La posibilidad de que Square Enix realizase un remake de Final Fantasy VII fue durante muchos años uno de esos deseos que parecía imposible que llegase a materializarse. La comunidad de aficionados a los JRGP llevaba años pidiendo a gritos el regreso de esta querida entrega de la saga creada por Hironobu Sakaguchi poniendo a Square Enix en una situación un tanto delicada en todo este proceso.

Por un lado, estaba claro que el regreso de Final Fantasy VII se traduciría en un importante volumen de ventas al capitalizar la nostalgia de toda una generación que se introdujo en este subgénero gracias a este capítulo de la franquicia. Pero al mismo tiempo, Square Enix se jugaba su credibilidad en caso de no poder entregar a los jugadores un producto a la altura de las expectativas.

En todo este proceso, finalmente se “tomó el toro por los cuernos” y finalmente el proyecto de regresar a Midgar cristalizó dando comienzo a su desarrollo. Un viaje que tuvo su punto álgido cuando finalmente Final Fantasy VII Remake fue presentado en sociedad durante el E3 de 2015. Un momento en el que finalmente se produjo la esperada catarsis entre los seguidores de las aventuras de Cloud y compañía sabedores de que sus deseos se habían hecho realidad.

Más allá de este momento “mágico” que supuso el anuncio del juego mediante el tráiler, lo cierto es que el proceso posterior no estuvo exento de ciertas polémicas. A lo largo de los cinco años que siguieron al lanzamiento oficial de este remake, Square Enix fue revelando datos que generaron suspicacia entre los seguidores como el de que la historia estaría fragmentada en varias entregas.

En cualquier caso, el proyecto siguió su curso y finalmente Final Fantasy VII Remake vio la luz en 2020 en PS4. Una entrega que se suponía que iba a ser exclusiva en consolas pese a que en un primer momento también se anuncia su lanzamiento en PC, aunque dicho anuncio se achacó a un “error” que finalmente no fue tal y cuyo objetivo era el de potenciar la sensación de exclusividad del remake en PlayStation.

Llegados a este punto, las caretas cayeron finalmente y Final Fantasy VII Remake ha llegado a PS5 y PC. En esta última plataforma, este remake debería haber explotado todo su potencial técnico, aunque finalmente no ha sido así tal y como detallaremos más adelante. En cualquier caso, los jugadores de compatibles y de PS5 hemos visto compensada esta espera de un año con una edición completa llamada Integrade que incluye un DLC en el que se nos presenta a Yuffie y descubrimos un arco argumental completamente nuevo.

Para conocer los detalles generales de Final Fantasy VII Remake os invitamos a consultar el análisis que realizamos en su momento. A lo largo de este artículo, nos centraremos en los aspectos característicos y otras mejoras que ofrece Integrade respecto al juego originalmente publicado en PS4. En el vídeo que compartimos a continuación podréis ver un paqueño gameplay en el que podreis apreciar como se ve en movimiento este título.

Final Fantasy VII Remake Integrade ofrece una mejora visual importante respecto a lo que pudimos ver en 2020. La conversión a nuevas plataformas más potentes ha aportado una mayor fuerza visual a este JPRG que en ocasiones nos regala estampas que quitan el hipo. En general, el rendimiento es muy fluido y las mejoras en iluminación y otros efectos visuales contribuyen a crear una experiencia de juego realmente inmersiva.

Sin embargo, Final Fantasy VII Remake Integrade ofrece una realidad dual en este sentido, ya que por momentos es realmente impresionante y en otros la calidad de imagen se resiente dando la sensación de falta de nitidez. Como señalamos, esto no ocurre siempre, pero sí se nota especialmente cuando estamos en algunas de las barriadas de Midgar donde la imagen parece que se difumina, creando esa sensación de suciedad y poca nitidez que hemos mencionado.

En el caso de la versión de PC esto es todavía más sangrante ya que precisamente esta plataforma ofrece una gran potencia a la hora de poder subsanar estos problemas. Sin embargo, da la sensación de que Square Enix ha ido a lo fácil y se ha limitado a realizar un port de Final Fantasy VII Remake Integrade sin demasiadas ambiciones. Una cuestión que queda patente cuando descubrimos que no es posible configurar las cuestiones gráficas de este título.

