Un deporte que implica ir encima de una tabla con ruedas mientras haces cabriolas con ella, o por encima del mobiliario urbano, cuando las leyes de la física – y la opinión pública – están en tu contra, no debería ser una idea muy brillante, de hecho está basado en no pensar mucho. Gracias a una panda de kamikazes que decidieron ponerle ruedas a sus tablas, ahora es uno de los deportes extremos ™ más importantes del mundo, sino el que más. No nos engañemos, patinar es difícil, pero también mola. 

Mola porque puedes hacer lo que te de la gana: no hay reglas, sois tu y tu tabla surcando las calles a la búsqueda de nuevos lugares donde practicar tus trucos. También eres tu con tu panda, aprendiendo cómo hacer ese nollie tre flip a noseblunt que has visto en el vídeo de turno en el bordillo del parque del barrio. O simplemente eres tu rodando por el paseo de tu ciudad mientras vas escuchando tus bandas favoritas.

Esto es lo es que Skater XL, ni más ni menos que un simulador bastante cercano a lo que es patinar en la vida real.

Ollie

Como en ella, tu éxito, y diversión, va a depender de tu habilidad con los pies, ya que aquí no vas a tener un botón para hacer el truco directamente y quedar como dios con el mínimo esfuerzo. Prepárate para sudar tus líneas, hasta las más básicas. 

En esta ocasión, cada uno de tus apéndices está mapeado a los sticks del mando: el stick izquierdo es el pie izquierdo, el derecho, idem, los brazos R1 y L1. Para acelerar, dos de los botones frontales, uno por pie y, para girar, te recomiendo que te acostumbres lo antes posible a hacerlo con los gatillos en vez de con el stick derecho para evitar así errores a la hora de hacer los trucos.

La cosa parece simple, como en la realidad. Pero, como en ella, la parte complicada es empezar a hacer algo y, más aún, sin tener ni idea. Por desgracia, aquí no tenemos a colegas que nos digan cómo poner los pies para hacer un heel flip, y el tutorial que incluye el juego cubre los mínimos, con lo que si no tienes ni idea de patinar, tendrás que mirar tutoriales por internet para saber qué narices es y cómo se hace un laser flip y similares.

Si por el contrario, has golpeado tu lomo contra el cemento en reiteradas ocasiones mientras practicabas tus half cabs, esa experiencia la vas a poder aplicar aquí. Ejemplo simple de la manera de hacer un ollie: sólo tienes que pulsar para abajo el stick derecho y soltarlo, parecido a lo que harías en la realidad, y digo parecido, porque, para ser precisos, tendrías que mover el izquierdo hacia delante también. ¿Quieres hacerlo más grande para llegar a sitios más altos? Pues mueve hacia abajo los dos sticks. Ahora ya sabemos el movimiento básico, pero con sólo esto no nos va a llegar para salir en The Berrics: toca ponerse a practicar.

Kickflip

Es el momento de la verdad y la hora de poner esos conocimientos en práctica: ¿sabes cómo hacer un tre flip en el parque de al lado de tu casa? Aquí es igual: un shuvit más un kickflip, lo que traducido al mando – patinando en regular, porque esto también influye – sería igual a stick derecho para abajo, cuarto de círculo a la izquierda con ambos. ¿Un 5-0? : ollie y mover el stick derecho hacia abajo cuando estés encima del bordillo de turno. Como ves, todo tiene sentido una vez te acostumbras.

También tendrás que acostumbrarte a las físicas, éstas son la otra parte tan fundamental en el juego como lo son en la tierra. En mi opinión, podían tener un poco más de peso y velocidad, porque actualmente son un poco “flotantes”, a veces haces ollies que se pasan de alto, o los flips no dan las vueltas todo lo rápido que te gustaría para imitar a Chris Cobra Quadruple Cole. Porque aquí la tabla no está pegada a tus pies, y se comportará de manera diferente dependiendo de tus movimientos. 

Esto hace que todo sea mucho más real, ya que tus trucos podrán ser diferentes y, a su misma vez, más personales. En vez de un flip limpio, puedes hacer un rocket con la tabla mirando al cielo. ¿O a lo mejor prefieres coger la tabla con el pie de atrás en vez del de delante? Sólo tienes que pulsar el stick que toque. Si te apetece, puedes ser un fino estilista como la peña de Girl, o un cafre como los de Zero. Es el perfecto ejemplo de la libertad de la que hablaba al principio: tu patín, tus reglas.

