miedo…

Y como no, los gruñidos que emiten los enemigos. Ya de por sí asusta que, andando por el medio de un pasillo, escuches este ruido y en apenas un segundo un amigo se abalance sobre ti. Pero si a esto le sumas que escuchas esos gruñidos a través de unos cascos… Realmente lo llegarás a pasar mal.

Conclusión

The Persistence es un muy buen juego de terror para realidad virtual. Es un roguelike que irá cambiando la distribución de la nave para ponerlos las cosas algo difíciles, aunque gracias al modo multijugador del que podremos disfrutar con un dispositivo móvil o una Tablet, esto no tiene porqué resultar tan complicado y nos hará las partidas mucho más entretenidas.

Con unos gráficos más que correctos y una ambientación al más puro estilo Alien o Dead Space, el juego conseguirá transportarnos de lleno a lo más profundo del espacio, aunque no estaremos tan solos como creemos.

En cuanto al apartado sonoro, una delicia que, si se disfruta con cascos, nos permitirá disfrutar de toda una auténtica experiencia de juego de terror.