Los 80s, en los últimos años, han sido motivo de uso y abuso por parte de todo el panorama cultural: bandas de synthwave replicando los temas de John Carpenter, películas ambientadas en dicha época sin razón alguna – sí, me refiero a la nueva WW84 –, peña con horribles riñoneras y aún más horribles chándales de táctel – aka yonki chic – y, como no, videojuegos llenos de neones y acción EXTREMA, propios de esa era.

Sólo era cuestión de tiempo que uno de los juegos más importantes de cada año se acabase subiendo a esta ola y, al final, el gigante de Activision ha decidido dar el paso. Pero no en la dirección colorida y y electrónica que otros han seguido. Estamos hablando de un juego en el que la guerra es el hilo principal y, en aquellos tiempos, el mundo se hallaba sumido en una bastante peculiar, tan peculiar que no se pegaron ni tiros, o eso es lo que nos hicieron creer….

Rojo que te cojo

Aquí comienza un análisis que constará de varias partes, ya que por contenido no te va a faltar en esta nueva entrega de Call Of Duty. Porque, que como viene siendo habitual, cada una de sus partes podría ser un juego en sí por separado; pero, por ahora, vamos a ver el entrante del menú, o sea, el modo historia.

En esta ocasión, continuamos la historia del tercer Black Ops. Tras liarla por Vietnam, ahora formamos parte de un comando secreto bajo el mando directo del ex vaquero del cine y ahora presidente de los USAdos – cosa que pensábamos que no podría superarse, y mira como hemos acabado – . Nuestro enemigo seguirá siendo el malvado comunismo, pero esta vez en la forma de un peligroso terrorista soviet, el cual, como pérfido rojo y buen enemigo de la LIBERTAD, quiere liarla muy gorda. Y no, no hablo de obligarte a llevar barba y leer a Trotsky.

¡Pero no te preocupes, habitante del mundo libre! – y liberal – . Como siempre, AMERICA – del norte – está dispuesta a salvar a la humanidad del mal – sobre todo si ondea la hoz y el martillo – que la habita, y sobre nuestro grupo de patriotas caerá dicha misión. Al frente de él está nuestro líder, curtido en mil batallas, como bien dejan ver las cicatrices de su cara – más cien puntos de “tío duro” -, el cual guarda bastante parecido físico con el personaje de Brad Pitt en “Once Upon a Time in Hollywood”. También contaremos con la ayuda de nuestros compadres de Vietnam, que vuelven a la saga. Como no podía ser menos, también contamos con la ayuda de nuestros aliados más allá del charco: el MI6 nos ha mandado a una agenta, que debe de trabajar para la BBC por el acento que tiene, y el Mossad, por su parte, nos ha mandado uno de sus mejores productos: no, un bote de hummus no.

Ya tenemos el equipo, pero, para realizar una misión así, necesitamos un lugar de reunión. ¿Y qué da mejor ambientación de espías que un viejo garaje abandonado con una pizarra llena de fotos y chinchetas? Puede que algo más, pero aquí hemos ido a por los clásicos. Así que ya tenemos nuestra base por la que deambular entre misiones: hablar con el resto del grupo para saber su vida y milagros, o hacer cosas de espías, como desencriptar códigos. Como buen protagonista de libro de John Le Carré, tendremos que averiguar los códigos secretos escuchando grabaciones y leyendo mensajes cifrados en periódicos: no es una tarea muy difícil ni hay muchos, pero es divertido y, encima, desbloqueas nuevos niveles.

“Oiga usted, esto es un Call Of Duty, y a lo que yo he venido es a pegar tiros, volar cosas, y ver más explosiones que en toda la filmografía de Michael Bay”. ¡Calma camarada!, porque eso también lo encontrarás. Ya en tu primera misión en el Berlin Oriental, tendrás un avance de lo que te espera el resto de la campaña. Un asalto a un piso franco, tiros por las azoteas y, como guinda final, la persecución de un avión que acabará contigo controlando un coche teledirigido explosivo. Así que no, no te preocupes, que tiros vas a pegar.

Pero, como he dicho al principio, en la guerra fría, no se pegaron demasiados tiros demasiado y en el juego han querido reflejarlo. Más de una vez, tendrás que olvidarte del método Rambo y optar por el sigilo para cumplir tu objetivo. El mejor ejemplo de esto es la misión que te llevará al corazón del Kremlin, que parece sacada de la saga Hitman. 

En ella nos pondremos en el lugar de uno de nuestros contactos rusos dentro de las oficinas soviéticas y, una vez allí, tendremos que conseguir una información para los yankis. Para llevar a cabo nuestro cometido, podremos elegir varios métodos: conseguir unos buenos puros – cubanos supongo – y dárselos a un guardia para que nos deje pasar a las archivos, puede ser uno bueno, o ¿por qué no intentar hackear uno de los ordenadores de los altos mandos y acusarlo de traición? No parece mala idea tampoco. 

