A pesar de que hasta hace no mucho la saga literaria de las aventuras de Geralt de Rivia era una practica desconocida, lo cierto es que poco a poco ha ido evolucionando hasta convertirse en todo un fenómeno de masas. Y tras el reciente estreno y aparente éxito de la serie de Netflix de The Witcher, la obra de Andrzej Sapkowski puede convertirse en el nuevo hito de la fantasía tras el hueco dejado por Juego de Tronos.

Sin embargo, uno de los mayores focos de difusión que han tenido los libros del autor polaco, más allá del boca a boca, han sido los videojuegos desarrollados por CD Projekt ambientados en este universo literario. Unos juegos que han triunfado por su calidad y que han llevado al que fuera un pequeño estudio de Polonia ha convertirse en todo un referente en el sector. Sin embargo, la tarea de trasladar los personajes de  Sapkowski al formato digital fue una tarea titánica.

El profesor universitario y traductor Ramón Méndez González analiza esta trayectoria a través de El Legado del Lobo Blanco, editado por Héroes de Papel, en el que recorre los entresijos de la obra literaria de Andrzej Sapkowski y la forma en la que CD Projekt adaptó dicho mundo al videojuego. Su relato es interesante y desgrana los detalles de todo este proceso al tiempo que profundiza en los elementos culturales y mitológicos que hacen prácticamente única esta obra.

En este sentido, es realmente interesante leer esta pequeña disección que se hace de los personajes, pero también del propio autor. Y es que Sapkowski se encuadra como uno de esos autores con carácter que ha sabido imprimir su propio estilo a su obra distanciándose de los cánones del género. El autor de la saga de Geralt de Rivia siempre ha sido polémico por sus declaraciones y su «odio» hacia el mundo del videojuego es conocido por la gran parte de los aficionados a este hobby.

Un hecho que resulta muy sorprendente ya que Andrzej Sapkowski vendió de buena gana los derechos de explotación de su obra a CD Projekt por una cantidad fija de dinero, negándose a recibir un porcentaje de los futuros beneficios que podría arrojar el videojuego del estudio polaco. Según su criterio, el empeño de hacer un videojuego de The Witcher era una empresa destinada al fracaso. Pero se equivocó. Tras el éxito de los juegos volvió a pedir más dinero a CD Projekt al sentirse agraviado por el trato que realizó en su día.

Un pequeño ejemplo que muestra el particular carácter de Sapkowski que en muchas ocasiones ha dejado aflorar su codicia y que le ha llevado a acuñar frases como que «vendería su obra a todo aquel que le pagase el dinero suficiente». Más allá de estas curiosidades sobre la forma de ser el autor, Méndez González detalla la riqueza de la prosa de Sapkowski y su maestría a la hora de reinventar el folclore europeo y los cuentos populares para dar forma a las aventuras del brujo Geralt de Rivia.

No resulta del todo sorprendente que Méndez González se encontrase con la obra de CD Projekt de forma casual. Tal y como señala el autor, los polacos eran prácticamente desconocidos fuera de sus fronteras, y a pesar de todo, su obra conseguía atrapar la atención del jugador. Todo un «flechazo» para el autor de El Legado del Lobo Blanco y para muchos otros aficionados a los videojuegos que vivimos con la misma ilusión el descubrimiento del primer The Witcher.

El recorrido de González por el universo de Geralt de Rivia comienza revelándonos los orígenes Sapkowski, que pasó de ser un autor prácticamente desconocido a ser uno de los más relevantes de Polonia. A través de las páginas de El Legado del Lobo Blanco descubrimos todos estos detalles así como otros realmente curiosos, como que una de las primeras traducciones que se realizó de esta saga literaria fue al español.

Uno de los detalles más interesantes es el de cómo se adaptaron los elementos mitológicos de la cultura europea frente a los términos más convencionales. Lobisomes o endriagos son algunos de estos seres que se pierden en nuestra cultura y que se adentran en el olvido y que Sapkowski y CD Projekt han rescatado para dar vida a las bestias que el brujo debe eliminar. Seres que en muchos casos nos son desconocidos, pero que son parte de nuestro folclore y que algunas obras como la aquí nos ocupa o el creador del juego de rol patrio Aquelarre se esfuerzan en recuperar.

Tras un somero análisis del autor, mitología y personajes, Méndez González pasa a analizar en El Legado del Lobo Blanco la gesta de CD Projekt para crear The Witcher. Un viaje que recorre unos orígenes muy humildes como los que podrían ser los de Dinamic en España, aunque su conclusión haya sido diametralmente opuesta, ya que los polacos han terminado transformándose de una compañía de amigos en una empresa líder en el sector de los videojuegos.

Un recorrido exitoso no exento de algún que otro contratiempo como la fallida adaptación del primer The Witcher a consolas o los recortes que tuvo que sufrir The Witcher 2 antes de ser lanzado al mercado. Sin embargo, lo que queda patente a través de las páginas de El Legado del Lobo Blanco es la meteórica carrera de este estudio y su cariño a la hora de trasladar la obra de Sapkowski al mundo del videojuego. Una particular filosofía que queda patente desde el primer momento y que se refleja en la calidad de su obra.

Por último, Méndez González repasa los otros formatos en los que el brujo ha hecho su aparición como las series de televisión polacas, los cómics e incluso los juegos de mesa. Una serie de productos «transmedia» de calidad irregular que han buscado adaptar la obra de Sapkowski desde distintas perspectivas con un éxito dispar.

Edición

Como viene siendo habitual, Héroes de Papel nos trae una obra muy cuidada en lo que se refiere a cuestiones de edición. En este sentido, El Legado del Lobo Blanco nos presenta un libro de tamaño, manejable y de tapa dura. El tamaño de la letra es adecuado para facilitar la lectura y las hojas presentan un buen gramaje que se percibe de forma inmediata. A título personal, la elección de colores para portada y contraportada en la que predominan tonos ocres no nos parece la más adecuada, aunque esto no deja de ser algo subjetivo. También hemos encontrado alguna pequeña errata y un texto cortado aunque en ningún caso empañan la calidad del conjunto.

Conclusión

El Legado del Lobo Blanco es una obra interesante para todos aquellos que quieran profundizar un poco más en la saga literaria de Geralt de Rivia y aumentar su perspectiva respecto a la obra de CD Projekt. La lectura es amena, fluida y está repleta de anécdotas y curiosidades que revelan un sin fin de datos sobre Sapkowski y su obra. No estamos ante un ensayo sesudo, aunque tampoco pretende serlo, resultando más bien un recorrido ligero sobre todo aquello que rodea al universo del brujo. Es probable que para los grandes aficionados no tenga el mismo peso revelador que para un profano, pero aún así, Méndez González se reserva alguna que otra sorpresa que garantiza que la lectura de El Legado del Lobo Blanco merezca la pena.

El Legado del Lobo Blanco ya a la venta en Héroes de Papel.