Es complicado, para los que hemos vivido y disfrutado en otra época, hacer entender a las nuevas generaciones qué supuso o de qué manera nos marcó determinado acontecimiento tecnológico en nuestras vidas. Situar a gente mucho más joven en un marco temporal anterior siempre es difícil, tanto para nosotros, pues debemos hacer el esfuerzo de apartar la nostalgia y dejar presente únicamente los hechos como sucedieron, y para ellos, que terminan por ver nuestra narrativa como acontecimientos abstractos, más que como algo extrapolable y entendible.

En nuestra sección, El Píxel es Bello, pretendemos disfrutar de los recuerdos que nos dejaron los títulos que marcaron nuestra infancia o adolescencia, títulos que permanecen en el ocaso de nuestra memoria. No tenemos en cuenta ni análisis hechos en aquel momento, ni las críticas vertidas sobre el juego en cuestión. Tan sólo nos dejamos llevar por la vorágine del tiempo y pretendemos, de alguna manera, compartir en el presente algo que, en un momento, nos tocó el corazón. Disney’s Hércules, Cybernator, Quake 64, Pokémon Azul, Dragon Ball GT Final Bout, The Death and Return of Superman, Ecco the Dolphin, Star Wars: Rogue Squadron, Indiana Jones and the Last Crusade: The Graphic Adventure

En la redacción, somos varios compañeros trabajando codo a codo para sacar adelante ZeroPlayers, a pesar de la adversidad de las circunstancias. Y cada uno de estos juegos, asignado a cada uno de nosotros, habla de lo que fuimos y de lo que somos. Nos representan, de algún modo. No sólo hablan de la generación a la que cada uno pertenezca; dan la respuesta a por qué amamos los videojuegos, y ya no como gremio o como industria, sino como producto.

Y, de nuevo, siempre es difícil hacer entender, difícil enviar a los demás a una época que no es la suya, pero damos lo mejor de nosotros para ello. A pesar de que ‘El Píxel es Bello’ nos lleva acompañando mucho más tiempo, comparto aquí con vosotros lo que hemos escrito en los últimos años, acerca de algunos de los juegos de nuestra juventud. Hay un motivo para esas obras y, como las consideramos nosotros, joyas. Puede que llegaran en un momento crucial de nuestra vida, o que gracias a una obra en concreto se abrieran las puertas de esta enorme pasión a la que llamamos ‘jugar a videojuegos‘:

Es difícil hacer entender… pero tal vez así os sintáis un poco más cerca de nosotros. Al fin y al cabo, la nostalgia nos hermana a todos, ¿no?