Como tampoco es mala la ejecución del juego en general; pero, como ya sabemos que, desde hace tiempo el modo historia en los Call Of Duty es algo secundario, y sólo te llevará unas cuantas horas ver los créditos. Tampoco iban a hacer una campaña como las de antaño, pese a tener ideas interesantes durante ella – espérate a ver el final – . En resumen, para finalizar esta parte, este modo es como el argumento en las pelis porno: está ahí, pero lo que es importante es la interacción entre humanos y, de eso, este viene cargado.

Pero antes de ello, una breve demostración de lo que te espera a lo largo de este:

https://youtu.be/dPYdvRQOcAM

Die Zombie Maschine

De la seriedad de una “guerra” a escala global, pasamos al ya clásico modo zombies. A ver cuando cambian el monstruo. ¿Es que nadie se acuerda de los pobres hombres lobo?. Como viene siendo habitual en este modo, la idea principal es sobrevivir, y esta vez la excusa que nos han puesto es que los, ¡oh sorpresa!, malvados científicos nazis han estado haciendo de las suyas y crearon una especie de vórtice temporal, con el efecto secundario de que los convirtió en zombis. Este es el profundo argumento y excusa principal para mandarnos a ver qué narices ha pasado y, de paso, ver nuestra capacidad para sobrevivir a interminables hordas de zombis nazis dispuestos a morderte el cogote.

Como también viene siendo habitual, la idea del modo es tan simple como su argumento: mata todo lo que se mueva – solo o con colegas – , consigue puntos para mejorar, sigue matando, y sobrevive hasta que termines, ya sea por tu muerte, o, si eres más hábil, consigues escapar. Así de sencillo.

Conforme vayamos matando, iremos consiguiendo puntos. Estos los podremos usar para diversas cosas: como bien pueden ser comprar armas y mejorarlas, comprar habilidades temporales o desbloquear partes del escenario que nos permitan avanzar hacia las profundidades del mismo.`

El siguiente video no es una clara muestra de lo que te espera, es más, parece que está jugado por uno de los zombis que te encontrarás, pero es lo que hay:

https://youtu.be/n34xO3IBpv8

Obviamente también tendremos multiplicadores, combos y todas esas cosas características de estos modos para conseguir un mayor número de puntos y así poder convertirnos en auténticas máquinas de matar. Ojo, estas mejoras sólo las podrás disfrutar mientras estés jugando. Si quieres poder disfrutarlas luego para mejorar tu personaje y armas de un modo permanente, tienes dos opciones: terminar todo el modo o evacuar la zona. Si decides esto último, te tocará ir al punto de extracción y limpiar unas cuantas hordas de zombies encabronados más para que el helicóptero pueda aterrizar.

A lo mejor pensabas que esto era todo lo que Treyarch podía ofrecerte relacionado con muertos vivientes, te equivocabas, porque también está de vuelta Dead Ops Arcade, bajo el subtítulo Rise Of The Mamaback. En esta tercera entrega, nos las veremos con la madre de todos los micos, que clamará venganza contra nosotros tras haber eliminado a sus retoños. La premisa es básicamente la misma que en el modo anterior, pero con un par de cambios importantes: ahora el punto de vista es cenital, en un homenaje a clásicos como Smash TV. Esto no es lo único que cambia. Ahora la munición es infinita, lo cual viene bien, porque las hordas a las que te enfrentarás van a ser aún mayores que en el modo anterior. Y por último, los niveles a los que te enfrentarás a ellas serán generados aleatoriamente. Por lo demás, es bastante similar: sobrevive, mejora, muere, repite.

Y para acabar con esta parte, y tu sufrimiento viendo lo manco que soy, aquí tienes otro mal ejemplo del modo del mono:

https://youtu.be/EyJ0h3ZxlSQ

Hasta aquí va a llegar la parte sobre cadáveres en descomposición. La razón es que aún me queda lo más gordo del juego y no quiero tenerte leyendo mis desvarios más de 10 minutos. Pero antes de terminar, sólo añadir que, pese a no tener la gracia que tenía el modo de Zombies de Infinite Warfare – la mezcla de peli de terror en el parque de atracciones con The Hoff no es fácil de superar – los dos modos son bastante divertidos, especialmente el primero, y si los juegas con alguien, aún mejor.

Esto es la Guerra

Ahora seguro que estás preparándote para un extensa lista de los modos y diferencias que tiene cada uno de ellos dentro de la parte multijugador de esta entrega, lo cual sería aún más largo de escribir que el resto del análisis. Por suerte, pese a que servidor es más manco que Cervantes en este tipo de juegos, y mi experiencia para hacer una crítica en profundidad creo que no es igual a la que podría hacer alguien con más muertes a sus espaldas que la CIA, el FBI y el KGB juntos, y que desayuna leyendo la revista de la NRA, al menos lo he intentado, y estos son el chorrón de modos que tienes a tu disposición: 

