Hay ocasiones en las que las propuestas más sencillas acaban teniendo un gran impacto, sobre todo cuando se compaginan con una trama interesante. Este es el eje sobre el que se vertebra A Plague Tale: Innocence, una emotiva aventura que pese a no contar con las mecánicas más originales del mercado, sí las ejecuta de forma notable e integra a la perfección en su conjunto. Todo ello hace que estemos ante un título que resulta bastante fresco y sin duda tiene todas las bazas para convertirse en uno de los juegos más sorprendentes de este año.

En este sentido, el trabajo realizado por Asobo Studio es digno de mención, especialmente en lo que se refiere a la creación de la ambientación de A Plague Tale: Innocence y la forma en la que se narra esta historia. Como hemos señalado, hay situaciones en las que este título demuestra la humildad de sus creadores, pero no es algo que en ningún caso resulte molesto. Y es que este estudio ha demostrado que no es necesario crear un mundo enorme y abierto para ofrecer un juego interesante capaz de cautivar al jugador haciendo valer esa expresión de que en ocasiones «menos es más».

Apartado técnico

A pesar de que A Plague Tale: Innocence es un título visualmente vistoso y atractivo, también es cierto que en ocasiones se le ven las vergüenzas. Algunas texturas parecen poco definidas, especialmente las plagas de ratas que resultan una auténtica marabunta en el que los modelados son bastante difusos. Esto tiene varias explicaciones, entre ellas la naturaleza modesta de este título, pero entendemos que también contribuye a crear en el jugador cierta sensación de desasosiego. En definitiva, mostrarse como una plaga amorfa que amenaza nuestra existencia y la de todo aquello que nos rodea.

En cualquier caso, estamos ante un juego muy resultón que complementa su aparente sencillez técnica con un estilo artístico sobrecogedor. El diseño de los personajes y entornos está muy bien logrado y sin duda consigue evocar esa Edad Media decadente que se debate entre la vida y la muerte acosada por la peste bubónica. A Plague Tale: Innocence nos traslada hasta la Francia del siglo XIV con multitud de licencias, pero de una forma bastante acertada y que se convierte en el escenario idóneo para recrear esta peculiar aventura.

En lo que se refiere al rendimiento, A Plague Tale: Innocence no presenta problemas en este sentido y en general es posible poner sobre el tablero una presentación bastante buena sin comprometer la jugabilidad. A lo largo de nuestras sesiones de juego tampoco hemos experimentado problemas o errores que hayan entorpecido la experiencia de juego. Así pues, poco o nada se le puede reprochar a Asobo Studio en este apartado.

Jugabilidad

La jugabilidad de A Plague Tale: Innocence se vertebra intentando trasladar lo que sus jóvenes protagonistas experimentan en esta aventura. Lejos de ser grandes héroes, este título nos mete en la piel de la joven  Amicia y su hermano pequeño Hugo al que debe proteger. La fuerza bruta no es una opción en un mundo lleno de violencia y en el que prácticamente todos aquellos que nos rodean son nuestros enemigos. Para sobrevivir en este entorno hostil, deberemos escondernos e intentar pasar desapercibidos y para ello tendremos que utilizar nuestro entorno.

Desde Asobo Studio han sabido trasladar estas ideas a la perfección creando un entorno en el que debemos reaccionar con rapidez y celeridad, para ocultarnos. Para ello, nuestra protagonista deberá colaborar con su joven hermano procurando no dejarle solo demasiado tiempo para que no se asuste y desvele nuestra posición. Como ya hemos dicho, todos estos elementos funcionan a la perfección y sirven para crear una gran empatía hacia los personajes, especialmente hacia el pequeño Hugo, que despierta en el jugador la necesidad de protegerlo.

Pero no solo tendremos que correr y escondernos, ya que en ocasiones tendremos que recurrir a la «fuerza» para resolver determinadas situaciones. Para ello deberemos utilizar nuestra honda con la que podemos derrotar a algunos enemigos golpeándolos en zonas específicas. Ninguna de estas situaciones se percibe como gratuita y en general están justificadas dentro de la trama, algo que se agradece y que contribuye a crear una experiencia de juego más realista y madura.

En general, podríamos calificar que cada uno de los distintos escenarios que nos propone A Plague Tale: Innocence es un puzle. Una aproximación que puede resultar un tanto atrevida, pero que en el fondo es cierta, ya que cada zona en la que nos adentramos nos propone una serie de desafíos que debemos resolver. Puede que tengamos que utilizar un jarrón para distraer a un enemigo o provocar la caída de un candelabro para iluminar una zona e impedir que las hordas de ratas nos devoren.

Evidentemente la dificultad de resolver estas situaciones no es muy elevada, pero sí que se vertebran como una serie de pequeños desafíos que poco a poco deben ser resueltos. En definitiva, A Plague Tale: Innocence es un título muy dinámico y capaz de sorprender al jugador en cada momento gracias a sus mecánicas que, aunque simples se integran a la perfección con el resto de elementos que componen este juego. Eso sí, hay que señalar que la dificultad del juego no es demasiado elevada y que completarlo no debería llevarnos más de una decena de horas.

Es cierto que existen coleccionables a lo largo de los diversos escenarios que recorremos en esta aventura, aunque como suele ocurrir en este tipo de juegos no es un incentivo realmente interesante como para dedicar más horas de lo necesario en ello. También hay un sistema de fabricación de objetos relativamente imitado que intenta potenciar la exploración, aunque no llega a ser determinante. Sin embargo, las sensaciones que evoca este título son bastantes únicas y suplen con creces las posibles carencias que podría pensar que tiene. De hecho, A Plague Tale: Innocence no se hace ni corto ni largo y cuando llegamos a su punto y final es imposible no sentir una gran satisfacción por la experiencia vivida.

Apartado sonoro

La banda sonora de A Plague Tale: Innocence se amolda a la perfección al resto de elementos y hacen que esta aventura se disfrute todavía más. La música se adapta con rapidez a cada situación elevando los momentos de tensión y regalándonos momentos de calma con tonadillas de ritmo tranquilo en los momentos valle. Puede que no llegue a ser recordada pero no desentona en ningún momento. Lo mismo ocurre con los efectos sonoros, que contribuyen igualmente a meternos dentro del juego y hacernos sentir que estamos encarnando a los jóvenes protagonistas en su lucha por sobrevivir. Quizá el doblaje sea el punto flaco de este título, pero sin duda es algo que no logra eclipsar el resto de elementos sonoros de este juego.

Conclusión

A Plague Tale: Innocence es sin duda uno de los tapados del año. Es un juego sencillo pero que hace muy bien todo aquello que se supone que tiene que hacer. Es todo un exponente de que en ocasiones menos es más y que las mecánicas sencillas bien implementadas brillan con gran fuerza y son capaces de complementar una gran historia. Asobo Studio no ha creado un título revolucionario, pero sí uno memorable que nos recuerda que en ocasiones no seguir los dictados de la industria es un camino que se puede y debe seguir.

Todo lo anterior sea quizá el particular talón de Aquiles de A Plague Tale: Innocence si lo que se busca en él es una experiencia de juego «a la moda». Es cierto que es un título relativamente discreto en lo técnico, pero es un elemento que suple con creces gracias a su estilo y diseño artístico. Obviando estas cuestiones, lo cierto es que A Plague Tale: Innocence es una de esas pequeñas joyas que muy de vez en cuando nos regala la industria y que merece la pena disfrutar.

A Plague Tale: Innocence ya disponible para PC, PS4 y Xbox One.