La pequeña ola cumple 50 años. Una empresa que ha compactado la línea de negocio que la hizo famosa en el mundo entero, pero debe admitirse que es más rentable que nunca, aunque sea a un precio que todavía no estamos dispuestos a asumir. Y les lanzo una propuesta: si fueran capaces de mantener sus IPs clásicas con lanzamientos actuales inspirados en esa época dorada, estoy seguro que aglutinarían a una gran cantidad de jugadores y sería altamente rentable. Imaginad un nuevo Castlevania con un desarrollo clásico a lo Mega Man 11, apoteósico.

Mientras esperamos que ese día llegue, Konami celebra su medio siglo de vida con colecciones de diferente calado que reúnen algunas de sus joyas más celebradas. En el caso que nos ocupa, se rinde homenaje a Castlevania, una de las sagas más icónicas de la industria. La franquicia nació en la antigua NES y ofrecía una mezcla perfectamente ponderada de plataformas y acción que a nivel de diseño sigue utilizándose como base en numerosos juegos de la actualidad.

El látigo como medio de vida.

Desde Transilvania con amor: los juegos incluidos en la colección

Konami ha armado un recopilatorio clásico de su licencia de acción, monstruos de ultratumba y un Drácula como ser omnipresente sobre el que rota el argumento. Estos son los juegos incluidos en el recopilatorio:

  • Castlevania (NES)
  • Castlevania II: Simon’s Quest (NES)
  • Castlevania III: Dracula’s Curse (NES)
  • Kid Dracula (Famicom)
  • Super Castlevania IV (Super NES)
  • Castlevania Bloodlines (Mega Drive)
  • Castlevania The Adventure (Game Boy)
  • Castlevania II: Belmont’s Revenge (Game Boy)

Estamos ante una colección que recoge la vertiente más clásica de la licencia con sus desarrollos lineales, su acción perfectamente dibujada y sus plataformas medidas. Podría dividirse lo ofrecido en tres etapas, por una parte nos encontraríamos con la trilogía lanzada en NES y el desenfadado Kid Dracula, por otra con dos juegos aparecidos en sistemas de 16 bits, por último, tendríamos dos títulos que se lanzaron en formato portátil en Game Boy.

La trilogía de NES

Castlevania (NES, 1986). La saga no podría entenderse sin el fundador de todo esto, el juego que desencadenó una corriente de acción que a mí entender no solo sigue siendo válida, sino que sigue nutriendo a otros productos actuales. El látigo, el diseño de acción de los niveles, las plataformas y el desarrollo lineal aparecen en este primer Castlevania. Un juego corto que recomiendo totalmente a día de hoy, porque presenta un esquema de juego limpio y que se lee perfectamente. A nivel de diseño se detecta alguna falla, pero nada que afecte al disfrute. Si es vuestro primer contacto con la saga, es un buen comienzo.

Castlevania II: Simon’s Quest (NES, 1987). Es complicado evaluar con justicia un producto tan valiente como fallido. Konami renovó la ideal inicial de Castlevania incluyendo cierta libertad de acción, ciclo día-noche y una fórmula jugable que incluía puzles de pésima ejecución por una traducción al inglés terrible. Expandir el mapa también conllevó una reducción notable en el número de jefes finales y en el equilibrado de los mismos. Una rareza que tiene elementos interesantes y una banda sonora espectacular. En perspectiva es un viaje que puede disfrutarse por su aire innovador y que recomiendo jugar con una guía si es necesario para cortar la maleza de las zonas más frondosas.

Castlevania III (NES, 1989). En lugar de renovar sobre un terreno inexplorado como en la segunda parte, Konami decidió expandir la idea básica del primer Castlevania al confeccionar esta tercera entrega. Un juego que incluye 4 personajes con sus características, diferentes rutas a elegir entre niveles -algo que potencia la rejugabilidad- y un diseño de niveles fantástico. La dificultad es elevada, pero con un diseño tan bien planteado, en cuanto se aprenden los patrones de los enemigos y entendemos a fondo a nuestros personajes, el disfrute se dispara. De lo mejorcito del catálogo de NES.

Criaturas de la noche en 16 bits

Super Castlevania IV (Super NES, 1991). Estamos ante una entrega definitoria en la saga. Se trata de un remake de la primera entrega, aunque una fuente apuntó en su momento a una secuela de esta, que se sitúa en la excelencia. El diseño de niveles es claro, bien definido y presenta una variedad excelsa de eventos. El personaje es ágil y la posibilidad de poder controlar el movimiento del látigo con libertad permitió la apertura de más posibilidades a nivel jugable. Los enfrentamientos con los jefes finales guardan algunos de los mejores momentos de la saga. A nivel artístico es un dechado de originalidad y técnicamente aprovechaba el hardware de Super Nintendo. El mejor del recopilatorio.

Castlevania Bloodlines o The New Generation en Europa (Mega Drive, 1994). Una rareza, porque el juego publicado para Mega Drive nunca ha sido reeditado para otra plataforma, hasta ahora. En Bloodlines podremos manejar a dos personajes, John Morris o Eric Lecarde (el único personaje español de la saga). John repartirá justicia con el látigo clásico y Eric utilizará una lanza. Esta disparidad permite al juego disparar su rejugablidad, ya que Eric podrá realizar movimientos que le permitirán alcanzar otros lugares con la lanza. Temáticamente, nos sitúa en la Europa de la primera Guerra Mundial con un desarrollo de niveles muy rápido, ágil y que tiene una jugabilidad muy bien medida. La versión incluida en esta colección es la americana que no está censurada. Un Castlevania menos accesible por su otrora limitada disponibilidad que debe ser jugado.

