Los RPG son uno de los géneros que mayor popularidad han alcanzado a lo largo de los últimos años. Y a diferencia de lo que ocurre en otras temáticas, existe una gran variedad de propuestas por parte de las distintas compañías y estudios a la hora de realizar sus creaciones. En este sentido, desde Spiders han sabido crear un tipo de RPG bastante característico fácilmente reconocible del que GreedFall es el último de ellos que ha llegado a los jugadores.

En este sentido, GreedFall supone un hito en la historia de este estudio ya que es su título más ambicioso hasta la fecha y el que presenta mejores valores de producción. Todo ello sin perder su esencia ni señas de identidad por el camino, algo que suele ser un elemento positivo. Eso sí, no significa que no existan algunos puntos negros que deberían ser reconsiderados tal y como señalaremos a lo largo de este análisis de GreedFall.

Apartado técnico

A pesar de que estamos ante un título relativamente humilde, lo cierto es que GreedFall es uno de esos videojuegos que luce increíblemente bien. Los escenarios son ricos y detallados pese a que no estamos ante un juego que se sitúe en la vanguardia técnica. Quizá sea incluso más meritorio por parte de Spiders el haber alcanzado estas metas con un RPG de corte «realista» que se aleja bastante de la estética fantástica o de ciencia ficción que predomina en el género.

La apariencia a medio camino entre la apariencia medieval y la renacentista resulta atractiva y permite crear entornos que nos resultan fácilmente reconocibles sin que se pierdan los elementos de fantasía. En este sentido, Spiders ha optado por un formato que está en consecuencia con las tendencias del género de ofrecer una experiencia de juego más realista con problemas y amenazas más «mundanas». En cualquier caso, todo lo aquí mencionado se plasma en un entorno gráfico muy resultón y que supone un avance considerable si lo comparamos con su anterior The Technomancer, su anterior videojuego.

Quizá el aspecto que más flojea en este apartado son los modelos de los personajes humanos, que si bien no están mal sí parece que están un nivel por debajo del resto. Esto se ve reflejado en aspectos como las expresiones faciales que resultan bastante limitadas o simples en la gran mayoría de los casos y que se hace especialmente patente durante las secuencias de diálogo. Otro aspecto negativo es que la variedad de enemigos no es muy elevada y que en muchas ocasiones se limita a presentar variaciones de color para representar otros rivales.

Pero lo cierto es que esto es una consideración realizada desde un punto de vista bastante exigente, ya que como hemos señalado, el nivel presentado con este título es completamente digno de mención para un estudio medio como Spiders.

En lo que se refiere al rendimiento, en general podemos afirmar que es bueno. A lo largo de nuestras sesiones de juego no hemos experimentado problemas relacionados con el rendimiento de GreedFall, aunque los equipos más modestos podrían tener dificultades para mover este título. En cualquier caso, no hemos detectado problemas dignos de mención que hayan enturbiado nuestras sesiones ni tampoco bugs u otros errores similares.

Jugabilidad

GreedFall es un RPG bastante tradicional que se vertebra gracias a la subida de niveles que nos permiten acceder a habilidades y otras mejoras para hacer frente a las amenazas de este singular mundo. Uno de los aspectos positivos de este título es que nos permite afrontar parte de estos desafíos de formas alternativas, ya sea mediante el sigilo o la diplomacia. Algo que desde Spiders ya venían haciendo y que en este título han mantenido.

En general, GreedFall establece un buen equilibrio entre las distintas formas que tenemos de crear a nuestro avatar. Desde la personalización inicial con una herramienta bastante decente de creación de personajes a la hora de gestionar los puntos de habilidad que obtenemos a lo largo de nuestras sesiones de juego. ¿Queremos ser magos? Podemos serlo. ¿Guerreros? Por supuesto, pero también podemos movernos en un espacio intermedio en el que nos encontremos cómodos a la hora de orientar al personaje.

En cualquier caso, siempre podemos complementar a nuestro avatar gracias a los compañeros con los que compartiremos aventuras en GreedFall. Y esto es especialmente importante ya que en este título los enfrentamientos pueden resultar de una gran brutalidad, y sobrevivir requerirá de un buen desempeño en el combate. Para empezar, los rivales golpean con fuerza por lo que esquivar y evitar sus ataques se convierte en un elemento fundamental, incluso en niveles bajos de dificultad.

Por otro lado, las amenazas a las que hacemos frente poseen un atributo de armadura que previene parte del daño. Hay habilidades y armas que penetran y destruyen estas protecciones, por los que tendremos que usarlas de forma correcta para que nuestros ataques sean eficaces. Por norma general, las armas de fuego son muy efectivas para alcanzar esta meta, mientras que las espadas ligeras como los floretes apenas tendrán un impacto real sobre las mismas.

