El retorno de la saga XCOM ha permitido que muchos estudios y creadores se reencuentren con el combate táctico por turnos y la gestión estratégica. A lo largo de los últimos años hemos podido ver como distintos títulos han aprovechado ese tirón para presentar distintas propuestas jugables que exploraban ese concepto.

Es en este contexto en el que podemos encuadrar la última obra del mítico John Romero: Empire of Sin. Se trata de un ambicioso proyecto que mezcla estrategia táctica y un ámbito de gestión de recursos cercano al city building. Todo ello con un marco bastante singular: los años dorados de la mafia en Estados Unidos.

Una idea interesante que, además de venir validada por una figura tan destacada en el mundo del videojuego como la de Romero, también viene acompañada por otro peso pesado de la industria. Nos referimos a Paradox Interactive, que ha acompañado a Romero y compañía en este viaje al mundo de la estrategia.

Ante dicho despliegue, ¿Estamos ante una combinación ganadora?Probablemente la respuesta a dicha pregunta sea por ahora no. Empire of Sin tiene muy buenas ideas, pero su ejecución no se ha resultado todo lo satisfactoria que podríamos haber imaginado. Y aunque no estamos ante un Daikatana 2.0, lo cierto es que tiene mucho camino que recorrer todavía para estar completamente a la altura de las expectativas.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que, Romero y compañía están trabajando duramente para arreglar las artistas de Empire of Sin y añadir más contenidos. Unos cambios que llegarán próximamente y que estarán centrados en los aspectos más críticos de este título. Más allá de estas cuestiones, vamos a entrar en materia y analizar lo que nos ofrece este título a día de hoy.

Apartado técnico

Visualmente, Empire of Sin es un título que recrea con bastante acierto esa estética de los años 20 y de las películas de gangsters. En este sentido, son pocas las cosas que se le pueden reprochar a este juego, ya que la ambientación está bien conseguida.

La potencia gráfica quizá se queda corta y podríamos haber estado ante un título más ambicioso. En algunas ocasiones da la sensación de que los distintos modelos de edificios o personajes podrían tener más detalle, pero se pasa por alto gracias al diseño artístico que se ha impreso en Empire of Sin. No hay alardes, pero tampoco nada que desentone, por lo que gráficamente cumple y poco más.

Este apartado gráfico discreto consigue que los equipos medios puedan explotar al máximo Empire of Sin, aunque tampoco conseguiremos un despliegue visual que nos quite el hipo. Sin embargo, sí podremos disfrutar de una buena tasa de frames, que harán que el juego se experimente fluido y sin trabas.

Lo que es harina de otro costal, son algunos elementos más técnicos de Empire of Sin. Por ejemplo, la IA en ocasiones deja bastante que desear, pudiendo llegar a ser problemático en las fases de combate táctico presentes en este juego. Teniendo esto en cuenta, la experiencia de juego puede resentirse ya que desluce su faceta táctica.

A esto también hay que añadir la existencia de bugs de diversa consideración que todavía persisten en Empire of Sin. Si bien es cierto, que los más importantes han sido eliminados, otros todavía persisten y están bajo el foco de Romero Games para ser eliminados en el próximo gran parche que está por llegar a este título en los próximos meses.

Jugabilidad

Como hemos señalado, Empire of Sin se vertebra en torno a dos facetas distintas. Por un lado, el combate táctico en el que tendremos que enfrentarnos frente a otras bandas de criminales que intentan hacerse con el control de Chicago, y por otro, la gestión de las infraestructuras que nos permitirán mantener a flote nuestra empresa.

Si bien es cierto que ambas tienen importancia, la verdad es que el combate acaba teniendo un impacto fundamental, que incluso puede llegar a eclipsar el apartado dedicado a la gestión financiera de nuestro imperio. Un imperio que como no podía ser de otra forma, se sustentará gracias a la venta de alcohol que tendrá que pasar inadvertida tanto para nuestros rivales como para la ley.

Una de las primeras decisiones que tendremos que tomar cuando juguemos a Empire of Sin, será elegir al “capo” con el que lucharemos por el control de la ciudad. Podremos escoger entre 14 posibilidades distintas y cada uno de estos avatares tendrá una serie de habilidades que determinarán en parte nuestra partida.

Todos ellos tendrán una historia personal que vertebrará la campaña de Empire of Sin, lo que otorga cierta rejugabilidad aunque probablemente menos de la que cabría esperar. Sus habilidades van desde el combate a bonificaciones para determinadas facetas de la economía y la gestión del juego, por lo que lo más recomendable es elegir aquellas que mejor se adaptan a nuestra forma de jugar.

Llegados a este momento, Empire of Sin nos guiará a través de un tutorial bastante completo y extenso en el que nos explica los pormenores de este título. Os recomendamos seguir los pasos que propone, ya que, aunque no estemos ante un título excesivamente complejo, sí que es lo bastante amplio como para que podamos perdernos en nuestras primeras sesiones de juego.

