Call of Duty: Black Ops

En primer lugar, antes de comentar la noticia, hay que aclarar que dejar que los niños jueguen a Call of Duty NO es una buena idea. Para nada. El propio código PEGI presente en el juego ya dice que no es recomendado para menores de 16 años (según la edición), por lo que no es nada recomendable dejar que personas por debajo de esa edad juegue a un títulos de guerra como los de esta franquicia.

Ahora, pasemos a lo que nos interesa, lo que decía Josh Olin, desarrollador de Treyarch, hace poco tiempo. Está claro que el trabajador piensa lo mismo que nosotros: Dejar que los niños juegue a CoD es una mala idea que puede interferir en su desarrollo. De hecho, si echamos una partida a cualquiera de los juegos de la saga que están en el mercado nos daremos cuenta de que no es apropiado para determinadas edades. Insultos y palabras malsonantes es, entre otras cosas, lo que nos encontraremos.

Sin ir más lejos, Call of Duty: Black Ops, la última entrega de la serie, tiene un PEGI de +18, lo que quiere edcir que en su interior podemos encontrar violencia, palabras malsonantes, e incluso desnudos. ¿Seguís pensando que es bueno dejar que los niños juegue al DVD?.

Según explicaba Josh Olin a la revista Xbox Oficial, “es una cuestión que debe ser gestionada por los organismos reguladores. No tengo mucha idea sobre esto en Reino Unido, pero sé que necesitas tener una edad para comprar el contenido, y si los padres les dejan jugar a juegos como ésta es su problema. Es complicado tratar con los pequeños, pero escucha, también quieren divertirse y no voy a acabar con ellos por eso“. Olin dice que el problema es de las tiendas. Es cierto, no respetan este tipo de medidas (al menos en la mayoría de establecimientos vistos). Pero también es un problema de los padres. ¿Por qué no se insmiscuyen más en el tema y controlan los videojuegos a los que sus hijos dedican el tiempo?. Después vienen las quejas, claro.

En definitiva, queridos lectores, no nos parece bien que los niños juegue a títulos como Black Ops por razones obvias. Luchemos para evitar situaciones más engorrosas, y no nos quedemos sentados viendo como nuestros hijos ven sangre a chorros en su televisor.