El próximo 2 de noviembre saldrá a la venta la versión total de Diablo III en la híbrida de Nintendo. Un juego con seis años a sus espaldas y que después de un comienzo con tintes de castastrofismo como una película de Roland Emmerich supo reponerse. Una reposición gradual que eclosiono con Reaper of Souls, la expansión más importante de este Diablo.

Hace unos días tuvimos la oportunidad de probar este Eternal Collection en Switch. Esta versión tendrá varios añadidos exclusivos para el hardware de la máquina japonesa, añadidos inspirados en The Legend of Zelda. Podremos sembrar el mal con la armadura y apariencia de Ganon, sentir la compañía del Cucco (esa gallina con la que establecimos una relación amor-odio), también habrá unas alas cosméticas y un retrato de la Trifuerza, el símbolo de la corrección en la licencia de Nintendo.

Simpáticos extras que se ensombrecen con el cooperativo local exclusivo de esta versión de Diablo III. Este coop nos permite jugar a cuatro jugadores en la misma consola -cada uno con su mando-, a un jugador desde la TV y el resto con sus Switch o también podremos utilizar el online para completar el grupo. Opciones en un modo que funciona fantásticamente y sobre el que se basó nuestra prueba.

El juego de siempre y disfrutado en compañía de jugadores que estaban en la misma sala. El rendimiento del producto era bueno y no observé caídas en el frame rate, al menos en ese momento de juego y con dos jugadores en local. Calculad que la prueba se basó en los primeros niveles y con personajes que estaban en el nivel 10. Juego fluido y en lo visual se ve menos definido que en PS4 o One -960p en sobremesa y 720p en portátil-, pero no es algo que sea importante y es una decisión que favorece la estabilidad general del título. Estabilidad que al menos en la prueba fue muy sólida.

El mapa de control ya se adaptó anteriormente en otras sobremesas con mucho tino y en este caso se mantiene ese control tan bien llevado a mando y los atajos para las técnicas que podemos desencadenar.

Abro párrafo para volver al cooperativo. En el evento jugué una partida de unos 30 minutos con un compañero y otra más corta con tres personas más. El sistema funciona perfectamente, sin lag aparente y la entrada de los jugadores fue inmediata. Jugar a un juego tan vivo con tres personas más en la misma habitación es con perdón, un cachondeo y sin duda un aliciente para adquirir esta versión. Y termino con esto porque creo que es el carácter diferenciador de este Diablo III para Switch.

Gameplay de Diablo III: Eternal Collection en Nintendo Switch:

2 de noviembre.