En cualquier caso, Empire of Sin es relativamente intuitivo especialmente en lo que se refiere al sistema de combate por turnos que presenta. Si habéis jugado a títulos como XCOM o similares no tendréis ningún problema a la hora de entender sus dinámicas. Grosso modo, nuestros personajes tendrán dos acciones que podrán ser usadas para atacar o desplazarnos por el escenario. Unas cuestiones que podréis apreciar en el vídeo que os dejamos a continuación.

A partir de ahí, tendremos que gestionar a nuestra banda y ver qué habilidad o cómo movernos para aprovecharnos del entorno y las coberturas. No obstante, el nivel de desafío no es demasiado elevado, y los problemas de la inteligencia artificial hacen que las luchas en ocasiones resulten triviales. Al menos en el nivel de dificultad sugerido por Empire of Sin para disfrutar de una experiencia “normal”.

En cualquier caso, ir pertrechados al combate correctamente será un punto a nuestro favor. En Empire of Sin podremos reclutar distintos gangsters para que nos acompañen en nuestras incursiones, a los cuales tendremos que pagar sus honorarios. A medida que desempeñen misiones, sus características irán mejorando al tiempo que podremos equiparlos con armas y otros objetos que aumentarán su letalidad y supervivencia.

A pesar de que el combate es muy importante en Empire of Sin, la economía no lo es menos. Tal y como hemos mencionado, nuestro objetivo será convertirnos en los amos de la ciudad y para ello el alcohol deberá fluir. Nuestros beneficios se sustentarán en este líquido fundamentalmente, aunque también en otros locales para actividades ilícitas, como casinos y burdeles.

Todas estas estructuras podrán ser mejoradas para incrementar su eficacia o seguridad ante incursiones rivales. Todo esto nos garantizará un volumen de ingresos que nos permitirá pagar sueldos y los costes fijos de nuestros negocios. Si el dinero fluye, tendremos mucho ganado, ya que nos facilitará la expansión de nuestra banda por la ciudad y en última instancia, el control total de la misma.

A pesar de los dos pilares que hemos mencionado, podríamos añadir un tercero a Empire of Sin: la diplomacia. Este apartado está algo menos trabajado, pero nos permitirá establecer relaciones con otras bandas más allá de la confrontación directa. En ocasiones esto desembocará en un cara a cara con el jefe de otra banda, con el que tendremos que establecer una conversación y cuya conclusión puede resultar en un enfrentamiento armado.

A pesar de que lo que pone sobre la mesa Empire of Sin es realmente emocionante y tiene mucho potencial, lo cierto es que hay determinados elementos que se quedan en lo anecdótico. Por ejemplo, en lo que se refiere a la economía, hay elecciones con muy poco valor frente a las destilerías o la venta de alcohol, lo que resta profundidad al juego a largo plazo una vez que lo tenemos dominado.

La estructura de las misiones es interesante, pero en ocasiones falla y muchas veces es imposible no sentir la sensación de que todas ellas nos abocan al combate. Algo que no sería malo necesariamente, pero es cierto que en ocasiones llega a resultar frustrante por la IA o simplemente, porque Empire of Sin no nos permite desplegar suficientes opciones estratégicas como nosotros queramos.

En definitiva, es un juego con un enorme potencial y unas ideas interesantes, pero cuyo resultado final queda deslucido por todos esos elementos que no terminan de encajar. A pesar de todo, Empire of Sin resulta bastante adictivo y es capaz de ofrecer una cantidad de horas abrumadora que se ve potenciada por una gran rejugabilidad, debido a los distintos arquetipos de personajes que podemos elegir.

Apartado sonoro

Empire of Sin cuenta con una selección de música bastante buena inspirada en el jazz y las tonadillas propias de los años 20. En este sentido, el juego logra trasladarnos perfectamente a esa época gracias a este efecto, lo cual es muy interesante. Por otro lado, dichos efectos sonoros están bien logrados e implementados, lo que consigue reforzar la experiencia de juego.

En lo que se refiere a las voces, estas se encuentran inglés y lo cierto es que tampoco son nada del otro mundo. Eso sí, el resto de Empire of Sin está completamente traducido al español.

Conclusión

Empire of Sin tiene todos los elementos necesarios para ser un título excelente de estrategia y gestión, aunque a día de hoy, todavía no lo sea. Desde Romero Games están trabajando para conseguir pulir las aristas de este juego y convertirlo en aquello que su potencial refleja.

Más allá de esta cuestión, Empire of Sin es un juego interesante y uno de los títulos más ambiciosos con la ambientación de gangsters. Esto puede ser un gran aliciente para los aficionados a esta estética y periodo histórico, ya que, a pesar de sus aristas, seguimos encontrándonos con un título bastante competente y capaz de ofrecer infinidad de horas de diversión.

Empire of Sin ya disponible para PC, PS4, Switch y Xbox One.