La adolescencia, a día de hoy, debe de ser dura: vas al instituto, haces como que atiendes, pero realmente estás posteando en “Twatter” lo aburrida que es la clase. Te echas colegas para salir de farra los findes, para posteriormente compartir vuestras intrépidas andanzas en el “Fakebook”. O a lo mejor, en vez de empezar una FP, decides perseguir la fama, y el dinero, enseñando tus virtudes en “Yatuves”.

Actualmente, la chavalada vive dentro del mundo que genera su teléfono móvil. Ese dispositivo capaz de hacer prácticamente todo: puede conseguirnos un pizza para cenar en una noche lluviosa sin que nos caiga una gota encima; como también nos permite encontrar la pareja de nuestros sueños tras un concienzudo proceso de selección, basado en lo rápido que puedes deslizar el dedo por la pantalla. Pero, ¿que pasaría si en vez de usar esa maravillosa pieza en la evolución de la humanidad para perder el tiempo mirando el “Instagrat”, lo usases para ir a otra dimensión y arreglar el mundo a base de darte tortas con demonios?

Esta es la premisa de la nueva entrega del simulador de vida adolescente por el día, supergrupo de noche, que convirtió un spin off pensado como la versión demoniaca de “Sensación de Vivir” en lo que puede ser uno de los JRPGs más importantes de la actualidad, porque Persona 5 Royal es así de bueno.

The Young Ones

También es más adulto. Porque nuestra aventura, pese a comenzar como un episodio de Lupin III, asumiendo el papel de un intrépido landronzuelo, pronto tornará en algo mucho más oscuro. Con una trama que implicará al gobierno, la policía y, como no, seres del ultramundo a los que enfrentarnos, y no, no me refiero a los demonios. Los peores seres que no encontraremos en nuestra larga, muuuuy larga, aventura serán los adultos. Esto puede sonar a tópico, pero es que en este caso está más que justificado.

Los temas que trata este Persona, ya no sólo son “el poder de la juventud” y “el vamos a salvar el mundo del mal”. En esta ocasión, tendremos que luchar contra abusos dentro del instituto, explotación laboral, problemas mentales, chantaje o apropiación de ideas por parte de esas personas que se supone que deben de protegernos, vamos que si, en vez de un instituto lo hubiesen localizado en la universidad, no estaría fuera de sitio.

Sin embargo, no todo va a ser como un día nublado, y para eso está la amistad: una de las partes más importantes del juego, porque, como se dice, quien tiene un amigo, tiene un tesoro, pero aquí tendrás más que eso, mucho más. Y es que lo que diferencia a esta de otras sagas de JRPGs, es las relaciones con las personas que te rodean, harán que crezcas dentro del juego, vamos, como en la vida real. Al comenzar, serás el tipo nuevo del instituto, con lo que ello conlleva, básicamente estar solo. Pero al poco tiempo, ya empezaremos a conocer gente en nuestra clase. Por un lado, tendremos a Ryuji, tu colega que siempre irá a tope con todo; aunque sea un poco ceporro en más de una ocasión, siempre intentará animarte y sacarte alguna sonrisa mientras coméis ramen. Al poco rato, a él se unirá Ann, modelo a tiempo parcial, con el superpoder de poder hablar inglés – sí, esto en Japón podría serlo – ya que es mitad japonesa y mitad americana, lo cual no siempre será una ventaja. Y más tarde se unirán Yusuke con su peculiar modo de ver las cosas, como buen artista; Makoto y su seriedad propia de la mejor estudiante del insti; Futaba, la otaku total o Haru, un poco pija ella, pero maja que es lo que importa. Junto a esta tropa, también tendremos nuestra mascota, o no, porque Morgana, pese a ser un gato, siempre nos recordará que NO lo es, lo cual no verás tan raro, si te paras a pensar que estás hablando con él. 

¿Y esto que efectos tiene en el juego?, te estás preguntando. Pues resulta que es la base de todo. Durante el día, seremos un mero estudiante de instituto y, como tal, nuestra vida es: levantarnos por la mañana, ir a clase, aguantar a profes peñazo y responder sus preguntas para subir puntos de carisma, lo más normal vamos. Pero, al acabar las clases, es cuando empezará nuestra ardua vida social.

