Como ya señalamos en su correspondiente análisis, uno de los mayores atractivos de Lamplight City es que consigue transmitir al jugador la sensación de estar encarnando a un detective. Ciertamente las aventuras gráficas nos hacen sentir como investigadores al tener que buscar pistas, resolver misterio y tener que atar cabos para poder progresar en el juego. Pero en la mayoría de los casos, esta aproximación al mundo del detective es accidental y no se suele poner en el foco en ello.

Lamplight City es diferente porque desde el primer momento nos pone en la piel de un detective. Esto es una triquiñuela que sin duda surge efecto ya que no podemos elegir no ser el protagonista ni rechazar su profesión. A medida que avanzamos en el juego, tendremos que investigar distintos casos y realizar todo tipo de pesquisas para encontrar la solución. Esta puede ser correcta o no, y la verdad es que esta posibilidad es otro de los grandes atractivos de la obra de Francisco Gonzalez. El fracaso es una opción, y en ocasiones no seremos conscientes de que hemos errado hasta haber avanzado en el juego.

Esta forma de ser detective implica la posibilidad del error humano, de que nuestras deducciones en base a la información que obtenemos no sean correctas. Y esta capa de profundidad es interesante, porque es algo que no se explora frecuentemente en el mundo del videojuego, que suele ser bastante complaciente con los jugadores y que buscan no causar ningún tipo de frustración en ellos. Por ello, Lamplight City es uno de esos títulos que es capaz de sorprender, especialmente en un género bastante conservador como es el de las aventuras gráficas en las que las innovaciones no han tenido una buena aceptación entre sus seguidores.

Pero volviendo a los elementos de Lamplight City que nos hacen sentir como un auténtico detective, quizá el más importante de todos ellos son los diálogos. Gonzalez ha elaborado una trama que se desarrolla fundamentalmente a través de la palabra. Nuestro papel será interrogar a testigos, sospechosos y a todos aquellos que consideremos que han podido tener un papel en el caso que estamos investigando. A medida que demos con las teclas adecuadas, encontraremos nuevas opciones que nos permitirán seguir presionando a nuestros testigos y destacar sus contracciones hasta obtener una confesión.

Esto último no siempre ocurrirá así y puede que si presionamos demasiado a un testigo este se cierre y no quiera hablar más con nosotros. Esto enlaza con lo que ya hemos comentado anteriormente de que Lamplight City puede llevarnos a callejones sin salida, aunque eso no significa que la aventura haya terminado para nosotros. Además, tendremos siempre la compañía de nuestro compañero fantasma cuyas advertencias nos indican si no estamos pasando o si todavía tenemos margen de maniobra. En cualquier caso, nosotros siempre tendremos la última palabra, y quién sabe si las impresiones de esta voz están equivocadas o no.

Del mismo modo que los diálogos vertebran Lamplight City, la exploración de las escenas del crimen y de otros lugares tienen una importancia capital. Observar con detenimiento los detalles es importante, pero también el no dejarse llevar por las apariencias. Eso no siempre es así, pero sí es cierto que centrarnos en una idea en exclusiva y no estar abierto a otras posibilidades puede dar al traste la investigación y arruinar el caso. En este sentido, la obra de Francisco Gonzalez es bastante abierta y nos permite recorrer de forma libre gran parte de estos entornos.

Esta libertad es un arma de doble filo a nuestras aspiraciones detectivescas ya que una vez más podríamos estar haciendo algo mal de cara a obtener la información correcta. Pero esto es otro de esos componentes de Lamplight City que lo hacen interesante y que potencian la rejugabilidad del título. En ocasiones no nos daremos cuenta´de que hemos cometido un error, pero al final la enseñanza que transmite este título es la de ser cautos y estar seguros al 100% de lo que vamos a hacer es lo correcto.

Lamplight City es una obra realmente interesante por todos los elementos únicos que le dan forma. Los puzzles pasan a un segundo lado y es la conversación la que toma un papel importante, así como la interacción con el entorno y los personajes que nos rodean. Pistas falsas, prejuicios y todo un sin fin de ruido nos acecha, pero nosotros como auténticos detectives tendremos que saber deshacernos de todo ello para encontrar la verdad.