Latigazos en mano

Castlevania The Adventure (Game Boy, 1989). El primer Castlevania portátil tuvo el mérito de inaugurar esta saga en un sistema de bolsillo y poco más merece destacarse. Es un producto que elimina las armas secundarias, simplifica el diseño de niveles y que tiene un ritmo de juego excesivamente lento, además el control y la respuesta del personaje era muy pesada. Sin contar que en lo puramente jugable muchos aspectos no se resolvieron bien -jodidas cuerdas-. La banda sonora tenía su pegada, de lo poco salvable. Permanece más como curiosidad que como producto de interés lúdico. Con todo, recomendaría darle un vistazo, salvando el juego en cualquier punto, muchas de sus fallas se desinflan y se hace más atractivo.

Castlevania II: Belmont’s Revenge (Game Boy, 1991). Konami ha sabido reorientar esta saga cuando ha sido necesario y si el exponente de Castlevania en Game Boy se podía olvidar, su secuela estaba mucho mejor facturada. Un capítulo mejor detallado y mucho más fluido que contaba con un diseño de niveles bien trabajo y con elementos jugables bien ponderados. Esconde momentos de gran nivel y un despliegue efectivo de herramientas jugables que permitían que la jugabilidad fuese mucho más ágil que en el anterior. Teníamos dos armas secundarias a nuestra disposición y podía seleccionarse el orden de los niveles. Algo heredado posiblemente de Skate or Die! La BSO con brillo. Muy divertido.

La rareza en clave cómica

Kid Dracula (Famicom, 1990). En el ya lejano 1990, Konami editó un Castlevania paródico que contaba las peripecias de un pequeño draculín. El título nunca salió de Japón y en esta colección se ha reeditado y se han traducido al inglés, aunque cuenta con una cantidad irrisoria de texto. Estamos ante un plataformas sencillo, con mecánicas heredadas de Mega Man y que recuerda en la factura a Go! Go! Ackman que es más conocido -creo-. Una travesura ligera que es todo un detalle que se haya incluido en esta recopilación.

El recopilatorio: emulación y opciones

La emulación es obra de M2, referentes en el tema. Suyos son los trabajos que hemos podido disfrutar de SEGA Ages o de la conversión que se está haciendo para Mega Drive Mini que llegará en septiembre. Podemos visualizar los juegos mediante seis opciones diferentes. A destacar Normal, para jugar en píxel perfect, filtro scanline, para disfrutar con este filtro de los juegos como si estuviésemos usando una TV antigua, y un horrible formato panorámico que espero nadie utilice. Si seleccionáis 4:3 podréis elegir entre diferentes marcos para llenar ese espacio. Lo realmente curioso, es que se ha añadido una opción para los juegos de Game Boy, Dot Matrix, que recupera esa visualización verde de la máquina de Nintendo con los píxeles a flor de piel. Se mantiene el rendimiento de los títulos originales con sus ralentizaciones en caso de haberlas. Quizá se podían haber mejorado un poco los juegos de Game Boy.

En cuanto a las opciones, podemos guardar la partida cuando queramos, podemos crear replays y sorprendentemente, no se permite reconfigurar el control. El control en Bloodlines resulta un poco incómodo por ello, pero nada grave. Añadir que tampoco hay rebobinado, algo que en juegos de este tipo con un desarrollo tan veloz no se echa en falta.

Los juegos están muy bien integrados en el menú y este tiene un diseño elegante. Valoro muy positivamente el libro digital de 80 páginas incluido. Un libro con arte, rarezas e incluso una entrevista a Yamane, una de las compositoras clave en la serie. Una pena que no se comercialice en físico, porque una edición con este libro sería algo maravilloso.

Gameplays

Durante mis partidas a los títulos de esta colección, he grabado algunas muestras jugables que bien sirven para comprobar como luce el producto a nivel general y como de fiel es la emulación de los Castlevanias incluidos. Aquí las tenéis:

Castlevania I. El inicio de todo, un juego que debe jugarse, porque se mantiene asquerosamente divertido y jugable:

Castlevania: Bloodlines o The New Generation. La entrega de Mega Drive. Un capítulo vigoroso, rompedor y muy punk:

To conclude from the darkness

Castlevania Anniversary Collection es un recopilatorio que incluye 8 juegos de la etapa clásica de la serie. De ese camino echo en falta a Rondo of Blood que quizá no se ha incluido por acompañar a Symphony of the Night en su propia colección. 8 títulos que recogen diferentes momentos y diferentes ejecuciones de Castlevania dentro de ese planteamiento lineal de plataformas y acción que sigue siendo totalmente disfrutable.

Buena emulación, buena integración de los juegos, aunque falta un remapeo de los controles que espero llegue vía parche (actualización: ya es posible reasignar el mapa de control), y un libro de arte y curiosidades que es una joya. Perfecto para volver a disfrutar de esta gran saga e ideal para iniciarse en la mitología de la batalla entre los Belmont y Drácula.

Castlevania Anniversary Collection ya a la venta en las tiendas digitales de PS4, One, PC y Switch por 19,99 euros.