Poco a poco la saga Metro se ha consolidado como uno de los referentes en el mundo de los shooters. Si su primera parte causó buenas impresiones y Last Light limó las artistas de esa primera entrega, ahora Metro Exodus da un nuevo salto en calidad y ambición. En esta ocasión, la propia historia del juego es la que ha condicionado la jugabilidad ya que sin entrar en muchos detalles, los combates claustrofóbicos del metro echan a un lado para dejar sitio a la exploración en entornos abiertos. Eso sí, eso no significa que estemos ante un sandbox, pero sí que Exodus supone un cambio de escenario completo respecto a sus anteriores entregas.

Pero a pesar de ese cambio, la estética decadente de la Rusia devastada por la guerra nuclear se mantiene. La inspiración en la obra de Dmitry Glukhovsky sigue presente y casi podemos asegurar que se trata de una de las sagas de videojuegos que mejor adaptan una obra literaria. Una vez más nos ponemos en la piel de Artyom en su peculiar misión y búsqueda de un futuro mejor para los habitantes del metro de Moscú, y de esta forma, recuperar la vida en la superficie que la guerra les arrebató. Una trama bien llevada que se conjuga a la perfección con la jugabilidad, lo que sin duda es uno de los sellos más característicos de esta saga.

Todos estos elementos vertebran de forma notable Metro Exodus, algo a lo que sus creadores 4A Games nos tienen acostumbrados. A continuación procedemos a analizar con más profundidad este título con el que se pone un gran broche final a esta trilogía, por ahora,.

Apartado técnico

Visualmente estamos ante el título más ambicioso de la saga y quizá uno de los más potentes del mercado. Todo esto se traduce en un apartado gráfico sobrecogedor que está lleno de detalles y que sorprende al jugador desde el primer momento. Los efectos luminosos ofrecen un gran realismo así como el resto de elementos que componen Metro Exodus.

Y como señalamos, esto ocurre desde los primeros instantes del juego. Si el metro de Moscú resulta sorprendente por su crudeza, suciedad y realismo, los exteriores no se quedan cortos. Ver las ciudades y entornos devastados que ofrece Metro Exodus es una experiencia visual como pocas y que muy pocos otros títulos del mercado se han atrevido a ofrecer.

Evidentemente todo este despliegue técnico tiene un coste, por lo que estamos ante un juego con unos requisitos bastante elevados que no todos los PC pueden conseguir. Eso sí, la optimización no es del todo mala y las configuraciones modestas lucen bien, aunque aquellas más avanzadas son las que manifiestan en todo su esplendor el potencial de Metro Exodus.

Pero como suele ocurrir en este tipo de juegos, la mejor manera de disfrutar de ellos es encontrar el equilibrio entre esa potencia gráfica y los frames estables que permitan disfrutar de la jugabilidad. En este sentido, Metro Exodus se porta bastante bien y no es complicado llegar a cotas máximas de eficiencia sin comprometer demasiado el apartado visual.

A lo largo de nuestras sesiones de juego no hemos experimentado problemas o errores que nos hayan impedido disfrutar de este título. Quizá una salida al escritorio que no se ha reproducido en más ocasiones o algún problema puntual que no ido a más. En cualquier caso, son sucesos aislados que no se han reproducido y somos conscientes que desde 4A Games están trabajando para solucionar cualquier error que todavía persista en Metro Exodus.

Jugabilidad

Metro Exodus se mantiene en la línea de los shooters de corte clásico y sigue el legado iniciado por los anteriores juegos de la saga. Esto se traduce en un enfoque bastante directo en el que la acción es la absoluta protagonista, aunque sigue habiendo espacio para el sigilo y las aproximaciones no letales hacia nuestros enemigos. Todo ello sin olvidarnos de la trama, que nunca deja de acompañarnos a lo largo del juego.

Quizá la innovación más destacada, por decirlo de algún modo, es la introducción de espacios abiertos. Hasta ahora, Metro había sido un ejemplo de tiroteos y enfrentamientos en espacios cerrados en los que la cobertura era esencial. Ahora sigue siendo así, pero Metro Exodus introduce los espacios abiertos lo que permite una mayor variedad de enfrentamientos e introduce desafíos adicionales.