En este momento, es cuando tus acciones tendrán las consecuencias más directas. Pongamos que quieres ser más amigo de Ryuji para subir su social link, lo que viene a ser el nivel de amistad con el personaje, y que te permitirá subir el nivel de la misma, para así conseguir nuevas habilidades y demonios – más sobre estos luego -. Primero tendrás que saber cuándo poder quedar con él, porque no siempre estará disponible para salir de farra, ya que también tiene una vida. Y segundo, también tendrás que averiguar qué es lo que le gusta, en su caso ya lo sabes: con un buen tazón de fideos y sesión en el gimnasio, Ryuji está feliz.

Por otra parte, tu círculo de amistades no sólo se verá reducido a tus colegas del insti. Como eres una persona muy sociable – no como servidor -, también entablarás amistad con personajes tan diversos como: la doctora punk rock de tu barrio, para la cual harás de conejillo de indias; un vendedor de replicas de armas con un oscuro pasado, o incluso una de tus profesoras, que tiene otro trabajo nocturno la mar de curioso. Estos personajes, como tus compañeros, también están representados por una carta de la gran arcana del tarot que representa a su personalidad en cierta manera y, como ellos también, conforme vayas mejorando tu nivel de amistad, irás desbloqueando diferentes ayudas.

¿Pensabas que sólo ibas a gandulear y estar por ahí todo el día sin dar un palo al agua? Pues te voy a aguar la fiesta, porque nuestro héroe no es rico, y Sojiro, tu guardián – sí, me he saltado esta parte de la historia a propósito para que tu la descubras -, al principio poco te va a ayudar, así que te va a tocar buscar un trabajo para después del instituto, y así sacar un dinerillo extra para tus gastos. Dentro de tus opciones, podrás elegir algunas con más glamour, por ejemplo: poder convertirte en barman y poner copas en un bar de Shinjuku mientras escuchas a sus visitantes, u otras más clásicas: currar en la hamburguesería de turno. Esto te ayudará a tener los yenes para poder hacer cosas de adolescente: ¿eres un cinéfilo?, pues ve al cine a ver una peli de terror para subir tus puntos de valor, ¿o a lo mejor un gamer ™? Pues nada, a visitar Akiba para comprarte una consola vetusta con sus juegos a los que, sí, podrás jugar.

Porque otra de las cosas que hacen que el juego te atrape es la representación de Tokio y sus alrededores. Siempre he dicho que si nunca habías ido a Japón, la mejor manera de visitarlo virtualmente es jugar a la saga de Kiryu, o sea, las mil entregas de Yakuza. Pero ahora, también puedes visitar una versión más colorida – y con menos violencia – de su capital. Sus barrios más importantes tienen el mismo ambiente que sus homólogos en la realidad, y están representados de una manera bastante fiel dentro del tamaño limitado de los mismos: Nakano, templo de frikis; Shinjuku, farra nocturna; Ginza, pijerío; Akasaka, llena de turistas. Es tan así, que, en tus primeras horas, posiblemente te pierdas en la estación de metro de Shibuya, lo cual es algo habitual en la vida real, y da gracias a que no les ha dado por poner la pesadilla que es la de Shinjuku con su mil millones de salidas.

Hablando de pesadillas. Creo que ya hemos hablado suficiente de la parte alegre y desenfadada del juego y ya va siendo hora de que nos pongamos serios.

Fuse’em High

El móvil, como ya he dicho antes, es más que un complemento a día de hoy. Es un objeto que nos permite adentrarnos en otros mundos virtuales y conectar con otras personas. Aquí no va a ser menos, pero lo harás de una manera bastante diferente y más interesante que darle un “like” a la foto del nuevo gato de tu prima. 

Vuestro móvil será la puerta de entrada al mundo del subconsciente de esos adultos que antes he mencionado: muchos de ellos respetables en su vida real, pero totalmente despreciables en su interior. Nuestra misión como nuestro súper alter egos, los Phanthom Thieves, será robarles su “corazón” y así hacer justicia al exponerlos a la sociedad tal y como son en el fondo.

Estos subconscientes están representados como mazmorras, un clásico ya dentro de la saga. La novedad es que, esta vez, Atlus ha hecho el mejor trabajo de sus historia con ellas. Cada una de las maldades de los subconscientes de los adultos se verán reflejadas en la temática de las mismas, no sólo a nivel estético, sino que también afectará a la parte jugable, haciendo así que el transcurso de las mismas sea diferente entre ellas. Una de mis favoritas, la estación espacial, representa el abuso laboral de los trabajadores de una empresa. En ella, estos son simples robots anónimos totalmente prescindibles, que forman parte de una cadena de montaje al servicio de su dueño como se puede ver en uno de sus puzzles: este nos indicará que las horas extras no se pagan y que tu break es de 30 segundos para comer. En occidente, esto nos puede parecer una locura, pero es una visión un poco exagerada, sí, pero bastante acertada de la cultura del trabajo corporativo en Japón, donde tu sólo eres un número más dentro de la compañía y vives única y exclusivamente para ella.

