La saga Dark Souls se ha convertido por méritos propios en una de las más queridas, y un poco odiadas, del mundo del videojuego. Su elevada dificultad unida a su excelente jugabilidad han conseguido elevar la obra de FromSoftware casi a la categoría de culto y por tanto, parece que cualquier plataforma que se precie debe dar cobijo a sus juegos. Algo así es lo que ha ocurrido con Nintendo Switch, que ha pasado a convertirse en la última consola en la que Dark Souls ha aterrizado para grabar a fuego en la retina de sus usuarios la ya mítica frase “You died”.

La versión de Dark Souls Remastered para Switch llega más tarde y quizá con ciertas limitaciones técnicas, pero ofrece una ventaja sobre el resto de sus competidoras con una gran ventaja respecto al resto del mercado: la posibilidad de jugarlo en modo portátil. De hecho, esta resulta la mejor forma de disfrutar de Dark Souls en esta consola, ya que es la que mejor desempeño técnico ofrece. Algo que sin duda es sorprendente, ya que lo habitual es que los juegos funcionen mejor en el dock que en la modalidad portátil. En cualquier caso, estamos ante una oportunidad única de volver a disfrutar de este título o de descubrirlo por primera vez.

Dado que las cuestiones generales de la jugabilidad de esta versión de Dark Souls Remastered son las mismas que en el resto de versiones, os remitimos al análisis realizado por nuestro compañero John Cliff en el que se detalla de forma pormenorizada todas las cuestiones relacionadas con este título. Por tanto, aquí nos centraremos en los elementos propios de la versión de Nintendo Switch, principalmente sus características técnicas y en las sensaciones que transmite al jugador.

Uno de los elementos más llamativos de Dark Souls Remastered en Nintendo Switch es que en muchos aspectos recuerda a las versiones primitivas del juego. El aspecto visual resulta un poco menos nítido, y eso se debe a que gran parte de las mejoras visuales introducidas para el resto de consolas no han llegado a la plataforma de Nintendo. Pese a que pueda parecer algo problemático, la verdad es que le aporta cierto encanto y un toque vintage que le queda bastante bien. En cualquier caso, no es algo que le reste calidad a este título, cuyos principales valores son otros.

En lo que se refiere a las cuestiones técnicas, Dark Souls Remastered ofrece en Nintendo Switch dos realidades completamente distintas en función de si lo jugamos en su versión de sobremesa o portátil. Desde el dock, podemos disfrutar de una resolución de 1080p y de una tasa de 30fps. En relación a la tasa de frames, este es sin duda el aspecto más polémico de esta versión, ya que el resto de remasters sí ofrecían una experiencia de juego basada en los 60fps.

Aunque normalmente los juegos suelen funcionar mejor en la versión de sobremesa, Dark Souls Remastered se presenta como la excepción a dicha regla ya que es en esta modalidad donde más se resiente la experiencia de juego. Hay algunas zonas que presentan un rendimiento bajo, como la infame Ciudad Infestada donde estos problemas se hacen más evidentes, aunque eso sí, sin punto de comparación a la experiencia original que padecimos en PS3 y 360. Como señalábamos, estos problemas desaparecen cuando jugamos en la versión portátil, y aunque los fps se mantienen en 30, la resolución baja hasta los 720p.

A título personal, no hemos notado muchas diferencias a nivel visual entre una modalidad y la otra. Ciertamente, resulta más agradable jugar en modo portátil a Dark Souls Remastered en Nintendo Switch. Como hemos señalado, la experiencia de juego resulta “más tradicional” y eso tiene su encanto, especialmente para aquellos que llegaron a la saga con las consolas de la anterior generación.

En lo que se refiere a la jugabilidad, lo cierto es que cuesta un poco adaptarse a los controles. Quizá sea por su tamaño o la disposición de los Joy-Con, pero lo cierto es que la primera toma de contacto con Dark Souls Remastered en Nintendo Switch no resulta lo intuitiva que debería. Poco a poco nos vamos haciendo a los controles, pero lo cierto es que no resulta una experiencia demasiado agradable de primeras. Por lo demás, poco queda por añadir ya que estamos ante el mismo juego exigente de siempre en el que cualquier error puede significar la diferencia entre vivir o morir.

Otro de los puntos en los que Dark Souls Remastered en Nintendo Switch ofrece diferencias respecto con el resto de versiones, como es en el tratamiento del apartado sonoro. La calidad del sonido es sensiblemente inferior y aunque el juego sigue siendo potente en este aspecto por su calidad subyacente, lo cierto es que la música y otros efectos tienen un extraño efecto que es difícil de explicar con palabras, pero que queda especialmente patente cuando uno lo escucha, especialmente si juega con cascos.

Gameplay

No hay mejor forma de comprobar como rinde una conversión que con un vídeo. En el siguiente clip tenéis el inicio de Dark Souls Remastered. Nos pasamos el prólogo, llegamos al Burgo de los Muertos y arrodillamos al Demonio de Tauro ante nosotros:

Conclusión

Dark Souls es uno de esos juegos que en algún momento hay que jugar. Es uno de esos títulos con madera de clásico que ha sabido desarrollar un particular subgénero principalmente por sus mecánicas jugables, aunque para muchos jugadores la dificultad sea la principal seña de identidad de este título. Este remaster para Nintendo Switch nos ofrece una nueva oportunidad de disfrutar de este juego y acercarlo a un público que hasta ahora no había podido disfrutar de él.

Como hemos señalado, la experiencia de juego es mucho más cercana a la original, lo que sin duda es un acierto ya que la esencia no se adultera por el camino. Además, que el modo portátil de este Dark Souls Remastered sea el más competente a nivel técnico es todo un aliciente ya que nos permite disfrutar del juego y sus combates en cualquier lugar, aunque eso pueda suponer que lancemos en público algún improperio al ser derrotados por los enemigos que pueblan la tierra de Lordran. Más allá de lo señalado no se le pueden sacar más peros a esta versión. Dark Souls es un imprescindible y cada vez quedan menos escusas válidas para poder disfrutar de él.

Dark Souls Remastered ya disponible para Nintendo Switch.