Muchas eran las dudas que los aficionados tenían sobre The Outer Worlds, el nuevo RPG de Obsidian. Y sin duda, que este título fuese anunciado cuando Microsoft anunció la «adquisición» de este estudio no contribuyó a que los seguidores de los creadores de Pillars of Eternity se sintiesen más tranquilos al respecto. Especialmente cuando Obsidian había lanzado varios RPG de altísima calidad a lo largo de los años anteriores y que hacían pensar que la viabilidad económica estaba garantizada.

Pero la industria del videojuego es cruel y tener éxito con un subgénero minoritario como los RPG de corte isométrico firmados por Obsidian no garantizan por si solos la supervivencia. Es en este contexto en el que tenemos que entender la compra de este estudio. Y aunque Microsoft no esté involucrado en el desarrollo de The Outer Worlds, sí que nos sirve para entender los movimientos que se estaban realizando dentro de la que fuese la compañía de Brian Fargo ofreciendo propuestas más «comerciales» dentro del género.

The Outer Worlds nace dentro de esta necesidad y como una forma de Obsidian de regresar de alguna forma al universo Fallout. Sin duda ese hubiese sido el deseo del estudio, pero con la licencia en manos de Bethesda, y las malas experiencias que tuvieron con New Vegas, hacían que volver a dicha franquicia fuese prácticamente imposible. Así pues, se optó por la otra vía, la de crear un sello propio en el que aunar ese toque de mundo apocalíptico, años 50 y altas dosis de humor.

Bien es cierto que el resultado final poco o nada se parece a Fallout, al menos en la superficie, pero lo cierto es que Obsidian ha sabido crear un universo realmente singular con The Outer Worlds. En este sentido, nos encontramos ante una epopeya espacial que bebe de multitud de referencias televisivas que nos sumergen en una versión alternativa de Futurama aderezada con toques de Rick y Morty. A pesar de estas influencias, estamos ante un título con una fuerte personalidad y que en última instancia tiene suficiente entidad propia.

Todas estas cuestiones las iremos desgranando a lo largo del presente análisis de The Outer Worlds, aunque sí podemos adelantar que los temores que se podían tener respecto al trabajo de Obsidian con este título estaban infundados. Como RPG da la talla y se convierte en uno de los títulos con mayúsculas que han sido lanzados en los últimos años haciendo palidecer a la última entrega de su particular «hermanastro» como juego del mismo género. Eso sí, tiene otras flaquezas, especialmente en el plano técnico como veremos a continuación.

Apartado técnico

Dar el salto al 3D siempre es complicado ya que es un entorno más exigente y en el que la falta de detalle resulta mucho más acusada que en otros entornos. En este sentido, la apuesta por este formato por parte de Obsidian era ambiciosa y entrañaba cierto riesgo, especialmente cuando sus últimas creaciones sido realizadas en 2D isométrico. Hay que señalar que el resultado final con The Outer Worlds no ha sido malo, pero sí se nota que el acabado resulta modesto.

A pesar de estas limitaciones técnicas, el resultado ha sido bastante bueno gracias a un gran diseño artístico. Obsidian ha sabido crear un universo vibrante, único y con bastante atractivo que atrapa al jugador desde el primer momento. El mundo que nos ofrece The Outer Worlds es toda una explosión de color y resulta completamente alienígena, algo que nos ha parecido toda una fortaleza respecto a otros títulos similares.

Toda esta variedad cromática tiene otra función, y es la de facilitar la experiencia de juego a los daltónicos. Todo un ejemplo de facilitar la accesibilidad al mundo del videojuego sin comprometer la capacidad creativa o tener que crear modalidades “ad hoc”. En cualquier caso, el resultado es que The Outer Worlds ofrece un universo completamente distinto al que estamos acostumbrados, lo que le otorga una gran personalidad.

