Aquí estoy, escribiendo en una tormentosa noche, dentro de una casa victoriana mientras degusto una sidra de fresa y lima – que es lo más parecido a la sangre que me puedo beber – Toda esta parafernalia no tendría ningún sentido en otro juego, pero es que en el caso que nos ocupa, viene bastante a cuento…..¡un rayo!

Iga: Príncipe de las Tinieblas

Y es que Bloodstained: Ritual of the Night, es el nuevo juego del vampiro tejano Igarashi – Iga para los sus amigos, los habitantes de la noche – y el cual se suponía que iba a ser la vuelta del gurú de los “juegos que se parecen a Super Metroid” después de que la actual Konami le diese puerta, ya que esta ahora se dedica más a pensar en los abdominales de sus clientes en los gimnasios, que a lo que le dio dinero y fama unos años atrás, la gente que normalmente tiene un solo abdominal.

¿Cómo ha sido la vuelta del elegido? ¿Es como el Drácula de Coppola? ¿O algo más moderno como los vampiros brillantes de esas saga para adolescentes que no voy a molestarme ni en mencionar? Pues acorde con la temática, es una vuelta vetusta, veamos a que me refiero…….¡dos rayos!

La gótica historia, nos pone en la piel de Miriam, uno de los experimentos de los alquimistas locos de turno que querían crear humanos fusionados con unos cristales capaces de controlar demonios, para usarlos posteriormente como armas. Obviamente todo salió mal, se lió una muy gorda, y todo se fue al garete ¿cuál fue la solución? Pues sacrificar a los pobres experimentos. Pero claro, siempre tiene que haber algún rebelde superpoderoso que consigue escapar, en este caso Gebel. El cual es, como Miriam, uno de esos experimentos, con la diferencia de que él está muy encabronado, cosa normal viendo el panorama que tenía en casa. Así que, dadas las circunstancias, acaba mudándose a un castillo bien grande donde montar una fiesta con sus nuevos amigotes del averno.

Aquí es donde entra nuestra heroína de turno, que después de echarse una buena siesta, se encuentra con el percal, y claro, al ser la única con unos poderes similares a los de Gebel, le va a tocar lidiar con el problema junto a su colega empollón, Johannes. Juntos surcarán los mares en un galeón, el cual nos servirá de medio tutorial, hasta llegar al nuevo piso de soltero de su antiguo compañero.

Pero no nos engañemos con Miriam, aquí, como en todos los juegos del cowboy de medianoche, el principal protagonista es el castillo……¡tres rayos!

El Gabinete del Dr. Iga

Como si fuese el Gaudí de los videojuegos – y no un Calatrava cualquiera – Iga es famoso por crear las construcciones más variopintas del mundillo: en un momento pasas de estar en el salón gótico de tu casa donde te atacan las sillas poseídas, a otra parte con más hielo que el congelador de un piso de alquiler, para saltar a un desierto, sí un desierto dentro de un castillo, ríete de las casas modernas esas con piscinas infinitas. La relación entre los diferentes espacios es un poco rara como puedes ver, pero oye, con la excusa de que es un castillo demoniaco, podemos hacer lo que nos de la gana ¿no? Su creador sí, pero nosotros, no del todo.

Porque para visitar todas las habitaciones de esta hacienda tendremos que ir recopilando una serie de habilidades que nos permitirán acceder a los lugares que antes no podíamos. Si este es tu primer juego del género, ahora vas a conocer la razón por la cual son tan famosos, y es la relación entre explorar hasta llegar a un bloqueo, y la búsqueda del objeto que te haga pasarlo en otra zona. Esta simbiosis, es la que hará que pases horas revistando y explorando hasta la última esquina de los niveles en busca de secretos que te ayuden en la aventura.

Y más te vale buscar bien, porque hay momentos en los que la solución – incluso con la ayuda de algunos personajes – no es lo suficientemente clara, y el juego te hará perder bastante tiempo pensando cómo narices acceder a determinados lugares. Por ejemplo, lo que me pasó a mi al intentar encontrar la manera de poder bucear: tras recorrerme el castillo de arriba abajo, descubrí que esta estaba ligada a una habilidad de cierto enemigo, las cuales son aleatorias. Este es un ejemplo de algunas decisiones un poco raras que no suelen darse en el género, y que hacen el progreso un poco más engorroso……¡cuatro rayos!

Pero claro, tener todo este espacio disponible y estar solo en casa es un poco deprimente, así que como ya hizo Tom Hanks en“Despedida de Soltero” los colegas de Gebel están por todos lados liándola: demonios que tiran rayos, cuadros voladores, enanos saltarines, y hasta ninjas, porque los ninjas nunca están de más. Mucha variedad ¿verdad? Sí, pero todos ellos son sospechosamente similares a los sprites que nuestro amigo se pasó reciclando desde los tiempos de Rondo Of Blood, no hay esqueletos, pero tenemos unos amasijos de mocos que hacen lo mismo, tampoco mermans, pero si medusas que saltarán de los acuíferos, y así con prácticamente todos ellos, los únicos originales son unos gatos y perros gigantes, y no son muy buenos, precisamente.

