Uno de los múltiples atractivos de la saga Fire Emblem han sido las distintas posibilidades de establecer relaciones de índole amorosa entre sus protagonistas. Un toque de las típicas “Visual Novel” japonesas con el que se aderezaba, y rebaja, parte del componente épico de estos juegos de estrategia por turnos. Dichos romances nunca han sido especialmente “picantes” quedándose en una anécdota divertida cuyas consecuencias tenían un impacto de diversa consideración en el juego.

Sin embargo, en Fire Emblem: Warriors las relaciones amorosas han desaparecido, quedando de lado completamente. Quizá haya sido por la introducción del componente Musuou de esta entrega, pero esta es una de los elementos más característicos de la saga Fire Emblem que se han quedado por el camino en esa peculiar unión. En esta ocasión las relaciones e interacciones entre personajes están bastante limitadas, aunque existen.

El principal motivo para no desarrollar más en profundidad este tipo de relaciones es la naturaleza “crossover” de Fire Emblem Warriors. La posibilidad de introducir variables en los amoríos canónicos de la saga puede que haya sido uno de los principales motivos para no potenciar demasiado este aspecto. De hecho, los matrimonios quedan de lado y únicamente podremos mejorar la relación existente entre los personajes como ocurre en Fire Emblen, pero sin llegar al clímax.

Ni que decir tiene que permitir e incentivar los vínculos entre los distintos personajes es algo positivo en Fire Emblem: Warriors. Como ocurre en los títulos de estrategia, “el roce hace el cariño” y según combaten juntos los personajes y realizan determinas misiones secundarias su confianza mutua crece. Esto se traduce en recompensas para el jugador que permiten desbloquear nuevas habilidades, lo que siempre es atractivo y un incentivo.

En cualquier caso, a medida que estas relaciones entre personajes aumenten y se fortalezcan tendremos acceso a multitud de pequeñas conversaciones en las que podremos conocer un poco más a sus protagonistas. Hay que señalar que para aquellos que sigan muy de cerca la saga Fire Emblem todo lo que podemos conocer en esta entrega les sabrá a poco, pero sí es cierto que supone un aliciente para todos aquellos que desean profundizar más en las inquietudes de los protagonistas.

Gran parte de estas conversaciones tienen lugar gracias al sistema de apoyos en Fire Emblem: Warriors en la que dos personajes se complementan mutuamente. Una función tradicional de la saga que se ha adaptado relativamente bien al formato musou de esta entrega. Cabe señalar que aunque todos los personajes pueden ser apoyos los unos de los otros, no todos desarrollan este tipo de conversaciones a medida que mejora su vínculo entre ellos.

Por tanto, descubrir cuáles sí y cuáles no, se presenta como un pequeño juego de adivinanzas, aunque tal y como hemos señalado, los más veteranos y los seguidores más acérrimos no tendrán problema en averiguar las mejores parejas de este sistema. Pero lamentablemente, esto es todo lo que Fire Emblem: Warrios nos deja en materia de amor.

Sí, sabemos que es un apartado completamente secundario, pero para muchos jugadores constituye uno de esos elementos atractivos que logran que un juego marque la diferencia y que todos sus componentes funcionen como un engranaje bien engrasado. Los seguidores de la saga tendrán que esperar al nuevo capítulo de Switch para conocer el siguiente episodio en las relaciones amorosas de sus protagonistas favoritos de Fire Emblem.