La misma libertad que tendrás a la hora de elegir el lugar donde practicar tu “skate and destroy”. A tu disposición tendrás localizaciones clásicas tales como una escuela con sus mesas de picnic esperando a que te subas por encima de ellas, Los Angeles con el Staples Centre incluido junto a multitud de los spots que la han hecho famosa o el obvio skatepark de turno. El tema es que no son demasiados, como tampoco muy extensos ni “vivos”. Me explico: a nivel de posibilidades, tu imaginación pone el límite; pero da la impresión de que estés en el decorado de una peli apocalíptica donde la humanidad ha desaparecido, y no un sitio real. No sé, algún pajarillo volando por ahí, o personas paseando no hubiese estado mal.

Caer

Sin embargo, la libertad que tiene un precio, o eso dicen, y aquí está lo que posiblemente sea un problema para mucha gente a la hora de comprar el juego, porque éste viene más pelado que Mike Vallely. Sí, no hay absolutamente nada que “hacer” más allá del mini tutorial y unos retos que puedes acabar en 5 minutos. Esto también se aplica al editor de personajes, donde las opciones de customización son bastante limitadas, lo cual para un juego en el que puedes jugar de una manera tan personal, deja bastante que desear. 

Tampoco ayuda que el apartado técnico sea justito y que el motor de físicas haga cosas la mar de ridículas, como lanzarte volando con sólo tocar un bordillo o “derretirte” entre dos barandillas cuando fallas un grind. Lo cual es aún peor teniendo en cuenta que con cada caída vuelves al punto de comienzo. Que sí, puedes moverlo o reaparecer casi instantáneamente, pero a lo mejor quiero seguir por la zona donde me he dejado los dientes, ¿no?.

Como tampoco ayuda que, por alguna marciana razón, no puedas hacer algunos trucos normales, como late flips, ni otros más esotéricos como un primo, que salir puede salir porque yo lo hecho, pero el juego no lo reconoce. Por no hablar de que los controles a la hora de patinar en rampa no son muy fiables y la escasez de posibilidades para hacer grabs.

O, por otra parte, que una de las cosas más interesantes que puedes hacer, como son tus propios vídeos, tenga un editor que carece de un ojo de pez. ¿En serio? Esto es un básico en cualquier video de skate desde tiempos inmemoriales. Igual de malo es no poder editar tus repeticiones juntas y no crear tu propio vídeo Beagle style para enseñarlo al mundo en el internet. 

Todas estas cosas hacen que la impresión del juego sea más parecida a la de una versión de early access, que a la de uno finalizado.

Mejorar

Pero entre tanta nube siempre aparece un rayo de sol. En este caso es la comunidad del juego que, si tienes un PC, hace que la cosa cambie considerablemente. Si tienes acceso a uno, desde ya puedes disfrutar de nuevos niveles, muchos de ellos realmente buenos, múltiples opciones extras de personalización tanto para el personaje como para los vídeos, y dos de las cosas más interesantes en mi opinión: cambios en el motor de físicas para hacerlo más fiel a la realidad y la posibilidad de patinar más gente online.

Una de las razones por la que he tardado tanto en hacer el análisis ha sido para poder comprobar cómo iban a desarrollar el juego en los meses posteriores a su lanzamiento. Por suerte, Easy Day ya ha publicado un parche para arreglar algunos bugs y mejorar cosas como las cargas de los menús. También han prometido que irán incluyendo mejoras como los niveles creados por la comunidad, de hecho, el juego final ya incluye unos cuantos. Por ahora, parece que van cumpliendo poco a poco, ya que es un estudio pequeño, pero da la impresión de que quieren seguir mejorando el juego conforme pase el tiempo, lo cual siempre es bueno.

Patinar

¿Entonces qué hago?, estarás pensando. La cosa es muy sencilla. Si lo que quieres es seguir un objetivo, o necesitas a alguien que te dé misiones para entretenerte, éste no es tu juego desde luego. Es otro rollo, otro ritmo. Como se puede ver en su banda sonora, que me ha hecho volver a escuchar a Interpol casi dos décadas después. En ella no vas a encontrar metal, hip hop o punk a go go, sino que escucharás indie de la mano de Modest Mouse, Built To Spill o Band Of Horses, esto en sí ya es una clara declaración de intenciones. 

Repitiéndome. Patinar está basado en no tener reglas. Tu pones tus límites, tu creas tu estilo y tu lo haces cómo y cuándo quieres. Y, siendo fiel a eso, este juego es un triunfo. Parafraseando el letrero de Easy Day High School, go skate.

PD: Por si te queda alguna duda, aquí tienes mis habilidades, virtuales, en el patinete tras unos días de práctica: