Black Desert es un MMORPG desarrollado por la compañía Pearl Abyss, lanzado en PC en el año 2016 y lanzado en consolas (One y PS4) en 2019. Ahora nos llega en su edición «Prestigio». Estamos ante un MMORPG de corte clásico, debemos tener en cuenta que en la última década este estilo de juego ha ido perdiendo popularidad entre los jugadores. Aun así, encontramos aún en el mercado un reducido número de títulos del género que aguantan titánicamente el paso de los años, quien no ha malgastado un sinfín de horas en títulos como WOW, TESO o FF XIV.

El género ha cambiado a lo largo de los años, siendo el actual más complejo, por ejemplo, ahora es normal que los cambios que producimos en el mundo según jugamos afectan al mismo y se mantienen para nosotros, aunque no para el resto de jugadores. Black Desert no apuesta por este nuevo desarrollo, sino que apuesta por un modo de juego en el cual la exploración permite conectar diferentes partes del mapa dando un nuevo desarrollo a la exploración y la lucha por territorios en busca de más recursos y vías de comercio.

Debemos tener en cuenta que este tipo de juegos no brillan por unos gráficos deslumbrantes, no estamos precisamente ante uno de los mejores, el rendimiento en la versión de PS4 no es bueno, tiene problemas con las texturas, con un desfase muy llamativo que empeora el resultado global. Analizada versión de PS4.

Desarrollo clásico

Black Desert es un título con un desarrollo simplista en la concepción de las misiones. Las clásicas de portar un objeto o matar determinados objetivos hasta llegar a una etapa en la que debes eliminar al Boss de la zona. Es un desarrollo realmente clásico pero que funciona, el juego no se hace repetitivo gracias a la gran variación de escenarios y tipos de enemigos. El mapa y la exploración son el punto fuerte de este título.

Pero aun teniendo en cuenta que el desarrollo de misiones funciona, la historia principal por desgracia es farragosa en la narrativa y excesivamente simplista en su desarrollo, con el gran inconveniente que los videos y el audio en la versión de PS4 no están bien ajustados. Todo lo anterior produce la tentación de ir saltando los diálogos y que pierdas interés en ella a las pocas horas de juego. Teniendo una historia tan larga que te lleva por un sinfín de territorios, con un mejor desarrollo dejaría una mejor sensación para el jugador mientras sube de nivel su personaje.

Tenemos una gran cantidad de personajes y diferentes estilos de combate según la clase que elijamos permitiendo que cada jugador se adapte al tipo de combate que más le motive, los personajes son personalizables en sus habilidades a través de puntos que conseguimos con la realización de diferentes misiones, tenemos un sinfín de habilidades. Para cualquier jugador novato puede ser bastante lioso durante sus primeras horas de juego, además al no asignar ninguna habilidad a comandos, sino que son dependientes de dirección y situaciones de combate, gran parte de ellas parece que nunca las utilizas.

Otra particularidad del título que nos ocupa aunque le hemos achacado un desarrollo clásico, tiene la curiosa ausencia de mazmorras dispersas por el mapa. Esto produce que no necesites otros jugadores durante la subida de nivel del personaje y al superar el nivel 50 se liberan varios modos de juego como partidas rápidas de PVP, donde el matchmaking es ágil, y las guerras de clanes por el territorio, el verdadero endgame de Black Desert.

Conquista el mundo y los recursos

El título claramente apuesta por la exploración, no existen viajes rápidos entendidos como teletransporte, aunque paradójicamente puedes poner el piloto automático y tu personaje puede navegar entre zonas o hacia la misión que estemos realizando. Teniendo en cuenta las dimensiones del mapa toman una gran importancia las monturas. Donde por cierto ya encontramos una complejidad extraña en los MMO, podemos cruzar diferentes tipos de monturas para mejorar nuestros corceles y añadimos un punto extra de dificultad, ya que nuestra montura no es inmortal ni desaparece como en la mayoría de estos juegos, los enemigos la atacan y a parte del daño por caída, he conseguido ahogar alguna que otra.

Este juego tiene una profundidad casi insana en las profesiones, comercio o luchas por territorios. Sin duda es su punto fuerte y la gran apuesta de la compañía como modo de endgame. Solo para jugadores hardcore debido a la rudeza del sistema, sin explicaciones y nada sencillo de entender en los menús claramente no enfocados para consola. Pero con una profundidad brutal, las profesiones son excesivas y con un numero sin igual de recetas para trabajar y de objetos requeridos.

El comercio marca sin duda este juego, debemos unir diferentes partes del mapa para poder comerciar entre ellas, además podremos conectar las diferentes grandes ciudades y eso nos permite comerciar con diferentes productos y conseguir grandes cantidades de dinero. El modo de unir estos nodos, como se denominan en el juego, es haciendo diferentes misiones que nos permiten hilar los territorios, como idea es magnífica, el problema es que las misiones son poco imaginativas y repetitivas.

Para enfocarnos en las profesiones, tenemos una gran cantidad de recursos que recoger en el entorno, cada uno de ellos con un tipo de herramienta adecuado para ello, en algunos casos debemos elegir, según la herramienta que utilicemos recibiremos diferentes materiales primarios que nos servirán para construir todo tipo de elementos para utilizar o vender en el juego, esto nos configura las profesiones como ocurre en muchos otros MMO. Además, podremos mejorar nuestras armas y armaduras, tener equipos que ayuden a la recolección o a la creación. Todo ello genera un sistema mastodóntico con multitud de posibilidades que aportan una gran riqueza a esta parte del juego, pero mejoraría la adaptación de los jugadores con un sistema de misiones diseñado para aprender a utilizar poco a poco las diferentes profesiones. Algo más progresivo en esencia.

Músicas del mundo

El juego cuenta con una banda sonora que pretende ser épica y gloriosa, pero no llega a poco más que cumplir con el expediente, es repetitiva, además de estar mal acompasada con el escenario y el momento en el que nos encontramos. Parece que vamos a cargar junto a Rohan mientras hablamos con un tendero y nos queremos dormir en la comarca mientras luchamos contra 10 soldados enemigos.

El sonido ambiental intenta cumplir, pero es llamativamente repetitivo, sonando muy parecido cualquiera de los enemigos a los que te enfrentes, da igual que sea un ser arbóreo o un trasgo, limitando por tanto la inmersión en el título. Las cinemáticas además tienden a entrar a destiempo, tardan demasiado en cargar y en demasiadas ocasiones el audio y la imagen no van acompañadas, como ya habíamos aportado anteriormente en el texto, limitando el interés en la historia principal que está plagada de ellas.

Concluyendo

Estamos ante un título que claramente apuesta por un modo de juego masivo diferente, restando importancia a las misiones y la historia, puedes incluso ir directamente a la misión sin tener que pilotar al personaje, pero cuya complexidad y la profundidad de las profesiones y recursos ofrecen un endgame diferente a los otros MMO del mercado. Sin duda es una buena estrategia para diferenciarte de la competencia. Un mejor rendimiento en la versión de consolas tanto grafica como en una mejor adaptación de las texturas contribuiría a una mejor inmersión dentro del juego, tampoco quería olvidar la adaptación de los menús al juego con mando, ambas mejoras serían clave para mejorar mucho la experiencia de juego.

Como conclusión si te gustan las luchas de clanes por recursos y comerciar con una inmensa complejidad y profundidad, sin duda este es tu juego, todo ello salpicado con un sinfín de profesiones y objetos a fabricar, sin no olvidar incluso el gran número de trabajadores que podemos tener en nuestras múltiples propiedades o la cría de caballos.

Black Desert Prestige Edition a la venta en PS4 y Xbox One.