Con el lanzamiento de Hearthstone: El Bosque Embrujado Blizzard ha aprovechado para seguir desarrollando la faceta PvE de este título. Si con su anterior expansión se introdujeron las “mazmorras”, en esta la compañía californiana mantiene el concepto de enfrentarnos a enemigos aleatorios, aunque en la presente entrega, las clases que nos deja elegir están determinadas. Una cuestión que puede parecer muy restrictiva, pero que sin embargo añade un toque distinto a lo que estamos acostumbrados en este título de cartas.

Y es que este nuevo formato es realmente interesante a pesar del fuerte componente aleatorio que presenta. El principal motivo por el cual la “caza de monstruos” es interesante es que ofrece al jugador un mazo de cartas que se va construyendo poco a poco, sin que este tenga que disponer de una enorme colección de naipes para hacer frente al desafío. Algo que sí ocurría con las aventuras y que en cierto modo perjudicaba a los jugadores recién llegados, especialmente en sus modos heróicos, ya que estos últimos requerían para ser resueltos cartas muy específicas y concretas.

Teniendo esto en cuenta, cualquiera pude disfrutar de esta modalidad, ya que es completamente gratuita, y además recompensa a los jugadores con unos pocos sobres de El Bosque Embrujado, lo que también sirve para que podamos empezar nuestra colección. Sin duda, todo un acierto por parte de Blizzard en un momento en el que la competencia en los juegos de cartas es cada vez mayor y que lejos de remitir parece que se recrudecerá próximamente con el lanzamiento de Artifact.

Pero volviendo a la caza de monstruos, nuestro objetivo será derrotar a cuatro poderosos enemigos finales con los distintos protagonistas de esta modalidad, mientras nos adentramos en las profundidades de un oscuro bosque embrujado. Todo ello para llegar a un último enfrentamiento ante la Bruja Hagatha, un duelo en el que para poder superarlo tendremos que tener un poco de suerte de nuestro lado y plantear una estrategia adecuada desde el primer momento. A pesar de que es una lucha exigente, no nos ha parecido tan injusta como la que Blizzard se sacó de la manga con Arthas.

Pero este es el duelo final y antes de llegar a él tendremos que derrotar a los lugartenientes que guardan el camino hasta la bruja. Para ello tendremos que elegir una de las cuatro clases disponibles que han sido especialmente creadas para esta ocasión elegidas entre algunas de las cartas legendarias de El Bosque Embrujado de Hearthstone. Hay que señalar que cada una de ellas cuenta con un marcado estilo que define la estrategia que debemos usar. Por ejemplo, la maga nos permitirá reiniciar nuestro turno, mientras que el arquetipo del guerrero cuenta con un cañón con el que eliminar a pequeños esbirros.

A título personal, la caza de monstruos nos ha parecido bastante más difícil que las mazmorras pese a que la idea es la misma. Según derrotamos a los enemigos, podemos elegir una serie de cartas adicionales con las que completar el mazo. Los enemigos cuentan con poderosas habilidades que en ocasiones desestabilizan completamente el duelo, pero lo cierto es que no queda otra que hacerse a la idea e intentar aprovechar sus puntos flacos a nuestro favor. Aún así no será nada fácil hacerse con la victoria.

Cada uno de los personajes que podemos elegir tiene definido un encuentro final frente a un enemigo. Aquí Blizzard ha aprovechado para enfrentarnos contra la antítesis del avatar que representemos. Esto significa que contrarrestarán nuestros puntos fuertes, por lo que debéis esperar una lucha encarnizada en la que controlar la mesa, lo que será vital mientras debilitamos a nuestra némesis. En cualquier caso, estos combates resultan muy entretenidos, y aunque da rabia perder por jugadas injustas, lo cierto es que sin darnos cuenta volvemos a la carga para superar el desafío.

En lo que se refiere a la Bruja Hagatha, como ya hemos mencionado, es un encuentro complicado aunque bastante satisfactorio y original. No vamos a entrar en della sobre el mismo, pero es uno de esos enfrentamientos que tendremos que pensar con cabeza y realizar cada jugada con cuidado para que no puedan sobrepasarnos.

Una vez completemos esta última lucha, obtendremos un reverso especial que dará fe de nuestra hazaña al superar este desafío. Quizá esta sea la mayor pega que podamos encontrarle a las modalidades PvE de Hearthstone, ya que incluir algún sobre de cartas adicional por superarlo además del dorso para los naipes. En cualquier caso, la dirección tomada por Blizzard parece la adecuada y ya estamos deseando ver a qué nuevos enemigos tendremos que enfrentarnos en su próxima caza de monstruos, mazmorra o lo que tenga a bien desarrollar para la ocasión. Y recordad, este bosque es oscuro y alberga horrores.