Sin embargo, no todo es oro lo que reluce, y en este sentido tenemos que señalar que el diseño de los personajes humanos es bastante pobre. Los modelos que encontramos más allá de los personajes principales resultan bastante clónicos y en general poco inspirados. Este es un problema con el que tienen que lidiar todos los RPG que optan por el 3D y no hay soluciones óptimas, pero debido al discreto apartado gráfico de The Outer Worlds esta deficiencia se hace más pronunciada.

En lo que se refiere a estabilidad y otros problemas similares, The Outer Worlds ofrece una experiencia de juego bastante sólida. Hay alguna ralentización puntual, pero nada que enturbie la diversión o que pueda considerarse problemático. Respecto a los bugs, parece que Obsidian va dejando atrás su leyenda negra como un estudio que lanza juegos inacabados. Es cierto que existen algunos errores, pero nada que resulte abrumador o que pueda condicionar nuestras sesiones.

Jugabilidad

Cuando antes hacíamos referencia a los vínculos no tan evidentes entre The Outer Worlds y Fallout nos referíamos a aquellos que se encuentran en el tuétano de la jugabilidad. Y es que las bases entre ambos títulos son bastantes similares, especialmente si las comparamos con las de los primeros títulos de la franquicia del yermo nuclear. Esto se traduce en que tenemos multitud de atributos que elegir a la hora de crear a nuestro avatar que abarcan desde el combate a la diplomacia.

Estas habilidades están distribuidas en bloques de los que podremos elegir hasta tres para que sean considerados como los «primarios» y en los que tendremos ventaja a la hora de invertir nuestros puntos de experiencia. Estos atributos abarcan del 0 al 100 y entremedias hay determinados números que aumentan las ventajas que obtenemos por ellos. Como viene siendo habitual en los juegos de Obsidian, y The Outer Worlds no es una excepción, todos ellos son útiles y nos abren distintas opciones en nuestra aventura.

En este sentido, optar por los atributos sociales suele ser la opción más interesante ya que es en las conversaciones, es donde encontramos una de las mayores fortalezas de este estudio a la hora de crear un RPG. Sin embargo, todas las opciones son útiles y existen siempre multitud de caminos distintos para completar las misiones y alcanzar nuestros objetivos. The Outer Worlds funciona muy bien y en general siempre sentimos que nuestro personaje es válido para afrontar los desafíos que ofrece el juego.

Quizá el apartado dedicado al combate sea el más flojo en The Outer Worlds. Los tiroteos y enfrentamientos no están mal, pero son bastante básicos y funcionales. El arsenal que podemos encontrar es muy variado y tendremos que cambiarlo en función del tipo de armadura que tengan nuestros enemigos, aunque tampoco esperéis nada del otro mundo. Una de las particularidades que ofrecen los enfrentamientos armados es la de recurrir a la habilidad de nuestro avatar de poder «distorsionar el tiempo» y apuntar a determinadas zonas del enemigo para causar más daño. La particular versión del modo V.A.T.S. que podemos encontrar en Fallout.

Una forma de potenciar toda este elenco de habilidades y el combate en general es la ayuda que nos proporcionan los compañeros que podemos reclutar a lo largo de nuestras aventuras en The Outer Worlds. Estos personajes otorgan bonificaciones a nuestros atributos, cuestión que nos transforma en más eficientes. Además, también combaten por lo que nos resultará más sencillo confrontar a los enemigos. A pesar de esta ayuda adicional que ofrecen, desde Obsidian no han querido forzarnos a usarlos, por lo que si queremos ser «lobos solitarios» también podremos hacerlo.

Respecto a las misiones, su desarrollo permite cumplir la mayor parte de ellas de múltiples formas y en general se alejan del concepto de recadero, aunque debido a la estructura que tienen los RPG es complejo desprenderse de ese concepto. En cualquier caso, Obsidian nos permite realizarlas a través de múltiples enfoques y casi siempre tendremos una o varias elecciones morales a la hora de afrontarlas. Pese a que no hay un sistema de «karma» que guíe nuestras acciones, sí hay un sistema de reputaciones que se verá afectado según nuestras acciones y decisiones.

