Rage tenía su punto desviado, trazas de esos universos de locura que George Miller dibujó en Mad Max. Esta segunda parte deja la sutilidad en casa y demuestra que va a ser un desfase muy entretenido. Apunta a sleeper, no digo más.

En IGN han publicado 11 minutos de juego y se ve fenomenal. Se pasa de frenada y eso es lo que realmente lo hace tan atractivo y experimental -para ser mundo abierto, es muy interesante los elementos de interacción que presenta-. Al turrón:

Me recuerda a Bulletstorm con esa plasticidad jugable, lo macarra que se ve todo y la velocidad de juego. Admito que la conducción, al menos en este vídeo no me llega a convencer del todo. El BFG 9000 va a dar mucho juego.

Acción absurda sin límites. No me opongo.

Vía – IGN