En el mundo de los videojuegos existen multitud de creaciones que llegan a sorprendernos por diversos motivos. En algunas ocasiones se debe a su trama, que nos atrapa desde el primer momento y nos invita seguir jugando ávidos de conocer lo que está por suceder. En otras ocasiones es su jugabilidad la que hace que no podamos despegarnos de la pantalla. En otras, pese a que su planteamiento es absurdo y aparentemente carecen de sentido consiguen ese objetivo de encandilarnos hasta límites insospechados.

En esta última categoría es donde podríamos situar a la saga WarioWare cuyo planteamiento no tiene ni pies ni cabeza, pero es capaz de ofrecer una multitud de horas de diversión. Y desde Nintendo parecen decididos a seguir con la fórmula ya que como se suele decir “si algo funciona, no lo cambies”. El resultado de esta máxima es WarioWare Gold, la última entrega de esta peculiar saga de “microjuegos” que recientemente se ha estrenado en 3DS demostrando que la portátil de Nintendo todavía tiene algo de vida por delante.

Apartado técnico

WarioWare Gold es un título que hace gala de un apartado gráfico sencillo y colorido que encaja a la perfección con la propuesta del videojuego, pero que en ningún caso supone un alarde de la potencia de 3DS. De todas formas, esto es algo que no se busca en este tipo de juegos, ya que precisamente su sencillez es la clave del éxito de los mismos ya que si algo caracteriza a esta colección de microjuegos es su ritmo alocado y vertiginoso. Y en ese sentido cumple a la perfección.

De hecho, incluso la función 3D de la consola está inhabilitada para WarioWare Gold ya que su inclusión podría haber distorsionado el funcionamiento de alguna de las pruebas que debemos superar en este título. Puede que esta decisión moleste a algunos usuarios enamorados de esta tecnología, pero francamente, en ningún momento hemos echado en falta su incorporación en el juego.

Jugabilidad

Como ya hemos mencionado antes, WarioWare Gold es un título muy particular cuyo planteamiento no es apto para todos los jugadores. Su planteamiento es absurdo y más allá de resolver las 300 pruebas o microjuegos que lo componen no hay mucho más. Podríamos calificarlo incluso de “muy japonés” con todo lo que ello supone o podemos entender. Pero lo cierto es que es adictivo y gran parte de la culpa de ello es su ritmo frenético en el que no podemos casi ni pensar.

Y es que para resolver cada una de las pruebas que se nos plantean tendremos apenas tres segundos. Un límite de tiempo que en algunas llega a ser menos y hace que tengamos que estar muy atentos si queremos completar cada una de ellas. Por fortuna, esto no será necesario en todas las modalidades de juego que ofrece WarioWare Gold, aunque en algunas no podremos permitirnos el lujo de cometer ningún fallo.

Nuestro primer contacto con WarioWare Gold será el modo historia que servirá como tutorial para irnos metiendo en materia y conocer de primera mano los distintos tipos de microjuegos que tendremos por delante. Este título aprovecha al máximo todas las funciones y posibilidad de 3DS: desde la pantalla táctil, los giroscopios y el micrófono. Todos serán útiles y necesarios para conseguir resolver estas frenéticas pruebas.

A medida que avanzamos en la modalidad historia iremos desbloqueando otras que ampliarán de forma notable los contenidos de WarioWare Gold. De esta forma, los microjuegos se van expandiendo poco a poco y se vuelven cada vez más desafiantes, llegando a darnos alguna que otra sorpresa por la forma en la que deben resolverse. Todo ello hace que aunque en principio estemos ante un título que parece corto, lo cierto es que su duración es mucho mayor de lo que podemos llegar a pensar.

Alguno de estos modos de juego adicional que podemos desbloquear es la modalidad desafío que plantea microjuegos más complejos al imponernos ciertos retos como no poder fallar o reducir el tiempo de resolución al máximo. Y cuanto más juguemos, más contenidos y microjuegos desbloqueareamos, ya que se nos recompensará con oro con el que podremos liberar logros, más microjuegos y otras alocadas sorpresas incluidas en WarioWare Gold.

Quizá el aspecto más negativo sea el modo multijugador, ya que este no resulta tan atractivo como el resto de WarioWare Gold. Y es que para disfrutar del más interesante de todos se requiere que el otro jugador disponga de una copia del juego para poder desafiarlo, lo que puede resultar bastante limitante si no conocemos a otra persona que lo tenga. Eso sí, también existe la posibilidad de jugar en modo local con otras personas, aunque de forma mucho más limitada.

Apartado sonoro

La mayor particularidad de WarioWare Gold es que está íntegramente doblado al español, lo que lo convierte en un título único y uno de los primeros que nos permite escuchar a Wario en este idioma. Más allá de esta cuestión, la música y efectos sonoros acompañan a la perfección a este título y contribuyen a crear esa sensación de apremio en el jugador.

Conclusión

Tal y como hemos mencionado anteriormente, WarioWare Gold es un título muy particular cuya propuesta no convencerá a los jugadores más tradicionales o aquellos que esperen algo más convencional. Esta colección de microjuegos y su ritmo frenético llevan al límite la jugabilidad y las capacidades de la consola en lo que a funcionalidades se refiere, y eso es algo interesante. Además, su propuesta es muy adictiva y capaz de ofrecer un número muy elevado de horas si queremos exprimirlo al máximo.

WarioWare Gold ya disponible para Nintendo 3DS.