Cada cierto tiempo aparece un manga que renueva el shonen. Desde Bola de Dragón hemos visto desfilar diferentes series que han gozado de un éxito inmenso. Ataque a los Titanes puede decirse que es el último gran fenómeno del género. Una marca que nos lleva a un contexto crudo con un desarrollo muy atractivo. Todo éxito debe acompañarse de un anime, lo tenemos, y de videojuegos, también.

Omega Force, la incombustible factoría de musou, ha sido la encargada de trasladar el mundo de Ataque a los Titanes a los videojuegos. Desarrollos rápidos, numerosos enemigos y el equipo de maniobras tridimensional perfectamente llevado a los mandos. Las señas de identidad de la obra creada por Hajime Isayama se recogen en estos juegos. El último lanzamiento, Final Battle es una gran expansión para la segunda parte, que cubre la tercera temporada del anime, y que puede adquirirse por separado si ya tenéis el segundo juego o puede comprarse de forma conjunta con Attack on Titan 2 si no lo disfrutasteis en su momento.

Attack on Titan 2, la base

Antes de entrar en lo que añade Final Battle, creo conveniente repasar de forma liviana el segundo juego de Ataque a los Titanes. Esta segunda iteración mantiene las bases jugables de la primera entrega que analizamos en su momento y cubre las dos primeras temporadas del anime y lo hace aproximándose a la mitología de la saga desde un punto de vista diferente. El modo campaña de Ataque a los Titanes 2 nos invita a crearnos un personaje con un editor muy completo y este avatar acompañará a Eren y compañía a lo largo de las dos primeras temporadas del anime, ahora eso sí, con subtítulos en castellano.

La campaña es larga y tiene momentos muy intensos, aunque algunos ya los vivimos en el primer juego. Entre misión y misión podremos relajarnos y disfrutar de sencillas escenas con el resto del plantel de personajes de la saga. Podremos hablar con ellos para incrementar nuestra relación y obtener mejoras que podremos invertir en la progresión de nuestro personaje creado al gusto. Se incluye un sistema de elección de respuesta que no va más lejos de poder obtener una mayor subida en el nivel de amistad que mantenemos con el personaje si elegimos una respuesta óptima. Costumbrista y un poco tontorrón, pero tiene su gracia ver a los personajes en según que situaciones.

El juego también incluía una mayor profundidad en el uso de los escenarios. Podemos establecer bases con diferentes funciones (reabastecimiento, puestos de ataque o minería de recursos). Estas bases pueden ser destruidas por los titanes y aunque sea de forma superficial ofrecen cierta estrategia de cara a progresar en la propia misión o para obtener recursos para mejorar nuestras armas. Los titanes también subían un peldaño incrementando sus ataques y mejorando sus rutinas respecto al primer juego. Se mantienen con una dificultad meridianamente asequible, pero podemos morir si no controlamos bien la situación.

Otro añadido respecto a Wings of Freedom es que podemos atacar por sorpresa a estos colosos desplegando una especie de catalejo, centrando el objetivo y atacando de forma semiautomática. De esta forma, les haremos bastante daño y de hecho, la mayoría de titanes pueden caer de un golpe con este ataque. En cuanto a la estructura de las misiones no son muy variadas, pero tienen mejor ritmo y organización si se compara con el primer juego.

En cuanto a modos de juego, además de la campaña que incluye contenido de las dos primeras temporadas del anime, tenemos un modo exploración que repite contenido de las campañas y que puede jugarse en cooperativo y un modo multi competitivo. Y ahora sí, vamos con las novedades incluidas en Final Battle.

Attack on Titan 2: Final Battle, la versión definitiva

Una vez que nos metemos en el barro, lo primero creo que debe hacerse es dejar claro que es Final Battle y los modelos de adquisición. Final Battle es una expansión del segundo Attack on Titan. Si ya tenéis el segundo juego y queréis jugar a lo que ofrece Final Battle podéis adquirir este contenido por 50 euros con el Final Battle Upgrade Pack. Un precio elevado para tratarse de una expansión que añade mucho contenido, pero no es un juego completamente nuevo. Podéis adquirir Attack on Titan 2: Final Battle en formato físico o digital que incluye Attack on Titan 2 y Final Battle en el mismo paquete por el precio de una novedad.