En cuanto al mundo que ofrece The Outer Worlds podemos afirmar que es variado, aunque no demasiado extenso. Los planetas que podemos visitar ofrecen diferentes entornos y lugares de interés que podemos explorar, aunque el tamaño de estos podríamos calificarlo como medio. Quizá sea por la falta de recursos o por una decisión creativa, pero lo cierto es que todos los lugares son bastante comedidos, lo cual no coarta la exploración, pero sí restringe esa idea de explorar la inmensidad del universo.

Entre las últimas consideraciones que podemos señalar destaca la posibilidad de habilitar un modo «supervivencia» en el que tendremos que dormir, beber y comer junto a otras restricciones que harán más realista y complicada nuestra experiencia en The Outer Worlds. Es un modo bastante interesante y ofrece una perspectiva de juego completamente diferente, ya que tendremos que ser más cuidadosos y plantear todas nuestras estrategias con más detalle si lo que queremos es perseverar.

Por último, la trama de The Outer Worlds es interesante y se aleja en cierto modo de los tópicos del género. Como hemos mencionado, en ocasiones nos ha recordado a series de animación con temática de ciencia ficción como la ya mencionada Futurama. Esto se le aporta un toque distinto en el que el humor está muy presente a pesar de que los temas que se ocultan bajo esa apariencia socarrona son bastante serios. Y quizá esta sea otra virtud de Obsidian, la de ofrecer varias capas en sus creaciones que permiten varias lecturas en función del jugador.

Gameplay

A continuación os ofrecemos el desarrollo de uno de los primeros «dungeon» que podemos encontrar en The Outer Worlds.

Apartado sonoro

La banda sonora de The Outer Worlds es adecuada, aunque no hemos apreciado piezas musicales que sean especialmente memorables. En general, las tonadillas nos acompañan a lo largo de las sesiones de juego de forma discreta haciendo más amena nuestra experiencia sin convertirse en la protagonista. Por tanto, cumple su cometido a la perfección, aunque siempre es agradable encontrar alguna canción con fuerza que sirva como un elemento que contribuya a definir e identificar el juego.

En lo que se refiere a los efectos sonoros, la calidad es bastante buena y algunos de ellos tienen mucha personalidad, lo cual es siempre de agradecer. Respecto a las voces de los personajes, y en especial de los acompañantes, la calidad de estas es bastante alta y la selección realizada por Obsidian nos ha parecido muy buena. Todas ellas encajan con los arquetipos que representan y aportan un toque adicional de coherencia que nunca está de más.

Conclusión

The Outer Worlds confirma una vez más lo cómoda que se siente Obsidian dentro del género de los RPG. Puede que se hayan visto despojados de las grandes sagas que ayudaron a forjar, pero eso no les ha impedido crear un juego con personalidad y que se convierte en todo un heredero de estas. Quizá no sea el videojuego más «duro» creado por este estudio, pero aun así ofrece todo aquello que podíamos esperar de un título de estas características. Todo ello en un número bastante contenido de horas, lo que facilita que todos puedan disfrutar de este título.

Quizá el componente más discordante sea la elección de un mundo en 3D debido a lo que ya hemos mencionado anteriormente. Se antoja mucho más difícil brillar con este tipo de entornos, pero en líneas generales sí podemos afirmar que Obsidian ha hecho un gran trabajo con The Outer Worlds. El resultado a nivel técnico quizá sea discreto, pero el trabajo realizado en el ámbito creativo y de diseño suple con creces esas limitaciones.

Por lo demás, pocas pegas se le pueden poner a The Outer Worlds si uno es amante de los RPG, salvo quizá ser un poco conservador y algo limitado en sus opciones. Aun así, dentro de sus competidores directos estamos ante una de las opciones más sólidas que podemos encontrar en el mercado. Otro aspecto que podría causar división es su sentido del humor ya que en ocasiones está demasiado presente, pero desde nuestro punto de vista le ofrece una mayor personalidad. En cualquier caso, es un título absolutamente recomendable que mantiene a Obsidian como uno de los referentes del género.

The Outer Worlds ya disponible para PC, PS4 y Xbox One.