Obviamente, cada una de ellas tendrá como colofón a su engendro final, culmen de toda la temática del escenario, y los cuales están al mismo nivel de creatividad de las mismas. Para vencer a estas criaturas del averno, no te bastará sólo con atizarles con la magia o el arma más gorda que tengas. En su gran mayoría también tendrás que enfrentarte a otros handicaps – sólo te digo que en un caso, el dinero es lo primero, ahí te lo dejo – que te harán pensar cómo sacar el máximo partido de tu equipo y sus habilidades, antes de lograr vencerles y robarles su tesoro, para así forzar el cambio de su yo real.

No obstante, el mal está por todos lados en nuestra sociedad, y otras personas pueden necesitar de nuestra ayuda también para hacer frente a sus problemas, que conoceremos gracias a rumores. En este caso, no visitaremos sus subconscientes, sino que iremos a los Mementos: una red de los subconscientes de todo el mundo. Estos son una mazmorra gigante representada por el metro de Tokio y que exploraremos al volante de nuestra “frigoneta” especial – ya verás por qué es especial – . Nuestra misión, aquí será ir descendiendo por las diferentes capas hasta llegar a la versión malévola de la persona de turno y enfrentarnos a ella para provocar un cambio en su versión de la realidad. La gracia de los Mementos es que los niveles están generados de una forma aleatoria – si has jugado al 3, piensa en el Tartarus – , con lo que cada piso será diferente cada vez que lo visites. Como diferentes serán los enemigos a los que te enfrentes.

Siendo adolescentes armados con pistolas de juguete, que, milagrosamente funcionan de manera real en este mundo alternativo, no va a ser suficiente para abordar las batallas contra demonios que nos esperan. Pero no desesperes, para eso tendremos a nuestras personas: reflejos del subconsciente de cada miembro de los Phantom Thieves – basados en diferentes personajes de libros y relatos – , que cobrarán vida en forma de criaturas con las que ajusticiar a los entes que osen cruzarse en nuestro camino. Y es que darte de tortas es la otra actividad lúdica de la que disfrutarás dentro de las mazmorras.

La base de toda la saga siempre ha sido lo que han llamado “press turn”, esto es, simplemente una mecánica con la que siempre has de priorizar la debilidad del enemigo al que te enfrentes, haciendo así que ganes un turno extra. A él, ahora le han añadido la posibilidad de atacar a un enemigo que esté bajo un estado – por ejemplo, congelado por un ataque de hielo – con algo a lo que sea débil a cause de este – en ese caso, fuego – consiguiendo así un ataque técnicoque nos dará un turno extra más. Esto no es todo. Si causamos un crítico, ahora también podremos hacer un choca esos cinco y pasar el turno a quien pensemos que puede hacer más daño con sus habilidades, potenciando así sus ataques, el “baton pass”. Como también es novedad la aparición de demonios “bomba”, los cuales explotarán al morir, haciendo daño a todos los demás de su grupo si consigues matarlos a tiempo. Demonios, el otro pilar de la saga, y que en esta ocasión vuelven en su forma más clásica. 

Mientras que en las entregas anteriores nos enfrentamos a sombras, en este caso lo haremos a espíritus y deidades de diferentes religiones del mundo como es habitual en la saga principal. Como lo es también la parte de negociación,porque vas a necesitar reclutar a lo mejor de cada casa para poder llevar a cabo tus misión, y estos seres no se van a unir a ti, un enclenque humano, así por las buenas. Obviamente, tendrás que desempolvar tu don de gentes – y tener un nivel suficiente, o de lo contrario, sólo conseguirás que se rían de ti, o lo que es peor, se cabreen – para conseguir sacarles algo, ya sea dinero, ítems, o, lo más importante, que se unan a tu tropa. Pero, ten en cuenta que cada raza tiene sus personalidad y preferencias, las cuales tendrás que tener en cuenta a la hora de tus respuestas. El temible Baphomet, no va a querer lo mismo que un Kodama del bosque. Es bastante lógico, ¿no?

