Suele ser bastante habitual que los estudios que desarrollan juegos de estrategia comiencen sus andadas con una ambientación histórica o de fantasía medieval antes de trasladar sus retos hacia el futuro. Podemos encontrar multitud de ejemplos en la industria que ejemplifican esta transición aunque quizá el más destacado sea el de Blizzard y la saga WarCraft y su salto a StarCraft. Una tendencia a la que ahora se ha sumado Triumph Studios con Age of Wonders: Planetfall.

Una vez más, podemos apreciar ese salto desde la ambientación fantástica hacia la ciencia ficción como si de una evolución natural se tratase. En este sentido, desde Triumph Studios ya detallaron los motivos que les llevaron a realizar estos cambios y a optar por un enfoque situado en el futuro para Age of  Wonders: Planetfall. A través de una entrevista realizada para el portal Venture Beat, creador de este estudio Lennart Sas explicaba los motivos que les llevaron a hacer este cambio radical en una franquicia con más de 20 años de antigüedad a sus espaldas.  

En este sentido, Lennart Sas señalaba que el cambio de una era a otra entrañó ciertas dificultades. A pesar de que no señala ninguna en concreto, sí resalta la dificultad de cambiar el «chip» y de que ciertas rutinas y dinámicas se mantienen tras 20 años de Age of Wonders siendo un juego de corte fantástico. «En ocasiones todavía decimos «Oh, vamos a lanzar un hechizo», cuando lo que realmente queremos decir es que vamos a usar una operación especial», recordaba en tono jocoso el creador de Triumph Studios como una de esas dinámicas que fue complicado romper durante el desarrollo de Planetfall.

Uno de los motivos que esgrime Sas para dar ese salto hacia la ciencia ficción es que otorga «más libertad» a la hora de dar forma a un mundo o un universo. Esto hace que resulte más sencillo crear tropas sin sentir el corsé de los arquetipos de la fantasía medieval. Incluso cuando el universo que se desarrolla o las razas que lo pueblan están inspiradas en nuestra sociedad como ocurre con la facción humana de Age of Wonders: Planetfall.

Dicha facción se articuló como «un reflejo de nuestro mundo y de lo que le podría pasarle». En este sentido, desde Triumph Studios destacan que les permitió reflexionar sobre cómo evolucionaría la humanidad ante todos estos cambios algo que no podría realizarse de la misma forma en un juego de corte histórico o fantástico. Todas estas reflexiones filosóficas se exploran y reflejan en la campaña para un jugador de Age of Wonders: Planetfall. Una experiencia que señalan como algo único y que ha sido posible explorar gracias al enfoque que proporciona la ciencia ficción.

Algunos aspectos de esta libertad creativa de Age of Wonders: Planetfall se aprecian desde el primer momento. Las facciones diferenciadas, los enemigos que nos acechan y en general las razas que presentan son bastante únicas. Los alienígenas son variados y podemos encontrar de este insectos antropomórficos a entidades como medusas inteligentes. Tal y como señalan desde Triumph Studios la libertad creativa que encontramos es mucho mayor que en la fantasía donde parece que todo está escrito y la creatividad mucho más encorsetada.

Y aunque este cambio pueda justificarse desde el punto de vista de ofrecer más posibilidades al jugador, no hay que olvidarse de que el mundo de los videojuegos es un negocio y por tanto sujeto a las modas. «LA ciencia ficción es realmente popular ahora, con Star Wars, Star Trek y otras muchas. Por tanto, pensamos que la fórmula de Age of Wonders podría funcionar muy bien con dicho enfoque y que podríamos hacer algo interesante con ella», afirmaban los diseñadores de Planetfall Tom Bird y Benny Arents en una entrevista realizada por el portal Eurogamer.

Por otro lado, el cambio de temática también ha permitido al estudio realizar un enfoque distinto con Age of Wonders: Planetfall. Tal y como señalábamos en nuestro análisis, nos encontramos ante un título mucho más accesible si lo comparamos con el resto de juegos de la saga y de otros videojuegos similares que podemos encontrar en el mercado. A pesar de que su filosofía siempre ha sido la de no «abrumar al jugador» afirmaban que con esta entrega han sido más cuidadosos para facilitar la experiencia inicial al jugador. Y especialmente de cara a «aligerar» los primeros turnos.

Una serie de cambios que suponen un nuevo comienzo para la saga Age of Wonders y que han cristalizado en un título interesante que a pesar de ser más accesible no ha renunciado a su complejidad. A la espera de ver qué nos deparan los DLC de Planetfall, sí podemos afirmar que el juego base es interesante y lleno de posibilidades. Y aunque resulte difícil no extrañar su legado fantástico, su cuidado enfoque centrado en la ciencia ficción ha hecho que nos resulte más sencillo adaptarnos a él.