Qué buen momento para ser fan de los videojuegos, para vivir una pasión, para experimentar lo que significa enfrentarte a la rutina de nuestros amados y adorados mundos virtuales. Qué sensacionales se sienten aquel 2016 que cada vez se ve más lejos, este 2017 que nos ha traído algunos de los videojuegos más importantes de la industria actual, ese 2018 que vemos a la vuelta de la esquina pero que trae bajo el brazo algunas de las barras de pan más ricas que hayamos tenido la ocasión de probar.

Sí, definitivamente, es un momento interesante para ser fan de los videojuegos, para ponerse delante de un mando, de un teclado y un ratón o de una consola portátil, para ser gamer. Hay una enorme gama de títulos interesantes y atractivo en todas las plataformas, juegos Triple-A que han tenido o tienen una promoción brutal, o juegos que vienen de una saga epopeyica que ya ha trascendido varias generaciones. Aniquilar nazis, visitar el antiguo Egipto, liberar a una princesa, tareas que podemos emprender en los videojuegos más populares en este momento, los más avalados por sus respectivas compañías.

Pero en esta ocasión no es un juego tan relevante en el panorama mundial el que trataremos, sino un pequeño título que ha pasado desapercibido, que no ha levantado polvo, que apenas ha intentado hacer ruido. Y no podemos defenderlo como a la última gota de agua del desierto ni a como el último polvorón de la navidad, pero es una de esas pequeñas alegrías que nos hace agradecer al gremio. No hay tantos juegos que exploten el golf como entretenimiento, y, salvo Mario (que ha tenido unas pocas), hay una única marca que se ha mantenido fiel a este deporte durante los años.

Everybody’s Golf, como franquicia, ha estado presente en todas las consolas de Sony desde Playstation 1. Ha tenido incursiones en la pequeña gris, en la vieja portátil PSP, en PSVita, Playstation 3 y, por supuesto, Playstation 4, plataforma en la que hemos analizado el último videojuego de la franquicia salido hasta el momento, Everybody’s Golf, eludiendo la consecución numérica y cualquier otro añadido nominal. Llevábamos seis años sin Clap Hanz y sin su franquicia magnánima, algo que muchos consideramos negativo para la propia industria.

Después de tantos años, ¿qué se ha implementado en Everybody’s Golf para su estreno en Playstation 4, teniendo en cuenta las diferencias técnicas? ¿Ha merecido la pena la espera? ¿Pueden echarle un vistazo los que se consideren ajenos por completo a la práctica del golf?

Everybody's Golf

Vamos a verlo.

Jugabilidad

Una de las mejores características que han presentado todas las entregas de la franquicia Everybody’s Golf ha sido la familiaridad de su gameplay, lo sencillo de sus mecánicas, incluso para aquellos con una idea más bien escueta de lo que es el golf. A pesar de que la nomenclatura del propio videojuego nos lleva directamente al vocabulario propio de este deporte, hay una fase de adaptación bastante agradable que nos permitirá inmiscuirnos en este deporte.

Para hacerlo fácil, ¿en qué consiste Everybody’s Golf?

El principal protagonista en el gameplay de este título es una barra de potencia que encontraremos en la zona inferior del HUD. Esta barra marcará, no sólo la distancia a la que llegará la bola de golf, sino otros elementos, como la intensidad del disparo o la aproximación al hoyo. En primer lugar, daremos un toque para dar inicio al slide de la barra, y situar nuestro marcador sobre las yardas aproximadas que pretendemos alcanzar. Después, debemos pulsar otra vez cuando el slide haya tocado el símbolo de golpear. Parece más enrevesado de lo que nos plantea el juego, así que no os preocupéis demasiado.

Además de la modificación de nuestro disparo, podremos rotar sobre la bola para escoger la dirección que tomará nuestro lanzamiento, y tenemos a nuestra disposición varios palos diferentes, cada uno de ellos especializado en un tipo de disparo (putter, sand wedge, pitching wedge, driver…), de manera que tenemos versatilidad extra para decidir cómo queremos que el palo golpee la bola. También podremos modificar la posición de nuestro grip.

A medida que utilicemos los palos a nuestra disposición, mejoraremos en aspectos como la fuerza o la precisión, siempre con cada palo en particular.

Realmente, eso es todo, más allá de detalles menores como que podemos escoger una posición de salida al comienzo de las jugadas, o que a veces chocaremos con montículos de arena que nos obligarán a escoger una estrategia diferente. El juego es sencillo, fácil de entender y cómodo de jugar.