En este sentido hay que señalar que Metro Exodus no es un juego de mundo abierto propiamente dicho, ya que su estructura sigue teniendo una estructura muy lineal en consonancia con las anteriores entregas de la saga. Sin embargo, esta apertura permite nuevas licencias como la introducción de objetivos adicionales o la exploración del entorno en busca de munición o secretos de este singular mundo devastado por la guerra nuclear.

Tampoco han desaparecido otros elementos característicos como el mechero o la linterna que nos permitirán iluminar las secciones más oscuras del juego. Nuestra fiel máscara también se mantiene y seguiremos teniendo que hacer uso de los filtros para evitar caer envenenados por el aire tóxico o la radiación. En general, la esencia es la misma pero más desarrollada.

 

Otra de las novedades que podemos encontrar es la posibilidad de fabricar y mejorar nuestro equipo. A medida que exploremos los distintos entornos de Metro Exodus podremos utilizar componentes químicos y mecánicos que nos permitirán fabricar botiquines, munición o reparar nuestras armas. Todo ello absolutamente necesario, especialmente si jugamos en los niveles de dificultad más elevados de Metro Exodus.

Y es que Metro Exodus es un título exigente con el jugador incluso en las dificultades más asequibles. La falta de indicadores de salud, la necesidad de cambiar los filtros de aire y otros elementos similares hacen que tengamos que estar atentos constantemente si queremos sobrevivir. Además, la capacidad para soportar el daño de Artyom no es la de un superhéroe, por lo que un combate mal planificado puede resultar fatal.

Sobre esta cuestión hay que añadir otro factor a tener en cuenta: el estado de conservación de nuestras armas. A medida que las usemos o debido a los rigores del entorno, estas se irán deteriorando hasta el punto de llegar a resultar inútiles. Así que será necesario prestar atención para no empezar un enfrentamiento en Metro Exodus con las armas en mal estado o nuestra aventura será muy corta.

Sobre el denominado gunplay hay que señalar que es bastante realista y que todos los elementos anteriormente mencionados hacen que la experiencia de juego en Metro Exodus sea muy gratificante. En general no es un título demasiado exigente y está lejos de ser un simulador, pero los tiroteos ofrecen muy buenas sensaciones.

En lo que se refiere a la trama, Metro Exodus está a la altura de las expectativas y las horas que dura la campaña se pasan volando. No estamos ante un título especialmente largo, especialmente si nos centramos únicamente en completar la campaña, pero si le dedicamos tiempo a la exploración podemos rascar unas cuantas horas más de pura experiencia “Metro”.

Para cerrar este apartado nos gustaría señalar uno de los elementos que más nos ha gustado del juego: los mutantes. Estos enemigos siguen siendo un auténtico dolor de cabeza y sus manadas son capaces de ponernos en apuros si no optamos por la aproximación adecuada. Esquivarlas o preparar el terreno para combatirlos es sin duda una de las mejores experiencias que ofrece Metro Exodus.

Apartado sonoro

A la genial ambientación que ofrece Metro Exodus hay que sumarle un apartado musical a la altura de las expectativas que contribuye a que la experiencia de juego sea más inmersiva y completa. El acompañamiento musical es sutil pero adecuado, con toques que evocan a la música de los coros soviéticos. Otro aspecto muy bien logrado es el de los efectos sonoros, que redondean aún más este apartado.

Quizá lo que no nos ha gustado tanto sea la labor de doblaje. Y es que las voces originales están a un nivel casi imposible de superar que hace palidecer a la labor realizada por los actores españoles. A eso hay que añadir la desincronización labial, lo que crea situaciones un tanto extrañas y restan ese toque de realismo que hace brillar con fuerza a Metro Exodus.

Conclusión

Pocas pegas se le pueden encontrar a Metro Exodus ya que la labor realizada por A4 Games ha sido soberbia. Quizá algunos problemas de rendimiento que todavía persistan son algunos de los elementos que puedan empañar a este título, pero pocos más hemos sido capaces de encontrar. Jugablemente es un título más complejo y ambicioso que sus anteriores entregas y para ello no ha perdido su esencia por el camino. En definitiva, Metro Exodus es más y mejor como se suele decir sobre una fórmula que cada vez está más perfeccionada. Sin duda, uno de los shooter con mayúsculas de la actual generación.

Metro Exodus ya disponible para PC, PS4 y Xbox One.