La sensación que deja esto en el jugador es la de oportunidad perdida, especialmente si tenemos en cuenta el buen trabajo que se ha realizado a la hora de trasladar otros juegos “exclusivos” de PlayStation a PC, como en el caso de God of War donde la conversión ha sido bastante ejemplar. A pesar de todo, Integrade en PC no se ve mal y se disfruta plenamente, pero tal como hemos señalado, Square Enix ha pecado de falta de ambición a la hora de trasladar este título a compatibles.

Más allá de las mejoras técnicas y visuales que ofrece Final Fantasy VII Remake Integrade, la otra gran novedad que podemos destacar en este apartado es la incorporación del modo foto. Un pequeño añadido que permitirá tomar instantáneas del juego y poder recrearnos con algunas de las estampas más bellas que ofrece este título.

La principal novedad que aporta Final Fantasy VII Remake Integrade más allá de la actualización gráfica es un nuevo DLC en el que se nos presenta a otro de los personajes del juego original: la joven ninja Yuffie. Este capítulo llamado INTERmission nos ofrece un arco argumental paralelo a la historia principal protagonizada por Yuffie y que nos sirve para presentarnos a este personaje de cara a la próxima entrega de este remake.

La estructura de este DLC es muy parecida a la de Final Fantasy VII Remake. A nuestra disposición tenemos una historia lineal dividida en capítulos en las que recorreremos algunos de los lugares que vimos en el juego original, así como otros creados para esta ocasión. Como no podía ser de otra forma, a lo largo de esta aventura podremos realizar otros pequeños encargos para obtener recompensas, así como participar en el nuevo minijuego de Fuerte Cóndor.

Este minijuego es un tributo a aquel que estaba presente en el Final Fantasy VII original en el que tendremos que desplegar unidades sobre un tablero para destruir la torre del rival. En INTERmission tendremos varios niveles de dificultad en este minijuego y puede ser uno de esos añadidos con los que podemos estar horas enganchados si nos dejamos atrapar por su jugabilidad sencilla pero directa.

En lo que se refiere a la duración de este DLC, completar la aventura de Yuffie nos llevará alrededor de 5 horas, aunque el número podría ser mayor en caso de que queráis completar todas las pequeñas actividades incluidas en este capítulo u obtener todos los objetos y materias. Además, una vez finalizado podréis desbloquear el modo difícil en el que podréis encontrar más desafíos y secretos.

En lo que se refiere a la jugabilidad de Yuffie, nuestra querida ninja es un personaje altamente versátil capaz de generar grandes cantidades de daño físico y mágico. Unas capacidades que tendremos que explotar al máximo si queremos triunfar en este DLC. Algo que por otro lado resulta sensato dado que durante INTERmission únicamente contamos con ella como personaje principal, ya que su acompañante tiene un papel más pasivo y al cual no podremos controlar completamente salvo por el uso de sus habilidades especiales.

En definitiva, nos encontramos ante un capítulo interesante y lleno de sorpresas que sin duda no nos dejará indiferentes. Os invitamos a explorar con calma esta pequeña expansión que ofrece Final Fantasy VII Remake Integrade porque tiene más contenido del que puede parecer en un primer momento. Eso, y los interrogantes que presenta respecto a lo que está por llegar en la próxima entrega de este remake.

Conclusión

Final Fantasy VII Remake Integrade es sin duda la mejor opción para disfrutar del regreso de las aventuras de Cloud. Los anexos de esta versión no son revolucionarios, pero sí los suficientes para dar un valor añadido a la misma. Como hemos mencionado, las mejoras técnicas respecto al remake original son sustanciales, pero ciertamente se han quedado un poco en tierra de nadie, al menos en lo que respecta a lo que hemos podido jugar en PC.

La falta de opciones para configurar el juego empaña un poco el resultado final de este remake en compatibles, aunque la fuerza del juego y su carisma hacen que sea más fácil obviar esta cuestión.

Aunque el capítulo de Yuffie se hace algo corto, lo cierto es que INTERmission añade una capa más a Final Fantasy VII Remake y se convierte en un esperado puente de cara a la próxima entrega. El puñado de horas que dura este DLC se disfruta plenamente y está lleno de momentos de acción que están a la misma altura de los que pudimos ver en 2020. Ahora solo queda esperar a que Square Enix desvele cuándo llegará la siguiente parte y que las respuestas a todas las preguntas que plantea este título sean respondidas de forma satisfactoria para los fans.

Final Fantasy VII Remake Integrade ya disponible para PC y PS5.