El ferrocarril ha despertado la admiración de las personas a lo largo de los años. Hoy en día quizá este sentimiento ha disminuido, pero lo que sí es cierto es que las locomotoras de vapor y cualquier elemento relacionado con el mundo del ferrocarril sigue interesando a una enorme multitud de personas. Esta afición se complementa a través de muchas facetas y va desde el simple coleccionista a la construcción de maquetas.

De hecho, los videojuegos vinculados con el ferrocarril no es algo extraño y desde los primeros momentos en los que esta nueva industria comenzó a florecer aparecieron los primeros juegos de trenes. Uno de los más importantes fue Sid Meier’s Railroad Tycoon y sobre su legado han surgido multitud de juegos abordando distintos géneros como la simulación o apostando de nuevo por las estrategia como ha ocurrido con Railway Empire.

En este sentido, la forma en la que Gaming Minds Studios ha diseñado Railway Empire recuerda un poco a la forma en la que se realizan las maquetas. Obviamente existen diferencias, pero los elementos más básicos son similares ya que las instalaciones clave como la creación de estaciones, la construcción de las vías y la señalización son elementos fundamentales dentro del ferrocarril ya que son la esencia para conseguir la máxima por excelencia en este medio de transporte: la seguridad.

Pero más allá de esta cuestión, y aunque no hay mucho consenso sobre cuándo comenzó la afición como hobby por el ferrocarril, parece que comenzó con la creación de las líneas de trenes del “viejo oeste”. Un periodo que curiosamente está contemplado también en Railway Empire en su esfuerzo por descubrirnos la creación y desarrollo de esta industria en Estados Unidos de mano de la Union Pacific.

En cualquier caso, y más allá de lo que pudo significar en su momento, lo cierto es que los trenes ejercen una fascinación en el ser humano bastante patente. Esto es algo que podemos ver en los niños que quedan ensimismados cuando ven unos de estos vehículos o montan por primera vez en uno de ellos. Quizá no haya ningún motivo en particular para que el ferrocarril despierte su fascinación, pero lo cierto es que es raro no atraigan su interés.

Pero los aficionados al mundo de los trenes y del ferrocarril son variopintos en su forma de disfrutar de su hobby. No son extraños los clubes y asociaciones de amigos del ferrocarril donde se reúnen para compartir su afición común ya sea el modelismo, la fotografía o cualquier otro aspecto como el conocimiento histórico de este medio de transporte. Algunos de ellos llegan incluso a restaurar vagones antiguos, llevando esta afición un paso más allá.

En este sentido, Railway Empire nos permite vivir de cerca esta afición ya que como decíamos en su análisis ofrece una experiencia bastante realista de lo que es este mundillo. Además, es fiel en la reproducción de las locomotoras, algo que siempre es de agradecer, pero sobre todo si se es aficionado a este mundillo y se conoce en detalle cómo fueron las máquinas y los trenes de la época.

Como no podía ser de otra manera, todas las máquinas que encontramos son americanas, ya que son las que pertenecen al periodo histórico que abarca Railway Empire. Tampoco resulta sorprendente, porque en Estados Unidos el volumen de aficionados es proporcionalmente superior, aunque eso no significa que no existan grandes núcleos de seguidores del mundo ferroviario en el viejo continente. Quizá el desarrollo de esta industria en Europa podría ser una ampliación para Railway Empire o incluso un juego independiente en el que se aborde dicho desarrollo.

En este sentido, los videojuegos ofrecen otra forma de acercarse a este mundillo y que quizá no esté tan extendida como otras de las aquí mencionadas. Quizá sea por las concesiones que se tienen que hacer frente al realismo de los trenes, pero lo cierto es que es un formato que se presta a realizar buenas aproximaciones a lo que podría resultar construir una red ferroviaria. Como hemos señalado, Railway Empire es una buena opción ya que abarca la gestión de la red, el transporte y todos los elementos que conforman el ferrocarril.