Everybody's Golf

No pretende ser un título de simulación, sino un arcade divertido con el que poder dejar pasar las horas.

La jugabilidad es simple, pero, ¿qué hay del resto de elementos del juego?

Aspecto técnico

Everybody’s Golf es el primer título de la serie en ofrecernos un mundo semi-abierto. Tenemos a nuestra disposición varias zonas temáticas donde podremos realizar diferentes actividades, más allá del golf, como pescar, nadar o conducir un simpático caddy. Además, tendremos acceso a una tienda, en donde podremos modificar a nuestro avatar, y una serie de personajes aleatorios controlados por la IA que deambularán por los terrenos del título.

Estos detalles complementan a este simpático título de golf. No obstante, el pilar central son los diferentes torneos y partidos a los que podremos optar, de dificultad creciente y cuyo desafío final es enfrentarnos a un jugador específico, de mayor nivel que la media, que nos desafiará en determinados momentos de la aventura.

Gráficamente, es agradable, sin demasiado detalle y con una estética a la que ya estamos acostumbrados teniendo en cuenta pasadas entregas de la franquicia. No sorprende en absoluto y no hay nada que llame la atención en cuanto a su aspecto, escenarios, o personajes modelados con una estética desproporcionada (si estáis familiarizados con el término ‘chibi’, entenderéis el concepto del título). Es, de nuevo, agradable, y no tiene mayores pretensiones que las de quedarse en ese limbo.

Everybody's Golf

Tendremos una buena variedad de campos para ejecutar nuestros disparos, aunque todos se juegan de manera similar (Detalles como la dirección del viento no están directamente relacionados con el campo, por lo que no varía la importancia de estos) y, visualmente, no encontramos grandes diferencias que lleguen a llamar la atención. Dada la ligereza del título, no esperábamos un realismo exacerbado en cuanto a las características físicas de los terrenos.

Por otro lado, y aunque la cuestión visual sea mediocre (una vez más, agradable, pero sin pretensiones), las físicas en relación a los tiros, al empuje de la bola desde distancias cercanas al agujero, o el golpearla desde superficies diferentes (césped, arena o tierra), están muy bien conseguidas. Es curioso ver como en un juego de esta índole (con un público más reducido y con una predilección tan evidente por resultar algo arcade y no un simulador) se aproximen tanto la utilización y aplicación de las físicas al golf real. Una sorpresa agradable.

Como detalle, el juego está completamente traducido y doblado el español. Lástima que la traducción de los textos no sea todo lo precisa que podría; no obstante, el doblaje tiene cierta gracia. Lo podremos disfrutar durante unas quince horas, si sólo seguimos la ‘historia principal’. Sumándole los extras, alargaremos la vida del título unas veinte horas.

Everybody's Golf

Conclusión

Everybody’s Golf es un juego sencillo, tanto como cabría pensar. Tiene una duración considerable y una jugabilidad profunda que iremos aprendiendo a medida que demos los primeros pasos. Sin embargo, no presenta ningún desafío ni entenderlo, ni completarlo.

No hay ningún contra que se le pueda sacar, salvo pecar de ser demasiado genérico en su aspecto gráfico, un estilo que ha resultado ser agradable en anteriores entregas, pero que, llegados a este punto, ni nos seduce ni nos sorprende de ningún modo. Pasa por ser discreto, realmente.

Donde sí nos sorprende es en cuanto a sus mecánicas y al gameplay en si mismo, a los partidos duraderos que, pese a no ofrecer reto alguno (como hemos dicho, no busca ser difícil), sí brinda cierta espectacularidad. Jugar con el viento, con el tipo de lanzamiento, con el tipo de golpe que demos, con la posición… es interesante, más aún cuando entendemos cómo funciona toda esta coreografía golfista.

Es una buena y agradable experiencia, tanto si seguís el golf de cerca como si jamás habéis escuchado hablar de un bunker, un hook, o de hacer un bogey. Si sentís curiosidad y buscáis un título ameno, sin pretensión, Everybody’s Golf merece la pena. No os planteará un desafío serio, pero os enseñará lo que significa ser parte del mundo del Golf, por desgracia, uno de los deportes menos explotados en los videojuegos.

Everybody's Golf

Como no podía ser de otra manera, Everybody’s Golf es un exclusivo de Playstation 4.