Por muy temibles que sean nuestras tropas, habrá veces que tengamos que hacer frente a algo aún más grande, fuerte y horrible, que pateará nuestro trasero vilmente, forzándonos así a buscar una nueva alternativa. Cuando esto ocurra, tendrás a tu disposición las fusiones entre demonios, para crear otros nuevos con mejores habilidades. Estas fusiones pueden ser de diferente número de demonios haciendo, así que el resultado final sea más poderoso. Y, ahora, hasta te permiten elegir las habilidades de los sacrificados que podrán heredar tus nuevas creaciones, abriendo así nuevas opciones de personalización, y hasta la posibilidad de crear auténticos seres inmortales capaces de churruscarle el trasero al mismísimo Belcebú. Pero ojo, hay veces que las fusiones pueden salir mal y tener que encontrarnos con algo muy diferente de lo que esperábamos.

Cambios reales

Pero a lo mejor todo esto ya lo sabías, ya sea porque tienes cientos de horas y entradas en tu “Demonic Compendium”, o bien porque habías jugado previamente a la versión “light” de Persona 5. Lo que te interesa de esta versión “Real” son los cambios que trae con ella y, para ser sinceros, hay muchos buenos y alguno, no tanto.

Dentro del primer grupo, podemos incluir todos los cambios que se han llevado a cabo para mejorar el ritmo del juego. Ahora tendrás más tiempo y libertad para desarrollar tus social links y estadísticas, con  nuevas actividades y lugares que visitar. Como Kichioji, la nueva zona con nuevos lugares en los que hacer diversas actividades. Por ejemplo, podrás ir jugar a los dardos con el resto de tu grupo a los billares, lo que te servirá para subir el nivel del “Baton Pass”.

Los palacios han sufrido modificaciones para hacerlos menos pesados en algunos casos, y sus jefes finales tienen nuevas fases. Dentro de éstos, tendremos que buscar unos nuevos objetos opcionales, las “Will Seeds”. Una vez encontradas las tres que hay en cada uno, conseguiremos un nuevo objeto especial con habilidades únicas para nuestro equipo. También tenemos a nuestra disposición un garfio, que nos servirá para movernos por ellos y acceder así a nuevas zonas.

No sólo los palacios han sufrido cambios, los Mementos también tendrán nuevas sorpresas – una de ellas muy importante que no voy a desvelarte – como la aparición de Jose. Un niño bastante raro que a bordo de su coche – bañera hará las veces de comerciante, previo trueque de las flores que podrás encontrar repartidas por sus diferentes niveles, dándote a elegir objetos, o cambios a nivel jugable en tus expediciones, como ganar más dinero o experiencia mientras estés dentro de los Mementos.

Hablando de palacios, ahora tendremos a nuestra disposición nuestra propia sala de relax, el “Thieves Den”. Un espacio que viene a ser como tu propia cueva del tesoro pirata. Dentro de ella, podrás moverte y disfrutar de las cosas que has desbloqueado a lo largo de la aventura principal. En él, podrás revisionar los vídeos, mover el buyarengue con los temazos de Shoji Meguro, y hasta decorarlo a tu gusto, previo intercambio de las monedas que conseguirás al hacer diferentes retos que te propondrá el juego. 

Otras novedades incluidas en el plano jugable son los ataques combinados entre miembros del equipo, los cuales son realmente graciosos a la vez que útiles: espérate a ver a Ann y Morgana en acción. Nuevas evoluciones para todas las personas y nuevas fusiones a disposición de Joker, algunas de las cuales se remontan a los orígenes de la saga.

Por último, lo que debería de ser la parte más importante de esta expansión: la ampliación de la historia principal mediante una serie de eventos que ocurren tras el final del original, y nuevos personajes a los que podrás ir conociendo a lo largo de la aventura. Digo debería, porque, en mi opinión, pienso que tanto los eventos, como algunos personajes, no terminan de encajar con lo que sucede al terminar la primera parte. 

Cogiendo como ejemplo lo que se hizo en “Persona 4 Golden” y la parte nueva incluida dentro del mismo, en aquella ocasión, Marie estaba perfectamente integrada dentro de la aventura principal, como la nueva mazmorra y los sucesos que llevaban a ella; en este caso no es así. Me explico: uno de los personajes nuevos sale muy poco durante la aventura original y, cuando sale, se nota demasiado que es nuevo y que está pensado para que sea tu opción de romance. En ningún, momento termina de verse integrado dentro del grupo principal, lo cual hace que no tengas mucho tiempo para crear un vínculo, como sí pasa con el resto. 