¿Y qué incluye Final Battle respecto a Attack on Titan 2? Pues vamos a desguazar este contenido. Se incluye el modo Episodio de Personaje. En este modo se cubre la tercera temporada del anime. Si seleccionamos este contenido iremos controlando a diferentes personajes avanzando por la trama de la última temporada, posiblemente, la mejor hasta el momento, sobre todo por el ritmo de los últimos episodios y por los momentos tan épicos que tienen lugar. Este subidón de adrenalina también se ha trasladado al juego. Con este modo tendréis para unas 5 horas completando lo principal y de forma parcial algo del contenido secundario. Si sois completistas se puede extender hasta las 10 horas. Sin detallar nada de la trama, si os adelanto que se introduce una nueva facción que afecta a la orientación jugable y no digo más. Para articular la trama aparecen una secuencias en determinados momentos que deberían haberse animado y trabajado más.

En Final Battle también disfrutaremos de nuevas armas. Se han añadido pistolas con diferentes tipos de munición que permiten acercarse a la jugabilidad desde otro ángulo. Estas armas son excesivamente poderosas. Los combates contra los titanes de mayor poder pueden resolverse con mucha velocidad al utilizar estas armas. Os recomiendo probar la Lanza Trueno, un arma devastadora. Quizá en exceso, pero divertida de utilizar. Los menos duchos podrán configurar el juego con diversas ayudas en el apuntado. Un añadido muy interesante para todos aquellos seguidores del anime o el cómic, pero que no están acostumbrados a jugar. Les puede facilitar la entrada a este mundo gracias a esas opciones de accesibilidad. Al igual que se han introducido elementos que reducen la dificultad, no habría estado de más poder disfrutar de lo contrario con la introducción de algún sistema que complicase los enfrentamientos.

Complementando al modo Episodio de Personaje tenemos el modo Recuperación de Territorio. Comenzamos creando nuestro escuadrón y realizaremos misiones en el exterior para mantener a los titanes a raya. El tipo de misiones que vamos a cumplir aquí no difieren de lo visto en la campaña. La acción se complementa con la gestión de nuestra base. Tendremos que manejar algunos recursos, cuidar las relaciones entre nuestros personajes -están todos los aparecidos en el anime- y dedicar tiempo a la mejora de nuestro equipamiento. Es un modo que da para muchas horas y aunque no introduce variedad en el esquema de juego, se equilibra bien entre las misiones y la gestión de elementos en la base.

Técnicamente, se mantiene el acabado y el pulido de Ataques a los Titanes 2. Eso conlleva que en los momentos de mayor carga gráfica, siguen apareciendo molestas ralentizaciones, bajadas más palpables en la versión de Switch.

Y antes de pasar a las conclusiones os adjunto un gameplay del inicio de la campaña incluida en el segundo juego donde disfruto de eliminar titanes con el personaje que he creado para la ocasión:

Conclusión

Attack on Titan 2: Final Battle es la edición definitiva como juego basado en la famosa serie. Como expansión del segundo juego es cierto que su precio es elevado. Añade la tercera temporada del anime manteniendo la epicidad de la misma, un modo que explota las mecánicas y dinámicas ya vistas sin cambios reales, nuevos personajes, opciones y armas de elevado poder.

Si consideramos el paquete lanzado con Final Battle y Attack on Titan 2, el conjunto es de lo más apetecible para los fans de la serie y de la acción en general. Se incluye mucho material y un sistema jugable que adapta bien la idiosincrasia de Ataque a los Titanes. Muy completo.

Attack on Titan 2: Final Battle disponible en PS4, One, Switch y PC.