El nuevo título de Panache Digital, estudio creado por Patrice Désilets, viejo conocido de la industria con una importante participación en los primeros juegos de Assassin’s Creed. Nos sorprende con un juego complejo y repleto de multitud de posibilidades un poco abrumadoras. Estamos pues, ante un proyecto diferente de juego, un título que intenta recrear la evolución de los primeros homínidos hace 10 millones de años en África.

Un sandbox de supervivencia atípico, donde tendremos que aprender a interactuar con ciertas limitaciones con el ambiente que nos rodea y aprender como mecánica principal de juego para poder sobrevivir, no como individuo, sino como animal social. Un juego que nos hace pensar y donde veremos propuestas maravillosas. Os destaco una muy patente en este título: el individuo sucumbe al miedo, el grupo lo supera a través del conocimiento y el análisis del ambiente.

Neuronas al poder

Un juego basado en el aprendizaje por supuesto tiene que tener una red neuronal como árbol de habilidades, el reto es que desconocemos el árbol y necesitamos analizar todo nuestro entorno para ir abriendo las diferentes posibilidades de conexión entre diferentes neuronas que nos permitirán, a través de la enseñanza la evolución del grupo. Por lo tanto, la experiencia de juego será diferente dependiendo de cómo interaccionemos con el entorno, que decir a este planteamiento más que como la vida misma.

Esta interacción con el entorno está muy limitada por la propia interfaz del juego, siendo difícil valorar con que objetos podemos interaccionar y por supuesto el uso de los mismo, teniendo que avanzar en este título de un modo lento y concienzudo. Recordemos en este punto que además estamos en un juego de supervivencia y debemos comer, beber y dormir por no hablar de intentar no morir.

Este cóctel define un juego complejo con una infinidad de diferentes posibilidades que nos obliga a jugar con una manada, aprendiendo y enseñando al resto en un entorno hostil en el que solo podremos avanzar como animal social, preparando una gran familia para que cuando sucumbamos al ambiente tengamos un nuevo individuo para continuar nuestra aventura. Para que cuando seamos viejos y el tiempo nos lleve a nuestro inevitable final, podamos saltar a la siguiente generación a la que nos habremos anticipado a través de la enseñanza previa. Me repito, como la vida misma.

La opacidad del entorno

La importancia del entorno es vital en este título, no deja de ser un juego de supervivencia. La diferencia con la mayoría de juegos de este género reside en la poca información que recibimos del mundo que habitamos. Es difícil durante las primeras horas de juego distinguir con que podemos interactuar y el modo de hacerlo. Necesitamos un avance lento y constante para poco a poco desarrollar nuestro árbol neuronal y mejor con una cría a hombros para que la siguiente generación mantenga el mayor número de habilidades.

El árbol neuronal, la base de la evolución de la especie

Tenemos diferentes tipos de entornos, selva, desierto, playa, donde tendremos que proporcionar cobijo y recursos a nuestra manada. Manteniendo especial cuidado con los diversos depredadores que encontraremos en cada uno de ellos. Es imposible no destacar al tigre dientes de sable, tus posibilidades frente a ellos son escasas al menos durante las primeras horas de partida.

Pero los depredadores no son nuestro único problema de supervivencia, cualquier alimento que empecemos a consumir nos puede enfermar, es cierto que con el tiempo aprenderemos a contrarrestar muchos efectos y nuestras futuras generaciones pueden hacerse resistentes a múltiples efectos adversos. En el mejor de los casos, si nuestra cautela y paciencia en las investigaciones nos mantienen vivo, el paso del tiempo no lo hará, envejeceremos, por lo tanto, debemos asegurar una siguiente generación procreando con alguna hembra fértil del grupo para que nuestra muerte no tenga ninguna consecuencia en la manada.

¿Mecánicas primitivas?

Este juego nos muestra los primeros homínidos, y por supuesto las mecánicas de juego son muy actuales, pero voluntariamente o no, el estudio nos presenta una interfaz tosca y difícil de gestionar que nos dará ciertos problemas de manejo. En muchas situaciones es difícil conseguir realizar la acción deseada. La multitud de estímulos dificulta enormemente seleccionar el deseado, esto produce una sensación de agobio dentro del juego, produciendo una gran dificultad para tareas que resultan muy sencillas en otros títulos de supervivencia y mundo abierto, pero claro, nuestros queridos primates, por desgracia, no habían inventado aún los mapas.

La narrativa del título es casi inexistente, poco más que unos pequeños consejos en los primeros momentos del juego para habituarse. Sin duda, es un acierto por parte de la compañía la falta de narrativa, la apuesta por un juego sin guía donde debemos evolucionar como grupo de un modo diferente para cada jugador es el punto fuerte, cualquier guía o ayuda estropearía la propuesta del juego

La mecánica diferenciadora de este título es el salto generacional, esto nos permite ir rejuveneciendo al grupo, nos define la manada como lo importante, el individuo no tiene peso. Durante las primeras horas de juego lo afrontas como la mayoría de títulos, no quieres que tu protagonista, aunque simiesco muera, pero unas cuantas horas más tarde interiorizas que los saltos generacionales son beneficiosos siempre y cuando estén bien preparados, ofreciéndonos ventajas genéticas que para la nueva generación, produciendo que perdamos el miedo a la muerte del individuo. La fuerza en los homínidos está en el grupo, de nuevo como la vida misma.

Ambiente simiesco

EL titulo nos ofrece una total falta de diálogos o banda sonora que no sean los propios gritos de simios en nuestro grupo social o los ruidos clásicos de los diferentes ambientes que nos podamos encontrar en el juego. No debemos olvidar que nuestra relación con el entorno no se basa solo en la vista, sino que tanto el olfato como el sonido aumentan nuestra capacidad para encontrar alimento o diferentes depredadores.

El juego sin duda demandaba que no tuviéramos aspectos clásicos de la mayoría de juegos como es un lenguaje o una buena banda sonora, pero a veces produce que los ruidos se vuelvan excesivamente repetitivos y produce un cierto efecto anodino durante los largos ratos que dedicamos al análisis del entorno.

Evolucionamos

Para concluir, estamos ante un juego diferente, con un enfoque maravilloso sobre la evolución de los primeros homínidos y sin duda, creo que consigue recrear lo hosco que debió ser el ambiente como lo dificultoso que resultó el aprendizaje durante generaciones. Este a mi entender es el mayor acierto del juego, plantear la experiencia como social, haciéndonos entender a través de sus mecánicas que solo a través del grupo podemos lograr la victoria por la supervivencia y la evolución de nuestra especie.

Ancestors: The Humankind Odyssey disponble en PC, PS4 y One.