¡Saludos, tropicanos! Hoy os traigo una pequeña guía que os ayudará a cimentar las bases para tener el éxito en este juego. Si os cuesta asumir vuestra tarea como El Presidente, con la lectura de esta pequeña guía cimentareis una buena economía inicial que es lo que más suele costar a los jugadores novatos. Tenéis que tener en cuenta que es primordial sentar las bases de una buena economía al principio si queréis tener éxito. Hay varias formas de conseguir este fin, pero yo os pongo aquí las que mejores resultados me ha dado.

Nuestra principal meta al principio de la partida es establecer las bases de lo que será nuestra economía. Una vez que tengamos un flujo de dinero más o menos constante, podremos embarcarnos en proyectos más grandes, siempre sin perderlo de vista y no hacer locuras, ya que nunca sabemos que nos deparará el juego. Tras el salto, encontraréis la guía y el camino hacia el éxito en Trópico 4. Podéis consultar el análisis que realizamos en Ludoqia del juego aquí.

Lo primero de todo nada más comenzar, es asegurar la alimentación de nuestros ciudadanos. La mejor opción suelen ser las granjas, y nos decantaremos por ellas. Tardarán un poco más en producir que otras opciones, pero son relativamente baratas y la cantidad de alimento que proporcionan es bastante elevada. Recordad que ni el azúcar ni el tabaco sirven para alimentar a los ciudadanos, así que poned granjas de comida. Con dos granjas para empezar bastará y daréis empleo a muchos de vuestros ciudadanos.

Mi siguiente opción recomendada para empezar una economía con buen pie es construir un campo maderero. El motivo de esta elección es simple, la madera suele abundar en la isla y si seleccionáis la opción de “tala selectiva” nunca os quedareis sin árboles. Quizá con minería se gane más dinero, pero suelen estar más alejadas de los núcleos urbanos, lo que supone mayor pérdida de tiempo en transporte y además, sus recursos se agotan. Por eso, la madera es una buena industria para empezar. Por otra parte, las industrias derivadas de ella son más baratas y generan mucha riqueza.

No tenéis que olvidaros de construir una buena red de carreteras y garajes de forma planificada y coherente. Construid las industrias siempre cerca de las materias primas, ahorrareis tiempo en transportes. Además, una red de carreteras buena ayudará a llegar vuestras mercancías rápidamente al puerto donde son exportadas.

Mientras que se construye y se asienta vuestra nación, pasareis unos años bastante apretados. En cuanto podáis, construid una oficina de inmigración. De esta forma podremos controlar los flujos migratorios y al principio con una política de “puertas abiertas” lograremos que vengan muchos trabajadores, ya que los vamos a necesitar. Utilizad las ayudas de las potencias extranjeras para construir algunas casas de vecinos, nunca es bueno que nuestra población viva en chabolas y el riesgo de una rebelión al principio del juego es inadmisible.

Pasados unos años, el campo maderero junto a las ayudas debería proporcionaros suficiente dinero como para ampliar la industria. Nuestra siguiente elección deberá ser un aserradero, ya que nuestro producto se venderá más caro que la madera suelta. Por cierto, también es buen momento para construir las mejoras del campo maderero, ya que os proporcionarán más materias primas. En cuanto tengáis dinero, construid un instituto, pues el aserradero necesita población cualificada con ese nivel de estudios. Si habéis sido prudentes, deberíais tener dinero suficiente para poder hacer estas dos construcciones en un plazo de tiempo razonable.

Una vez construido lo anterior, tendréis tiempo de satisfacer las necesidades de las facciones de Trópico. Como de costumbre, sed sensatos y no digáis a todo que sí. Comprobad a menudo la estabilidad de vuestras cuentas y dejad siempre un colchón para imprevistos. Revisad las tareas que os manden, quizá alguna sea provechosa y la podáis cumplir sin problema. Durante estos años podréis mejorar un poco la calidad de vida de vuestra población y generar alguna industria suplementaria o construir más granjas o puertos de pescadores. Estos últimos proporcionarán más alimentos a vuestra población y venderán los excedentes, que os reportará un dinerillo extra.

Por último, estaréis en disposición de crear una fábrica de muebles. Es un poco cara, pero si habéis seguido estos consejos, el dinero no debería ser demasiado problema. Una vez construida, el dinero que ganáis empezará a crecer de forma considerable. En cuanto hayáis recuperado la inversión, cread una central eléctrica. Esto os proporcionará la energía para crear las mejoras de la fábrica de muebles, que multiplicarán su producción y por tanto el dinero generado. Con todo esto, el dinero no debería ser un problema en la partida.

Pero no hay que confiarse, así que tan pronto como podáis, comenzad a expandir vuestra industria. Una vez más las elecciones más lógicas son aquellas cuyas materias primas no se agoten, el ron y el tabaco. Aunque también es buen momento para iniciar una industria basada en la minería, ya que sus ingresos serán cuantiosos. En cualquier caso, a partir de aquí ya todo es decisión vuestra. Recordad que nunca debéis gastar más de lo que tenéis y sed prudentes, pues nunca sabéis cuando podéis tener gastos inesperados.