  • Team Deathmatch: Este es el clásico “pégate tiros contra el equipo contrario” de toda la vida en el que el equipo que llegue primero a cierto número de muertes ganará. Simple claro y conciso.
  • Free For All: En esta ocasión no tendrás equipo, eres tu frente a todo el mundo, así que más te vale que se te de bien el tema. Y que selecciones bien tus habilidades especiales para ayudarte a alzarte con la victoria. Ganas si alcanzas la puntuación requerida o tienes el mayor número de puntos a finalizar el tiempo.
  • Search & Destroy: Como el tema de Metallica, pero no lo mismo. En esta ocasión irás intercambiando entre el equipo defensor y el atacante. El objetivo es volar dos zonas del mapa, y tu misión dependiendo del equipo en el que estés, conseguirlo o evitarlo.
  • Fireteam: Dirty Bomb: Prepárate para una batalla gigante formando parte de un equipo de 10 militares, harás frente a otros tres más – sí cuarenta personas pegando tiros a la vez – mientras trataréis de haceros con el uranio escondido en diferentes localizaciones del mapa. ¿Para qué? Pues bien sencillo, para luego hacer una bomba y liarla bien gorda ya que esta afectará a todos los equipos; ya sabes, la radiación- por mucho que Hulk mole – no es buena compañera.
  • VIP Escort: Este el objetivo es bastante simple, escolta hasta el punto de extracción a quien le toque de tu grupo, eso si te toca en ese equipo, en el caso contrario, tu misión será acabar co él. Obviamente gana quien consiga su misión.
  • Kill Confirmed: Ahora matar será menos importante – sólo un poco, ya que el objetivo no es sólo matar, ahora también tendrás que conseguir las chapas de indentificación de quien caiga en el fragor de la batalla, ya sean del equipo contrario, o del tuyo para conseguir puntos.
  • Domination: La versión del juego de otro clásico, esta vez “captura la colina”. Nada exótico, ve al punto, aguanta ahí, y ve a por el siguiente, pero no te olvides de proteger el anterior del otro equipo.
  • Hardpoint: Este el el modo exótico del de arriba. Aquí las “colinas” se cambian de lugar cada minuto, y tu equipo ganará puntos mientras tenga el control de la misma.
  • Control: Otra forma de controlar algo. Esta vez un equipo será el atacante y otro el defensor de dos puntos diferentes, cambiando en cada turno, y el objetivo es defender o dominarlos.
  • Hardcore: Haciendo honor a la palabra, aquí todo será en serio. No es un modo concreto en si mismo, si no que lo podrás aplicar a otros, haciendo que esos se convierta en una experiencia más real. El daño aumenta, el mapa tiene menos información, no hay resurrecciones, y cuidado con a quien le disparas, porque hay fuego amigo.
  • Combined Arms: Assault: Hora de ir a los mapas gordos. Aquí los equipos son de doce y podréis usar vehículos para desplazaros por ellos, para así conseguir dominar la zona designada. 
  • Combined Arms: Domination: La versión familiar de Domination, lo escrito antes también se aplica a este modo.

La cantidad de opciones y posibilidades es enorme, cosa que no se podía decir de los escenarios en los que hacerlo en su lanzamiento: Pero esto lo están mejorando con las diferentes temporadas, añadiendo incluso más modos – sí, por si todo eso que he escrito te parece poco – en los que descagar plomo y adrenalina.

Si ese alud de posibilidades anterior te parece poco o, simplemente, eres de la generación del battle royale, no te preocupes, porque en Activision han pensado en todo. A a tu disposición también vas a tener el modo Warzone. El cual continuará el ya lanzado en la entrega anterior, y donde tendrás una isla completa donde hacer lo que te salga de las narices y, lo que es más importante, matar a quien se te cruce. Y, encima, parece que irá cambiando durante las temporadas, como ha pasado con la última actualización.

Liberty and fun for all

La vida te da sorpresas y este es un juego que ni yo esperaba jugar. Mi último contacto con la saga fue Infinite Warfare – y lo jugué porque lo regalaron – del que, siendo sincero, no me esperaba nada. Al final me encontré con un modo historia bastante bien hecho y el añadido del modo zombies ambientado en lo que podía ser una peli de terror ochentera, con el puñertero David Hasselhoff haciendo de DJ en un parque de atracciones. Para mi sorpresa, sí, me pareció bastante bueno, pese a que del multijugador pasé bastante. Eso no es santo de mi devoción, como has podido ya comprobar.

Así que cuando el jefe supremo me mandó este Call Of Duty Black Ops – Cold War para analizar, mis expectativas eran de algo similar. Creo que esperar algo así en la era de los juegos como servicio, es algo excesivo. Aún así, el modo historia tiene buenas intenciones e ideas – pero supongo que al ser secundario, no les dejaron desarrollarlas todas – . Por otro lado, la parte de los zombies es divertida y ofrece lo que uno ya se espera de ella, encima con un capítulo extra. Y, lo que es más importante, el modo multijugador, que, pese a ser un completo analfabeto del mismo, me doy cuenta de que es el rey del juego y la razón por la cual la gran mayoría lo compra. Que, por otra parte me parece normal viendo la cantidad demencial de opciones y modos que tienes a tu disposición, tienes juego para un año, o años.

Cerrando el tema, creo que el juego es un buen ejemplo de esa mentalidad yanki tan famosa: más grande es más mejor; vamos a salvar el mundo del mal; somos libres como un águila imperial y, sobre todo, aderézalo con un buen calibre. ¡U, S, A, U, S, A!