Todas estas consideraciones nos permitirán triunfar en el combate a lo que tendremos que añadir el uso de objetos y trampas con los que obtendremos ventajas tácticas sobre los enemigos. GreedFall posee un sistema de lucha interesante y dinámico, aunque sí es cierto que carece de una profundidad real. La mayoría de los enfrentamientos se reducen a penetrar las defensas del enemigo, bloquear y poco más, aunque como es señalado resulta bastante divertido.

Y aunque la lucha es importante, otro de los pilares fundamentales de GreedFall es la exploración. A pesar de que los escenarios no son demasiado grandes, muchos de ellos cuentan con pequeños secretos y lugares ocultos que podremos descubrir durante nuestras aventuras. Para acceder a algunos de ellos tendremos que tener una habilidad determinada, lo que aporta variedad y utilidad a las habilidades que obtenemos al subir de nivel.

Lo mismo ocurre con determinadas habilidades sociales como el «Carisma» que nos permitirá sortear ciertos desafíos conversacionales permitiéndonos esquivar enfrentamientos o ahorrarnos algo de tiempo en las búsquedas. En general, todos estos atributos adicionales resultan útiles en GreedFall y añaden ese toque de RPG que otros títulos del género se están dejando por el camino.

En lo que se refiere a la estructura de GreedFall, nos encontramos con un mundo similar al del que pudimos ver en The Technomancer que se encuentra a medio camino entre el mundo abierto y el formato lineal tradicional. Los escenarios son variados y su tamaño es considerable, aunque no llega a ser abrumador. A medida que descubramos nuevos territorios, podremos viajar rápido y tener acceso a determinados lugares de forma instantánea para agilizar estos trámites, aunque sin restar la sensación de inmersión.

El aspecto más negativo que presenta GreedFall es la estructura de las misiones. Esta es la gran asignatura pendiente de Spiders ya que el estudio parece incapaz de crear una estructura de gestas dinámica que no obligue al jugador a perder tiempo. Y es que hay muchas misiones en las que se nos fuerza a ir de un lado a otro para escuchar una conversación para tener que repetir este proceso varias veces. Un formato muy poco dinámico que nos hace sentir de forma irremediable en recaderos.

Obviando esta cuestión, la trama de las misiones de GreedFall es interesante, incluso en lo que se refiere a las tramas secundarias. Nuestros compañeros también nos ofrecerán la posibilidad de acompañarlos en sus propias gestas e incluso podremos llegar a intimar con ellos estableciendo relaciones amorosas. Pequeños detalles que se agradecen y que ponen de manifiesto las posibilidades que ofrece este RPG. En este sentido, acabar con esta obra de Spiders nos llevará más de 40 horas, especialmente si queremos desentrañar todos sus secretos.

Apartado sonoro

Nos encontramos ante un título cuya banda sonora nos acompaña de forma continua y discreta a lo largo de toda nuestra aventura. GreedFall cuenta con temas musicales discretos y ambientales que hacen que la experiencia de juego sea más grata y en ningún caso interfiere con la acción dentro del juego. La música es discreta y cuenta con toques épicos que aderezan a la perfección el mundo creado por Spiders. Los efectos sonoros están a un buen nivel y las voces originales son correctas.

Gameplay

A continuación os dejamos con un pequeño vídeo en el que pueden apreciarse algunos de los elementos mencionados a lo largo del presente análisis de GreedFall como el combate, la exploración o la estructura de las misiones.

Conclusión

GreedFall es la muestra de que es posible para los estudios modestos mejorar poco a poco dentro del mundillo. En este sentido, nos encontramos ante un RPG interesante que ofrece un mundo de grandes proporciones para explorar al tiempo que nos adentramos en una trama que se aleja de los estándares del género. La ambientación es bastante única y el concepto de la colonización como eje de la trama también resulta atractiva y poco explorada.

Lo cierto es que casi todos los aspectos de GreedFall resultan interesantes y como RPG lo cierto es que es bastante competente y capaz de mirar de tu a tu a otros grandes del género. Quizá el aspecto que menos nos ha gustado ha sido el de la forma en la que se estructuran las misiones. Spiders debería revaluar la forma en la que gestiona el principal motor de un juego como este en el que las gestas es uno de los mayores atractivos del jugador y no hacerle perder tiempo en viajes innecesarios.

Pero como señalábamos, quizá esta sea la obra más ambiciosa de Spiders y podemos afirmar que su maestría en este genero es cada vez mayor. Y es que aunque pueda parecer descabellado, de seguir esta tendencia, este estudio francés podría convertirse en todo un referente como CD Projekt o Larian si su buen hacer continua como con el mostrado en GreedFall.

GreedFall ya disponible para PC, PS4 y Xbox One.