Por otra parte, la razón que da lugar al nuevo cuatrimestre, y los sucesos dentro de él, son….¿cómo decirlo?….. peculiares, y no llegan a igualar al clímax final con el que terminaba la edición “proletaria”. Es una pena, porque, después del subidón, tienes como 20 horas más que jugar a algo que no te aporta mucho y lo que tendría que haber sido una explosión galáctica final, se queda más en esos cuatro petardos que tiras cuando quieres celebrar el gol de tu equipo de turno.

Royal, mejor que el flan

Antes de la traca final, voy a hacer un inciso para hablar de un tema que he estado leyendo por las redes, y éste es la representación LGBTQ+ dentro del juego. Persona es un juego hecho en Japón, por japoneses y, pese a su éxito en occidente, para japoneses. La sociedad de este país, por mucho que veas Akira y demás películas del cyberpunk de los 80s, no ha avanzado a esa velocidad, como tampoco lo ha hecho a la misma que occidente. Es una sociedad en la que siguen usando códigos postales basados en las cuadras de hace más de 200 años, una en la que aún sigues teniendo que recargar con dinero físico tu tarjeta del metro, y un lugar en el que aún se siguen usando faxes para comunicar cosas entre empresas; resumiendo, es un país muy conservador y reacio a cambiar según qué cosas.

Esto me sirve para poner el ejemplo de cómo se ha tratado al colectivo LGBTQ+ durante muchos, muchos, muchos años. Cuando estaba totalmente marginado, y los tugurios de 10 metros cuadrados de Shinjuku eran los únicos lugares donde podían expresarse tal y como se sentían. Como tampoco tengo que remontarme cuatro décadas en el tiempo para ponerte ejemplos: la época en la que el Hard Gay era una broma andante basada en un estereotipo, fue hace sólo 15 años.

Pero entre tanta oscuridad, siempre hay un arco iris, y el año pasado, cuando volví, vi una cosa que, en occidente puede que parezca una tontería, pero allí representa un cambio bastante grande:

Eso es una foto de los baños del Mega Donki, lugar que conocerás si has jugado a la saga Yakuza – si no, es un una tienda que tiene de todo, estilo El Corte Inglés pero a lo japonés – pero la versión GIGANTE. Como puedes ver en ella, tienes baños para hombres, mujeres, y aquí está el cambio, “todos los géneros”, eso, allí, es un gran paso.

Con todo esto, no pretendo defender las cosas que Atlus ha incluido en sus juegos, como las bromas con Kenji en “Persona 4”, o cómo se trataba a Erica en “Catherine”. Con ello, lo que quiero decir es que, mientras una parte de la sociedad sigue pensando que por tu sexualidad puedes ser una broma, otra ya está empezando a cambiar, y ésta, cada vez será más grande. Ahí tienes ese ejemplo, o, si quieres uno dentro del mundo de los videojuegos, la saga Yakuza ya ha empezado a cambiar el contenido ofensivo para este colectivo dentro de sus juegos. 

Ten esto en cuenta antes de rasgarte las vestiduras en el foro de turno, y piensa que si, para luchar contra Godzilla en “Shin Gojira”, se pasan toda la película – la cual no sería mala idea que vieses para entender mejor lo que he dicho – perdidos en un mar de burocracia y formalidades, en este caso, y por mucho que aporrees el teclado desde tu casa, llevar a cabo un cambio social como éste, no va a ser cosa de dos tardes.

Ahora sí. Para terminar con el análisis más largo de mi carrera, ¿deberías de perder 150 horas de tu vida en un simulador de adolescente con poderes? Desde luego. Es como vivir dentro de tu propio shonen y sentirte parte de un Tokio virtual: ir con tu panda en busca de aventuras, echarte novia, conseguir tu primer trabajo, suspender exámenes, mientras que a su vez luchas en batallas épicas por salvar al mundo de la maldad de los adultos: es el sueño de cualquier adolescente – y no tan adolescentes – . Persona 5 Royal es eso y más: una de las mejoras aventuras que puedes jugar a día de hoy, de esas que te marcan y se quedan siempre contigo. Take My Heart, Phantom Thieves.