El anuncio del casi inminente lanzamiento de Pillars of Eternity II: Deadfire sorprendió a la práctica totalidad de la comunidad de jugadores desprevenida. Se esperaba que su publicación se produjese este año, aunque nadie esperaba que fuese el 3 de abril cuando pudiésemos disfrutar de este RPG de Obsidian. A poco más de dos meses para que se estrene de forma oficial este título hemos podido probar de primera mano para daros nuestras impresiones sobre el mismo.

A través de lo que se ha podido ver en la beta cerrada podemos afirmar que Pillars of Eternity II: Deadfire mantiene las mismas bases de su predecesor, mejorando aquellos aspectos que no terminaban de funcionar o estaban desaprovechados. En este sentido, aquellos que hayan jugado la primera parte no tendrán muchas complicaciones para hacerse con este título, aunque los recién llegados deberán soportar un pequeño esfuerzo por comprender sus mecánicas.

Una de las principales novedades que ofrece Pillars of Eternity II: Deadfire es la exploración marítima. Es cierto que durante la beta esta faceta está bastante limitada, pero la verdad es que lo que se ha podido ver causa sensaciones contrapuestas. Por un lado es una facultad con potencial, pero lo cierto es que la ejecución resulta un tanto pobre. Para desplazarnos por el mundo oceánico del juego se recurre a una especie de mapa en el que movemos nuestro barco en busca de nuevos lugares.

Desgraciadamente, nos ha parecido bastante mejorable y muy lejos de lo que puede dar de sí está idea. La interfaz gráfica es poco atractiva, e incluso resulta algo tosca, sobre todo si la comparamos con los escenarios de gran belleza y detalle que muestra Pillars of Eternity II: Deadfire. De forma paralela a esta exploración marítima encontramos al que hace las veces del baluarte en este título: nuestro propio barco.

Aquí tendremos que reclutar y pagar a la tripulación al tiempo que deberemos suministrar de agua y alimentos a la embarcación para poder explorar los mares. Una facultad que resulta interesante, aunque tendremos que esperar a la versión completa del juego para comprobar el alcance y la importancia que tendrá en Pillars of Eternity II: Deadfire el control y la gestión de nuestro barco. Y si antes mencionábamos que la navegación resultaba pobre visualmente, aquí ocurre todo lo contrario, deleitando al jugador con bellas estampas y efectos climáticos sorprendentes.

Además, desde el barco tenemos acceso a otras facultades, como la posibilidad de enfrentarnos a piratas y enemigos similares. Estos combates se realizan por turnos y con interfaces separadas de modo que dan lugar a unos enfrentamientos bastante tácticos y que ejemplifican los esfuerzos de Obsidian por crear una experiencia de juego mucho más ambiciosa en Pillars of Eternity II.

Otros pequeños cambios que se han introducido respecto a Pillars of Eternity lo encontramos a la hora de descansar con nuestro grupo. Ahora la comida y otros elementos tienen más peso ya que sus bonificaciones las podemos obtener si lo consumimos al descansar. De esta forma, además de curar nuestras heridas, ganamos distintos bonus de forma más sencilla, sin necesidad de tener que preocuparnos de buscar estos objetos y utilizarlos antes de la batalla.

A nivel técnico, hay que señalar que los tiempos de carga iniciales son un poco elevados. Puede que esto sea una cuestión propia de la beta y que en el lanzamiento oficial se subsane, pero por ahora cuando iniciamos el juego y cargamos nuestra partida tenemos que esperar bastante para comenzar. Eso sí, una vez pasado este trámite, si por cualquier causa tenemos que cargar la partida el proceso es muchísimo más fluido y no llega a resultar molesto.

Artísticamente nos encontramos ante un juego sobresaliente. Los escenarios son de una belleza increíble y muchos de ellos cuentan con efectos dinámicos que hacen que el resultado sea mucho más impresionante. El juego cuenta incluso con sombras dinámicas que se proyectan sobre las superficies y cambian con nuestro movimiento. Un detalle que quizá resulte menor, pero que sin duda causa un gran impacto y contribuye a crear un entorno evocador.

Respecto a la anterior entrega, Pillars of Eternity II: Deadfire nos presenta un entorno más selvático y primitivo, propio de la naturaleza insular de este título y que se aleja del tono más “medieval”. En lo que se ha podido ver en la beta, también hemos podido disfrutar de un entorno desértico azotado por el viento cargado de arena que nos ha dejado boquiabiertos por su buena ejecución.

Más allá de estas cuestiones, lo cierto es que la beta de Pillars of Eternity II: Deadfire nos ha dejado unas sensaciones muy buenas. El combate sigue siendo muy desafiante, lo cual es de agradecer, y la sensación de misterio y aventura está muy bien lograda. En este sentido, poco más podemos añadir salvo que esperamos con muchas expectativas este título con el que Obsidian puede coronarse este año una vez más como una de las compañías de referencia en el género.