Como ya mencionamos en su análisis, Monster Prom es un título bastante refrescante dentro del género de los simuladores de citas. Normalmente este tipo de juegos se focalizan su acción en el componente erótico, cuando no directamente el sexual. Algo que sin duda tiene su atractivo para parte de la comunidad de jugadores, aunque este género sea bastante residual, o al menos, parece que es así o puede que los que disfruten de él estén encerrados en algo parecido a la espiral del silencio.

En cualquier caso, Monster Prom resulta sorprendente por alejarse del componente más sexual y abordar un enfoque más cómico repleto de gags y situaciones absurdas que propician los singulares protagonistas de este título. La otra cuestión que resulta interesante es que sus creadores han optado por obviar cuestiones relacionadas con la orientación sexual quedan difuminadas o directamente permiten al jugador elegir el camino que quiera.

Y es que los monstruos protagonistas de este título no entienden de géneros o cómo pueden ser las relaciones entre ellos. Un enfoque que como ya hemos mencionado resulta muy interesante porque permite que los jugadores que quieran se identifiquen con los roles que gusten. De esta forma, cualquiera puede, si ese es su deseo, enfocar las relaciones de este título según su propia orientación sexual y no verse penalizado por esta cuestión.

Pero tampoco deja de ser cierto que Monster Prom no se mete de lleno en esta materia. De hecho, los más aguerridos defensores de la libertad de la identidad sexual lo podrían considerar bastante limitado, pero tampoco podemos olvidarnos de que se trata de un juego y no de una plataforma reivindicativa. Aún con todo, Beautiful Glitch ha desarrollado un título que, comparado con lo que podemos encontrar en el mercado, es un dechado de libertad y posibilidades.

De hecho, Monster Prom nos invita a experimentar y buscar todo tipo de combinaciones a la hora de plantearnos los distintos ligues siempre de forma cómica y en ocasiones inesperada. Como ya señalamos en su momento, existen cauces obvios para conseguir ir al baile con los personajes que el juego nos presenta como posibles candidatos, aunque eso no significa que no existan más.

Algunos de ellos pueden parecer inverosímiles, pero la verdad es que resultan muy interesantes y aportan ese toque de locura que le sienta tan bien a Monster Prom. Y son estos detalles los que hacen que sea un título divertido, algo que sin duda queda reforzado por sus textos. Estos son la clave para dar forma al éxito de nuestra empresa de ligar e ir al baile acompañados, o no, mezclando en ellos de forma inteligente elementos de la cultura popular sutilmente hilvanados con ironías y comentarios algo subidos de tono.

En definitiva, Monster Prom es un título interesante para aquellos que busquen un simulador de citas distinto, alejado de la “heteronormatividad” y de los enfoques centrados en el sexo. Una experiencia de juego distinta, divertida, sin etiquetas ni prejuicios y cuyo objetivo principal es que nos divirtamos con nuestros amigos por ver quien es el que se lleva el gato al agua: aquel que logre ir acompañado a este “monstruoso” baile de promoción.