Esto último se puede aplicar también a los jefes finales, donde algunos ofrecen alguna solución diferente a la hora de eliminarlos, o algún efecto gráfico curioso: como uno al que te enfrentas en una de las torres, y esta va girando sobre si misma. Pero por lo general, son muy fáciles y simplones en la gran mayoría de los casos.

Sangre para Iga

Los enemigos, aparte de darnos la vara mientras avanzamos, serán nuestro ticket de acceso a nuevas habilidades y armas. Porque esta es la otra parte que ha hecho de Iga una leyenda, la mezcla de Metroid con elementos de RPG. Y es que todos los enemigos una vez sean ajusticiados, aparte de darte experiencia, dejarán caer cristales ¿recuerdas la historia del juego? Estos cristales serán el ticket para conseguir nuevas habilidades relacionadas con el enemigo en cuestión.

Dichas habilidades son de diferentes tipos, e irán asignadas a diferentes botones: unas serán pasivas y podrás activarlas o desactivarlas a gusto, otras serán direccionales, permitiéndote realizar ataques con diferentes trayectorias. También tendrás la opción de invocar a ciertos seres de apoyo para ayudar, usar conjuros con diferentes efectos, y hasta manipular diversos factores, como el tiempo o la velocidad de tu personaje con uno de los tipos. Todas ellas podrás ir mejorándolas, dependiendo de la clase, consiguiendo más cristales del mismo tipo, mediante alquimia, o simplemente usándolas.

Esto puede intimidar un poco al principio, y sobre todo parece un lío tener acceso a tanta habilidad y opción rápidamente. No te preocupes, porque podrás crearte diferentes “equipaciones” para diferentes situaciones, y asignarlas a un atajo en uno de los sticks, pudiendo pasar de ser un tanque que destroza todo a su paso, a un rayo que se cruza el nivel con un movimiento de stick.

Si aún tienes dudas de cómo funciona todo esto, siempre puedes ver el siguiente vídeo donde demuestro que estoy tan viejo como Christopher Lee :

Aparte de los cristales de habilidades, también podrás conseguir items para alquimizar equipo con la ayuda de Johannes, armas, armaduras, nuevos cristales, y hasta comida para llenarnos la barriga, nada se le resistirá a nuestro amigo.

Y ya que hablamos de amigos, no todos los habitantes del castillo van a querer morderte el pescuezo – bueno uno de ellos a lo mejor – algunos de ellos te propondrán diferentes misiones secundarias tales como eliminar algún tipo de enemigo un número de veces, cocinar comida para una señora con un estómago similar a un agujero negro, recuperar items para rendir tributo a los fallecidos, o hasta plantar tus propios cultivos para luego recolectarlos y hacer con ellos comida para la señora de antes, menuda tragona. Otros como Todd el barbero, aprovechará sus tijeras para cambiarte el look, u Orlok, el vampiro cultureta, que te dejará libros con diferentes efectos y algo más …..¡cinco rayos!

La Semilla de Iga

¿Ha vuelto Drácula de la tumba? Pues siendo sincero, parece que no estaba muerto, que estaba de parranda. Porque Bloodstained: Ritual Of The Night es una copia exacta de lo que Iga ya hizo en el pasado. Esta vez no hay vampiros – vale, hay uno – y este será uno de los pocos cambios que veremos respecto a los juegos anteriores. Porque lo que se dice quebrarse, no lo ha hecho mucho. Todo lo que ya vimos en sus Castlevanias previos – y que culminó de una manera brillante en Order Of Ecclesia – lo vas a encontrar en este, enemigos, situaciones, música, poderes y hasta desarrollo, lo cual es bueno si te gustan sus anteriores obras lúdicas y no quieres muchos cambios.

Y es que es lo que pretendía, desde que anunció el juego en Kickstarter años ha, siempre ha sido un nuevo juego a la altura de los anteriores, pero sin el nombre de estos. Sí, tiene problemas como bugs de textos que desaparecen o pantallas que se congelan, un mapa que no se centra cuando lo abres, los cuales van solucionando poco a poco.

Si lo que buscas es alguna revolución, mejor mirar en otras opciones que hay en el mercado, las cuales son bastante buenas. Este es un juego financiado y creado por y para los fans, y como tal es como debes jugarlo: de noche, con rayos y en un sillón con telarañas. Desde mi humilde morada, te deseo dulces pesadillas.