Malos tiempos para los productos orientados para un único jugador. Al menos en teoría y acorde a las ventas que algunos juegos de calidad han obtenido desde hace un año.

Comenzamos con Watch Dogs 2. Secuela de mayor calidad y mejor construcción que su debut que no ha logrado posicionarse y asentar la franquicia de Ubisoft a nivel económico. Bethesda lo ha intentado con Dishonored 2, Prey y The Evil Within 2. Este último aunque lleva poco a la venta, no aviva la llama del optimismo, excepto, si las ventas en formato digital que no se han compartido, compensan su recorrido actual en formato físico.

En la otra cara de la moneda tenemos apuestas como Horizon Zero Dawn, Nioh o incluso Nier: Automata que han tenido un paso muy lucrativo desde que salieron a la venta. ¿Cuál es el problema entonces? Varios pueden ser los factores que provocan que exista un aparente alejamiento de los compradores por los juegos para un único jugador. Los juegos nombrados atesoran todos ellos la suficiente calidad para atraer a los jugadores, por lo que personalmente no creo que se trate de calidad.

El momento oportuno para salir a la venta puede afectar. El año pasado asistimos a la caída de varias licencias por salir en un momento tan goloso como competitivo como en el que estamos ahora mismo (octubre a diciembre). Existe cierta canibalización en un sector que posee un tamaño finito de consumo. Quizá algunos títulos habrían tenido un paso por las tiendas –físicas y digitales- más brillante si hubiesen salido en un periodo con una competencia menor. Puede ocurrir que independientemente del resultado, una determinada propuesta no se va a comprar porque simplemente la intención de compra mayoritaria es otra.

El exceso de juegos. Aparecen muchos juegos de calidad y como es obvio, no todos van a encontrar quien les adopte. Tiempo limitado, cada vez se acumula más y se compra más sin jugar, sin embargo todo tiene un límite y ese límite se puede estar observando con las pobres ventas que han obtenido algunos juegos. Y puestos a no poder jugarlo en su salida por acumulación, mejor adquirirlo cuando esté a un precio inferior. Con suerte llegado ese momento, nuestra biblioteca de pendientes puede haberse reducido. Otro tema es que los juegos bajan más rápidamente de precio y ante la acumulación de títulos a pasarse que se hacinan en nuestra estantería, esperar por uno en concreto hasta que está al precio óptimo no es una tragedia.

Switch es la moda a nivel mundial. En nuestros bolsillos tenemos una cantidad determinada de dinero a gastar y no hay más. Las empresas deben intentar que ese dinero se destine a sus productos y no a los del resto. Esa es la batalla y Nintendo con Switch está consiguiendo un espacio que incluso ha superado las expectativas de los de Kioto. No es un factor determinante, pero es influyente.

Contando con posibles factores, el mercado y los consumidores pueden haberse movilizado a un tipo de negocio diferente como son los juegos de servicio o multijugador. For Honor, Ghost Recon Wildlands, Destiny 2, han triunfado y entran dentro de esa categoría de producto que EA y Square-Enix también ansían replicar. No hay duda que las empresas encuentran en estos modelos una implementación muy espléndida para sus sistemas de monetización. Por el contrario, tenemos a Nintendo con Breath of the Wild o Super Mario Odyssey. Juegos para un único jugador que han reventado las listas o que están haciéndolo en este preciso instante como es el caso de Odyssey. Además, ya se han mencionado ejemplos de juegos para un único jugador que han encontrado su sitio.

Como veis es un tema complicado, que debe analizarse por separado en cada caso y que no parece seguir un patrón bien marcado, sino que la suma de elementos puede describir mejor cada situación.

Firmado por un seguidor de los juegos para un jugador que espera que las empresas sigan apostando por ellos.