Poco a poco los videojuegos se van volviendo más complejos y sus posibilidades son aprovechadas por los estudios y sus creadores para ir un poco más allá de la mera experiencia lúdica. Todo un signo de madurez para una industria que nació desde un primer momento como algo centrado únicamente en el ocio y que hasta hace no mucho, incluso algunas de las personalidades de referencia en el mundillo consideraban que esta era su única función.

Desde esta aproximación, Alberto Venegas analiza la obra de Ken Levine centrándose en aquella que le encumbró a los “Olimpos” de esta industria: Bioshock. Un título irrepetible que es capaz de dejar boquiabierto a cualquier persona y que cumple con todo lo anteriormente mencionado de una obra que intenta ir más allá del mero entretenimiento. Bioshock y el alma de Estados Unidos, editada por Héroes de Papel, es un análisis sesudo de las influencias históricas y sociológicas que hay detrás de la saga teniendo como telón de fondo la primera y tercera entregas de la misma.

Hay que señalar que Bioshock y el alma de Estados Unidos es un libro que se adentra en las profundidades de la saga desde la seriedad de una investigación bien hecha. En este sentido, se nota la formación profesional de su autor del mismo modo que queda patente su conocimiento en los temas que se abordan. Esto hace que nos encontremos ante un ensayo profundamente interesante, aunque sí es cierto que se aleja de los cánones a los que un lector ocasional puede estar acostumbrado. Pese a todo, la lectura es amena y huye del lenguaje oscuro, aunque sí es técnico, para desmenuzar ese «alma» que hay en la saga Bioshock.

Y para ello Bioshock y el alma de Estados Unidos nos ofrece un amplio recorrido por la historia de su fundador e incluso de la historia universal para poder contextualizar de forma efectiva todas las influencias que convergen en Bioshock y Bioshock Infinite. Dos títulos que van más allá de las apariencias y de ser juegos de disparos para convertirse en críticas hacia la misma sociedad y los problemas que lastran nuestro día a día. Y es que la personalidad obsesiva y milimétrica de Levine hizo que estas dos obras pudiesen ver la luz, y al mismo tiempo, convertirse en dos auténticos superventas.

Una circunstancia que normalmente no ocurre con juegos que son profundos o que exploran temas en los que un conjunto amplio de personas no se sienten cómodos. Esto es algo que explora y analiza de forma minuciosa el autor de Bioshock y el alma de Estados Unidos donde detalla todos los movimientos y corrientes de pensamiento que han influido en esta obra, desde el objetivismo de Bioshock al excepcionalismo de Infinite. Eso sí, en ocasiones resulta un tanto reiterativo, lo que puede llegar a resultar cargante en algunas ocasiones. No obstante, es tal el interés que despierta mirar detrás del telón de esta obra que dicha reiteración se antoja como un pequeñísimo peaje a pagar.

Uno de los elementos más interesantes de esta obra es la recopilación de pequeños artículos y entrevistas realizadas a los creadores de la saga. Hubiese sido realmente interesante que Alberto Venegas pudiese haber contado con las declaraciones del personal implicado en Bioshock, aunque esto es algo que sin duda resulta complicado de conseguir y evidencia que la industria del videojuego sigue estando en un estado bastante primario. A pesar de todo, este tipo de referencias son siempre bien recibidas ya que aportan una aproximación real de lo que la gente implicada vivió en el proyecto.

Y en este sentido lo que trasciende es la personalidad imposible de Levine y su obsesión por el detalle. Dos elementos que sin duda conjugan con parte del mensaje y el legado de Bioshock. «Elegí lo imposible…elegí Rapture«, relataba el ya mítico Andrew Ryan en la primera entrega de la saga. Una afirmación que el propio Ken Levine podría haber firmado cuando su empeño por crear Bioshock dio sus frutos. Y es que aunque el personaje de Ryan tenga su influencia en la escritora Aynd Rand, hay algo de Ryan en Levine.

No deja de ser irónico que las dos urbes de esta saga, Rapture y Columbia, tuviesen un fin como el del estudio fundado por Levine, Irrational Games. Jugada del destino o justicia poética, lo cierto es que la arcadia de Irrational Games colapsó en parte por la forma de ser del propio Levine, tal y como refleja Bioshock y el alma de Estados Unidos. Infinite fue una obra megalómana con un coste de 200 millones de dólares que signaron el fin de un estudio y una obra en el momento de mayor esplendor. Y es en este sentido en el que es casi imposible percibir ese destino conjunto que emana la narrativa de esta obra con la misma realidad.

A lo largo de esta reseña hemos obviado el segundo título de la saga, y no es por olvido, ya que es el propio autor de Bioshock y el alma de Estados Unidos quien no lo tiene en cuenta para esta obra. Quizá si el estudio se hubiese centrado en la parte jugable, Bioshock 2 hubiese tenido mucho que decir, pero al no ser obra de Levine y tener menos capas de lectura, Venegas pasa de puntillas por el mismo.

Más allá de estas cuestiones, lo cierto es que es muy interesante la disección que realiza Alberto Venegas en esta obra. Como decíamos al principio, es una lectura muy reveladora ya que se adentra en la misma esencia de la saga y la contrapone con Estados Unidos, sacando a la luz las críticas feroces que se hacen desde el juego a ciertos ámbitos de la política de este país. Eso sí, Bioshock y el alma de Estados Unidos no profundiza en cuestiones como la jugabilidad o el uso de la música, algo que hubiese redondeado más está obra, aunque no por ello haya que restarle ningún valor.

Edición

La editorial Héroes de Papel vuelve a hacer un gran trabajo a la hora de traernos una cuidada edición en tapa dura de Bioshock y el alma de Estados Unidos. La elección de los colores y el grafismo utilizado encaja a la perfección con los motivos y elementos de la saga, lo que enriquece la lectura dándole un toque especial. El tamaño de la letra es adecuado y el gramaje de las hojas es de una gran calidad, algo que se aprecia al pasar de una a otra y que refuerza la sensación de estar ante un buen libro. Quizá el formato se aleje un poco del estándar de la editorial, ya que es más alto que otras obras, pero no deja de ser una mera curiosidad. Una vez más, Héroes de Papel no decepciona en este sentido.

Conclusiones

Bioshock y el alma de Estados Unidos es una obra especialmente interesante para todos aquellos con una inquietud real dentro del mundo del videojuego. Los ávidos de conocimiento encontraran en este título muchas curiosidades sobre el enfoque de dos obras clave dentro del mundo del videojuego y que resulta especialmente interesante para abrir los ojos a determinadas cuestiones sobre las que solemos pasar por alto.

También hay que señalar que estamos ante un libro que se aleja de los estándares de lectura habitual, ya que es más cercano a una investigación que a una novela, y su lenguaje, por tanto, es mucho más técnico. Con todo, es un libro que merece la pena leer, especialmente si alguien quiere indagar en las cuestiones más filosóficas de la saga Bioshock, que son las que quizá puedan pasar más desapercibidas al jugador habitual.

Bioshock y el alma de Estados Unidos ya disponible en Héroes de Papel.